Antopoceno, capitaloceno... Generando relaciones de parentesco Donna Haraway AmigaRara .pdf


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hegemonía humana no es un evento sin-ctónico. Como
dicen las artistas ecosexuales Beth Stephens y Annie
Sprinkle: ¡el compostaje es tan caliente!
Mi propósito es hacer que “pariente” signifique algo
distinto o más que entidades conectadas por sus ancestros o su genealogía. El suave movimiento de desfamiliarización puede parecer, por un momento, un error, pero
después (con suerte) se mostrará siempre como correcto.
Hacer-parientes es hacer personas, no necesariamente
como individuos o como seres humanos.
En la universidad, me conmovió el juego de palabras de
Shakespeare entre kin (pariente) y kind (amable, gentil);
los más amables no eran necesariamente parientes de una
misma familia; hacerse pariente y hacerse gentil (como
categoría, cuidado, pariente sin lazos de sangre, parientes
paralelos, y muchos otros) expande la imaginación y puede transformar la historia.Marilyn Strathern me enseñó
que parientes, en inglés británico, originalmente significaba “relaciones lógicas” y se convirtió en “miembros de la
familia” en el siglo xvii (esto está, definitivamente, entre
las trivialidades que adoro18). Ve más allá del inglés, y lo
salvaje se multiplica.
Pienso que la extensión y la recomposición de la palabra “pariente” está permitida por el hecho de que todos los
terráqueos son parientes, en el sentido más profundo, y ya
es hora de comenzar a cuidar mejor de las clases-como-ensamblajes (no como especies separadas). Parentesco es una
palabra que implica ensamblaje. Todos los seres comparten una “carne” común, paralelamente, semióticamente y
genealógicamente.
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Los antepasados resultan ser unos extraños muy interesantes; los parientes son desconocidos (más allá de lo
que pensábamos que era la familia o los genes), extraños,
asombrosos, activos19.
¡Demasiado para un pequeño eslogan, ya lo sé! Aun así,
inténtenlo. Cuando pasen más de un par de siglos, quizá
los seres humanos de este planeta puedan contarse nuevamente en unos dos o tres mil millones, y, hasta entonces,
ser parte de un bienestar cada vez mayor para los diversos
seres humanos y otras criaturas como medios y no sólo
fines.
Entonces, ¡haga parientes, no bebés! Lo que importa es
cómo los parientes generan relaciones de parentesco20.

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