Una metodología para el compromiso con la alfabetización deadultos Melgar 1.pdf


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Desde una perspectiva semiológica, lengua oral y lengua escrita son dos objetos de
naturaleza diversa. El cuadro siguiente resume las principales diferencias entre ambas
lenguas.
Lengua oral

Lengua escrita

•Natural
•Adquisición
•Auditiva
•Escucha y habla

•Cultural
•Aprendizaje
•Visual
•Lectura y escritura

El lenguaje como capacidad; es decir, la posibilidad de adquirir una lengua oral
materna es parte de la dotación genética humana. La lengua oral materna o primera
lengua se adquiere de manera involuntaria5, sin esfuerzo consciente, a través de la
percepción auditiva, y da lugar a las habilidades de escuchar y hablar.
En cambio, la lengua escrita es un invento cultural que no se adquiere por simple
inmersión en un ambiente donde otros lean y escriban. Debe aprenderse mediante un
esfuerzo consciente, impacta los analizadores visuales y da lugar a destrezas
específicas que son la lectura y la escritura.
La lengua oral y la lengua escrita son recíprocamente complementarias, dado que la
lengua escrita se emplea en situaciones de comunicación diferida o distante en que la
lengua oral no se emplea. Ambas lenguas establecen relaciones de eventual
paralelismo porque los sistemas escritos procuran reproducir los sistemas lingüísticos
orales, pero nunca lo logran de manera biunívoca perfecta, por eso son difíciles de
aprender y requieren tiempo y enseñanza específica (Alisedo, Melgar, Chiocci, 1994).
Aprender a leer y escribir no es un proceso natural y biológico como el de adquisición
de una lengua oral materna sino que compromete una responsabilidad social y un
enorme esfuerzo individual.
Una vez que se entendió que la lengua escrita se aprende y no se adquiere por
inmersión hay que pensar cómo se aprende.
Para ello proponemos un abordaje metodológico equilibrado que ofrezca a los adultos:
1. Conocimientos sobre la escritura como patrimonio cultural
Sostenemos que alfabetizar no es solamente enseñar unas correspondencias entre
letras y sonidos. Alfabetizar es incluir a las personas en la cultura escrita haciéndolas
partícipes cada vez más activas y comprometidas de un saber patrimonial. Por ello,
aun si los adultos todavía no saben leer, es importante que desde el primer día de su
alfabetización participen de experiencias de lectura donde lectores expertos lean para
ellos diversos tipos de textos de temática acorde con su adultez, en relación con los
cuales se intercambien comentarios y experiencias.

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Salvo en caso de sordera como patología invalidante, situación en la que actúan posibilidades
semióticas complementarias a las cuales no nos referiremos en este trabajo.

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