Metron en Protagoras y Heraclito(1).pdf


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El metron: dificultades y aspectos ontológicos inexplorados

Antes de hacer una cita completa de los dos fragmentos a analizarse, debe
decirse que se tratará acá un concepto que siempre se interpretó, desde antaño,
como criterio relativo y subjetivo respecto de la realidad en sí y a su genuina,
pura, fidedigna adquisición. Como doxa, en el más cabal sentido parmenídeo.
Metron es traducido por medida, y medida, según definición común de los
diccionarios, es la proporción o correspondencia que ha de tener una cosa con
otra. El principio y fin, la delimitación subjetiva y relativa que fijamos a las
cosas. Subjetiva: por ser establecida y demarcada por el sujeto; relativa: por
depender de esa proporción o correspondencia con otra cosa. Porque todas
nuestras mediciones tienen marcos de referencia o de relación, y sin la referencia
o la relación no hay mediciones posibles. Y tampoco es posible sin el sujeto. El
sujeto es la principal referencia, es el principio referencial sine qua non1. Bien, el
intento que se propone acá es hacer lo contrario: ver en el metron el fundamento
ontológico de lo real, y no tan solamente una referencia o correspondencia en
relación, es decir, en dependencia relacional. Antes de pasar a los textos, podría
ser de interés tomar en cuenta las interpretaciones de los antiguos en lo que
respecta a este concepto en Heráclito y Protágoras.
De Heráclito se ha insistido, ya desde la Antigüedad, en señalar su oscuridad.
Muchas veces, recriminándole por ello mismo arrogancia. Sea como fuera, este
1

Esta aclaración es de importancia vital en la gnoseología y epistemología de la escolástica

tradicional budista y la doctrina del anatman. Cualquiera que alguna vez haya incursionado en el
conocimiento de la fenomenología budista, no pasará por alto estos detalles ni tomará a la ligera
esta aclaración, en la que ponderamos al sujeto como ens realissimum contra toda escolástica
anátmica, fuera de toda discusión, en tanto es el sujeto el depositario de la manifestación y
concepción del ser. En otras palabras más simples: el sujeto es, no solamente realidad, sino
depositario y morada de la realidad. Los problemas suscitados en la fenomenología budista no son
ajenos en modo alguno a la fenomenología occidental del siglo XX, entorno a la problemática
relación entre la realidad de la consciencia y la realidad irreductible del sujeto.