16022016063810 schuermann.pdf

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Introducción
En 1920, Holger Scheuermann tras examinar la espalda de un joven granjero de 16 años, describió la
presencia de una cifosis rígida y dolorosa de la columna torácica distinguible tanto clínica como
radiológicamente de la cifosis postural. La denominó «kyphosis dorsalis juveniles», y solamente mucho
más tarde se asociaría con el nombre de enfermedad de Scheuermann1, 2. Desde entonces, esta
enfermedad ha sido objeto de gran interés ortopédico por la presencia de dolor, pero más especialmente
por ser causa de deformidad significativa, que en determinados casos es de carácter progresivo3. En
1964 Sorensen estableció el diagnostico radiográfico de la cifosis de Scheuermann por la presencia de
un acuñamiento anterior superior o igual a 5° en al menos 3 vertebras consecutivas4, 5. Otros hallazgos
característicos son el incremento de la cifosis torácica, pinzamiento discal, e irregularidades de los
platillos vertebrales con formación de hernias de intraesponjosas (nódulos de Schmorl)3, 4, 6.
La cifosis o enfermedad de Scheuermann es la causa más frecuente de hipercifosis angular estructural
progresiva y dolorosa de la columna torácica o toracolumbar en los adolescentes7, y la segunda causa
más frecuente de dolor de espalda en niños y adolescentes tras la espondilolisis/listesis8, 9. La edad de
aparición está en torno a los 10 o 12 años, aunque en algunos casos puede presentarse hasta en la
edad adulta10. Se han publicado incidencias entre el 0,4 al 8,3% de la población8, 10, 11, sin un
predominio evidente de género6, 12, 13, 14.
Se han descrito 2 tipos distintos de deformidad en función de su localización. El tipo clásico torácica (tipo
i), es el más frecuente y suele asociar la presencia de hiperlordosis no estructural lumbar y cervical
compensadoras. El tipo toracolumbar (tipo ii) es más infrecuente, pero posee un mayor riesgo de
progresión durante la etapa adulta y de ser fuente de dolor crónico2, 3, 11, 12, 15, 16. La enfermedad de
Scheuermann ha sido bien descrita en términos de presentación clínica y hallazgos radiológicos, sin
embargo, su etiología permanece incierta y sus indicaciones de tratamiento son origen de controversia.
Etiología
El origen de la enfermedad de Scheuermann permanece incierto habiéndose propuesto diversas teorías
al respecto15. Las primeras teorías abogaban por un origen relacionado con la necrosis avascular de los
platillos vertebrales, la inhibición de la osificación encondral con relación a la aparición de hernias
esponjosas y perforaciones en los platillos, y la persistencia de canales vasculares anteriores1, 9, 17, 18.
Estudios posteriores realizados no han podido demostrar la consistencia de estas teorías3.
La enfermedad de Scheuermann está considerada de «origen hereditario» aunque su patrón de
transmisión aún no ha podido ser definido15. Los estudios más recientes basados en población gemelar
hablan de un origen hereditario multifactorial. Damborg et al.19 revisó los 35.000 gemelos inscritos en el
registro de la población gemelar en Dinamarca entre los años 1931 y 1982, hallando una concordancia
por parejas y probandos para gemelos monozigotos significativamente mayor que para gemelos
bizigóticos, lo que indica una contribución genética mayor en la etiología de la enfermedad. Halal et al.
publicaron el hallazgo de 5 familias con un patrón de herencia autosómico dominante con alta
penetración, pero expresión variable20. Findlay et al. describieron la existencia de una familia donde la
cifosis de Scheuermann estaba presente en 3 generaciones sucesivas, con un patrón de transmisión de
varón a varón21.
Estudios histopatológicos
Estudios histopatológicos del colágeno presente en los platillos vertebrales en pacientes con
enfermedad de Scheuermann, demuestran una alteración en la osificación encondral parecida a la
existente en la enfermedad de Blount. Estos hallazgos podrían suponer un fenómeno primario que
interferiera con el normal crecimiento vertebral vertical, o bien ser secundarios a una carga axial
asimétrica sobre los segmentos cifóticos torácicos en una columna vertebral aún inmadura8, 10, 22.
Factores biomecánicos
Existen diversos «factores biomecánicos» que también podrían desempeñar un importante papel en la
etiología de la enfermedad de Scheuermann3. La contractura de la musculatura isquiotibial supone un
hallazgo muy común entre los pacientes con cifosis de Scheuermann, y supone un impedimento para la
normal inclinación pélvica durante la flexión del tronco. Como consecuencia de la contractura crónica de
la musculatura isquiotibial, una concentración de fuerzas de flexión de repetición a través de la columna
vertebral torácica produciría un acuñamiento anterior progresivo del cuerpo de las vertebras torácicas8,
10. Según las investigaciones de Ogden et al. la aparición de un estrés biomecánico asimétrico sobre los
cuerpos vertebrales produce una alteración en la respuesta de remodelado, y la aparición de cifosis
sería entonces el resultado del desequilibrio en la carga soportada entre los elementos anteriores y
posteriores de la columna torácica23. Se ha postulado que en los pacientes con hipercifosis torácica, el
tratamiento mediante ortesis toracolumbares produciría un desplazamiento posterior del centro de
gravedad y del eje de carga, con la consiguiente desaparición del acuñamiento vertebral anterior. Lo que
vendría a reforzar la teoría biomecánica del origen de la enfermedad de Scheuermann3, 7, 17, 24, 25.
Otros factores etiológicos
También han sido implicados en el desarrollo de la enfermedad de Scheuermann niveles elevados de
hormona del crecimiento, osteoporosis juvenil idiopática, hipovitaminosis D, quistes durales,
espodilolisis, infecciones, malformaciones medulares y otras enfermedades8, 12, 15. Posiblemente la
enfermedad de Scheuermann sea el resultado de la acción conjunta de varios factores de forma
simultánea11.
Presentación clínica
La incidencia publicada de la enfermedad de Scheuermann varía entre las distintas publicaciones entre
el 0,4 y el 8,3% en función de los criterios de inclusión empleados. Aunque su verdadera incidencia está
posiblemente infraestimada, ya que en ocasiones su aparición es frecuentemente atribuida a una
alteración del hábito postural8, 10, 11, 14. Los estudios más recientes no encuentran predominancia de
http://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-cirugia-orto…onceptos-actuales-sobre-enfermedad-scheuermann-90157188
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