Metron en Protagoras y Heraclito(1).pdf

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nuestra propuesta en esta monografía, la θύζης se oculta en los seres, en las cosas,
en el mundo, en la existencia, en el cielo y en la tierra, y en todo lo que nos es
dado. Y todo lo que nos es dado es lo que Heráclito quiere decir por metra, pero
no así el depositario de lo dado, o la morada de lo dado.
El cogito cartesiano como propuesta de aproximación al sentido originario
del metron.
De la frase de Protágoras recogida por Diógenes Laercio nos quedaremos con
la primera parte
πάληωλ χρεκάηωλ κέηρολ ἔζηὶλ ἄλζρωπος
El hombre es la medida de todas las cosas.
Desde la Antigüedad fue interpretada como una declaración “sujetocéntrica”,
es decir: no antropocéntrica, no ponderando al hombre como centro de la realidad,
sino ponderando a la subjetividad como el centro de todo. La diferencia no es
menor, y cualquier teólogo o doctor en jurisprudencia lo sabe bien. El sujeto no es
el hombre: es solamente un percibidor de entes y realidades, entre ellas el hombre.
También el ἄλζρωπος está bajo la esfera de lo fenoménicamente dado en el
“sujetocentrismo” de los idealistas o los fenomenólogos.
La primera propuesta de aproximación a su sentido originario es el cogito de
Descartes. Para él, el ser acontece en el pensar. El pensar en Descartes no es
reflexionar: es sentir, imaginar, reflexionar, percibir, querer, padecer, etc. Todo
eso es pensar. Y lo real acontece en el yo pienso: el pensar, cartesianamente
entendido, tiene la supremacía ontológica. En el cogito, esto es, en el pensamiento
según lo entiende y lo concibe Descartes, acontece la realidad: es la morada de lo
real.
