16022016063810 schuermann.pdf

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Existen distintas variantes radiológicas a la considerada enfermedad de Scheuermann clásica. Summers
et al. revisaron 50 informes radiológicos con el diagnostico de «enfermedad de Scheuermann».
Finalmente, solo el 20% pudieron ser considerados como enfermedad de Scheuermann clásica,
afirmando que el diagnóstico radiológico de enfermedad de Scheuermann debiera ser restringido
solamente a aquellos pacientes en los que se demostrara la presencia en radiología de irregularidades
en los platillos vertebrales, pinzamiento del espacio discal y hernias de Schmorl, asociados a un
incremento de la cifosis de la columna torácica2.
Aquellos pacientes que presenten déficit motor o sensitivo, hiperreflexia u otras alteraciones en la
exploración neurológica, o en caso de planificación quirúrgica, se debe completar el estudio por imagen
mediante resonancia magnética (RM) para descartar la presencia de herniación discal, tracción o
compresión medular en el ápex de la deformidad8, 15.
Historia natural
La información disponible acerca del pronóstico a largo plazo de los pacientes con enfermedad de
Scheuermann es muy escasa tanto en aquellos pacientes sometidos a tratamiento como en los no
tratados. Habitualmente la enfermedad sigue un curso benigno7, 8, sin embargo, la presencia de una
hipercifosis grave (por encima de los 80° Cobb), puede asociar la aparición de una deformidad
progresiva y dolorosa en la etapa adulta8, 12, 17. Murray et al. publicaron los resultados del seguimiento
a largo plazo un grupo de pacientes con cifosis torácica de Scheuermann13. Los autores compararon el
nivel de calidad de vida y la capacidad para el normal desarrollo de las actividades de la vida diaria de
67 pacientes, con un grupo control de parecidas características de edad y género (radiología seriada,
exploración clínica, potencia muscular y función respiratoria). La cifosis media fue de 71° y el
seguimiento medio de 32 años. El grupo de pacientes con cifosis de Scheuermann presentaba una
mayor frecuencia de dolor de espalda, una mayor preocupación por su apariencia física, y tenían en
general trabajos u ocupaciones menos físicas que el grupo control, aunque no llegaban a presentar
síntomas incapacitantes y la preocupación estética a menudo disminuía con la edad. La deformidad de
localización toracolumbar (tipo ii) causaba en general una mayor limitación funcional que la hipercifosis
torácica. El 38% de los pacientes referían que el dolor les producía una alteración significativa para la
realización de sus actividades de la vida diaria, en comparación con el 21% del grupo control. Sin
embargo, en este estudio, los autores no abordaron el tema de la progresión de la cifosis, a pesar de ser
posiblemente la mayor causa de preocupación entre los adolescentes que acuden solicitando atención
médica11. Según Lowe y Kasten32 los adultos con deformidades más graves secundarias a la
enfermedad de Scheuermann no tratada, pueden llegar a presentar dorsalgia grave secundaria a
espondilosis degenerativa, lo que les produciría una grave limitación funcional. La escasa información
disponible hasta ahora acerca de la enfermedad de Scheuermann, tanto en pacientes tratados, como en
los no sometidos a tratamiento, no proporciona una evidencia clínica suficiente para poder mejorar las
recomendaciones actuales de tratamiento. Son necesarios estudios que valoren la evolución de la
enfermedad de Scheuermann según la distinta magnitud de la deformidad, especialmente de aquellas
cifosis entre los 70° y los 90°, así como el potencial para la aparición de complicaciones neurológicas, y
para poder establecer unas guías clínicas con relación al tratamiento quirúrgico o conservador de la
enfermedad de Scheuermann7, 11, 17.
Tratamiento
La enfermedad de Scheuermann puede asociar una deformidad estética de menor entidad, e incluso ser
asintomática. Ante la ausencia de estudios a largo plazo sobre el resultado de los tratamientos quirúrgico
y conservador, el tratamiento de la enfermedad de Scheuermann debe de ser individualizado y ajustado
a las necesidades reales de cada paciente y a las circunstancias que le rodean. Cualquier decisión
acerca del tratamiento más adecuado va a depender de la presencia de dolor, la gravedad y/o
progresión de la cifosis, la deformidad estética y sus implicaciones psicológicas, y de la aparición
aunque infrecuente, de un posible compromiso cardiopulmonar o neurológico3, 7, 10, 12, 13, 15.
Fisioterapia
Aquellos adolescentes con inmadurez esquelética, que presenten un leve incremento de la cifosis
normal, con valores aproximados de hasta 60° y sin evidencia de empeoramiento de la deformidad,
únicamente necesitarían un seguimiento clínico y radiológico periódico hasta alcanzar la madurez
esquelética. Los ejercicios que pueden ayudar en el alivio de la sintomatología serán los encaminados a
la mejora del equilibrio y la postura corporal, de estiramiento progresivo de la musculatura isquiotibial y
pectoral, y de fortalecimiento de la musculatura dorsal y abdominal8, 12, 15, 33. Los ejercicios de
fisioterapia también pueden ayudar durante las fases iniciales del desarrollo de contracturas en flexión
de caderas y de incremento de la lordosis lumbar asociada a la hipercifosis torácica3. La fisioterapia
puede llegar en algunas ocasiones a producir una sensible mejoría en la sintomatología del paciente,
pero sin embargo no va a producir efecto alguno sobre la magnitud de la deformidad. La realización de
ejercicio de forma regular es también recomendable para aquellos pacientes en tratamiento con ortesis
toracolumbares8. Weiss et al. realizaron un estudio a largo plazo con 351 pacientes que presentaban
dolor secundario a cifosis de Scheuermann en tratamiento mediante ejercicios de fisioterapia34. Al final
del tratamiento los pacientes refirieron una reducción del dolor de entre el 16 y el 32%. Dicho estudio sin
embargo, no menciona la magnitud de la cifosis. Platero et al. realizaron un estudio comparando 4
formas distintas de tratamiento conservador para el tratamiento de la cifosis juvenil en un grupo de 212
pacientes (ejercicios de fisioterapia, ortesis de corrección, corsé de escayola seguido de ortesis de
mantenimiento, y ejercicio de fisioterapia seguido de ortesis de corrección). El grupo que demostró una
menor mejoría fue el grupo tratado mediante fisioterapia únicamente35.
Tratamiento mediante ortesis
En la actualidad existen escasos estudios disponibles acerca de la eficacia del tratamiento de la
enfermedad de Scheuermann mediante el empleo de ortesis. La mayoría de los estudios son
retrospectivos, presentan distintos criterios de inclusión y carecen de un grupo de control. Además, aún
no ha podido ser establecida cual sería la magnitud de la cifosis a partir de la cual estaría incrementado
el riesgo de progresión de la deformidad. Clásicamente, el tratamiento mediante el empleo de ortesis ha
sido considerado eficaz en casos de enfermedad de Scheuermann leve e inmadurez esquelética3, 12, 25,
36, 37. Se consideran factores de buen pronóstico un incremento en la flexibilidad de la cifosis, el inicio
precoz de tratamiento mediante ortesis en pacientes con hipercifosis inferiores a los 65°, una corrección
http://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-cirugia-orto…onceptos-actuales-sobre-enfermedad-scheuermann-90157188
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