resumenlibro toma un cafe contigo mismo.pdf

Vista previa de texto
Toma un café contigo mismo
Walter Dresel
• Interés: respetarnos lo suficiente como para explorar
con un criterio amplio qué podemos hacer para facilitar
nuestro crecimiento de una manera totalmente diferente
de todo lo que hemos hecho hasta el presente.
• Voluntad: para autovalorarnos y sanar heridas internas;
disposición a observarnos y a emitir conclusiones sin
prejuzgar acerca de los resultados que podremos obtener.
• Tolerancia: es preciso que le demos tiempo a nuestro
organismo para que se depure y recupere su equilibrio.
Nos hemos maltratado emocionalmente durante muchos
años, por lo que no podemos esperar resultados de un
día para otro, aunque es posible que podamos apreciar
algunos adelantos en forma inmediata.
Lo fascinante de la vida es descubrir quiénes somos en
realidad, y conocer en profundidad nuestra naturaleza. Para
aproximarnos a ese ser que somos, realmente debemos
abandonar todas las imágenes preconcebidas acerca de
nuestra persona. Cuando lo falso se va, inmediatamente
emerge lo verdadero.
Un ser humano auténtico no tiene por qué aferrarse a nada,
no necesita bastones para apoyarse.
Si hay algo por lo que siempre podremos optar: manejar
nuestra respuesta frente a los acontecimientos
• Autocuidado: el cuidado de nuestros cuerpos físicos
y emocionales es el primer paso para querernos y
respetarnos.
• Coraje: se necesita de mucho coraje para enfrentar
y reconocer como propias las circunstancias que nos
ha tocado vivir, en lugar de culpar a los demás o a las
circunstancias externas.
Las dificultades son una parte inseparable de la vida,
y pretender librarse de todas ellas no es la manera de
encontrar el bienestar y la felicidad. Apreciamos cada
momento, el tiempo no espera a nadie. No esperamos
eternamente para sentirnos bien. No depende del trabajo
que tengamos, de haber encontrado a la pareja ideal, de
poder bajar los cinco o diez kilos que tengamos de más, o
de que nuestros hijos crezcan, o de que llegue la primavera,
o hasta de tener el dinero suficiente.
Hallar el camino hacia el bienestar forma parte
de un largo viaje, no es un destino final.
Abandonar lo que sentimos que está mal debe ser un acto
que preceda a la decisión de acercarnos a aquello que sí
queremos para nosotros.
Abandonar, o dejar ir, es una opción; aferrarse es sólo una
manera de justificarnos para continuar simulando que
no somos responsables de lo que sentimos, o que todos
nuestros sentimientos están causados por circunstancias
externar y ajenas a nuestra voluntad.
Ir al Indice
Resumen elaborado por Carlos Aguirre. Carlos.Aguirre@incae.edu
11
