Una metodologÃa para el compromiso con la alfabetización deadultos Melgar 1.pdf

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3. Conocimientos sobre el estilo de comunicación del lenguaje escrito
La lengua oral y la lengua escrita son complementarias porque cada una tiene su
propio contexto de uso: la lengua oral se usa en la comunicación presencial6 y la
lengua escrita en la comunicación diferida. Esto es ya un lugar común y parece trivial
recordarlo. Sin embargo, muchos proyectos alfabetizadores que enuncian esto mismo
no proponen las estrategias metodológicas y didácticas que implica la
complementariedad. En esos proyectos se considera que una vez que se enseñaron
las letras y las reglas de correspondencia fonográfica las personas ya saben leer y
escribir y el resto lo harán como puedan.
Ciertamente, cada persona que escribe, escribe como puede, pero un programa
alfabetizador debe lograr que los alfabetizandos reconozcan la diferencia entre
comunicación oral, dependiente del contexto, y comunicación escrita no dependiente y
sepan emplear los recursos adecuados a cada una de ellas.
El aprendizaje de los conocimientos incluidos en los tres grupos mencionados no se
produce en etapas sucesivas, sino que es un proceso que se da simultáneamente,
aunque con distinto grado de apropiación según el alumno adulto y según la tarea.
Esto quiere decir que no se espera que se logren los aprendizajes incluidos en el
primero o segundo grupo para recién después comenzar con el siguiente.
Los más serios problemas de la alfabetización se manifiestan cuando los distintos
tipos de contenidos no se incluyen ni se articulan en el programa alfabetizador. En
efecto, si solamente se enseñan los elementos del código sin integrarlos a los textos
de la cultura, los adultos son víctimas de una infantilización que los somete a repetir
filas de letras y sílabas - o aun peor a realizar aprestamientos visomotores - y a
ejercitar su lectura y escritura sobre frases alfabetizadoras de dudosa significatividad.
Si se pone el acento sobre el conocimiento del patrimonio cultural sin procurar que los
adultos aprendan a leer de manera autónoma mediante el conocimiento paulatino de
las características del sistema de escritura, quedan en situación de dependencia de
sus alfabetizadores, lo cual no contribuye a su autonomía.
Si no se trabaja sobre las diferencias entre lengua oral y lengua escrita, los adultos
terminan creyendo que se escribe como se habla, con lo cual pasan a ser
semianalfabetos o analfabetos funcionales.
Un programa alfabetizador adecuado a los adultos y adultas incluye actividades para
aprender a leer:
- Escuchar lectura experta de textos culturalmente situados
- Anticipar, inferir, recordar oralmente
- Analizar escritos para comprender su estructura sistémica
- Leer con compañeros
- Releer
- Leer solo
Incluye actividades para aprender a escribir:
- Observar escritura experta
- Experimentar escrituras
- Escribir con ayuda
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La noción de presencialidad incluye las variantes tecnológicas contemporáneas.
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