Una navidad diferente.pdf


Vista previa del archivo PDF una-navidad-diferente.pdf


Página 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Vista previa de texto


basura, me he encontrado una caja abierta con este animalillo dentro…
—Curioso cuanto menos —sentenció Miranda, mientras pensaba qué nombre ponerle
a su nueva amiga…
V
─Y tú eres un niño triste, así que no va a ocurrir ningún milagro para ti.
Marcos se sorprendió por lo que la niña había deducido en el transcurso de dar unos
pocos bocados al sándwich compartido. En realidad, más que triste estaba enfadado,
porque su madre le había castigado por suspender varias asignaturas.
"Una cosa es suspender, y la otra es fastidiar la Navidad a mi familia paterna, allí en
España, mientras yo sigo aquí en Dublín. ¿Qué le costaba pasar por alto mis notas por
una vez al año?" pensó el chico, que inconscientemente había fruncido el ceño.
─¿Ves? Si te enfadas no va a pasarte nada bueno esta Navidad.
─No es justo que mi madre me castigue por sacar malas notas. El año pasado también
las saqué y fuimos a España igualmente.
La situación era más que molesta, allí hablando con una desconocida pobre de sus
problemas. El chico zarandeó la cabeza, y miró de reojo a la pequeña, que no había
dejado de sonreír. Era frustrante ver la gente pasar sin que nadie la mirase, pero ella
no se desanimaba. Marcos se levantó con intención de marcharse, pero no quería
dejarla sola por la calle.
─¿Dónde vives? ¿En las afueras? ─preguntó. Lo mínimo que podía hacer era
acompañarla a casa.
─No, allí. ─La pequeña señaló un callejón oscuro tras ellos. Se escuchó un maullido, y
la niña se levantó tras relamerse─. Disculpa, pero me llaman. Ya sabes, Marcos, si
estás feliz, ocurrirán cosas buenas. Con un pensamiento negativo todo saldrá mal.
Se adentró en la oscuridad del callejón y no quedó rastro de ella. Marcos no le dio
mucha importancia, porque tenía que volver a casa antes de que su madre se pusiera
hecha una fiera. De todas formas no pensaba volver de inmediato y tener que ayudar a
poner la mesa, sino que su paseo se alargaría hasta que supiera que ya habían
empezado a comer.
"¿Milagros? Espera, ese nombre es español. ¿Qué hace aquí una niña sin techo
llamada Milagros?".

7