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La desamortización incumplió sus promesas
Te recuerdo que este tema le he tratado anteriormente con motivo de la
desamortización efectuada en las distintas Órdenes y Congregaciones
religiosas. Se dio el caso de que en esta zona, a quince kilómetros de
Soncillo, desaparecieron dos monasterios.
Reitero de nuevo el tema porque de lo contrario su historia quedaría
incompleta. Como puedes entender la magnitud del abanico robado en
propiedades religiosas es mucho mayor, ya que se extendía a todo lo que
está relacionado con las posesiones de las distintas diócesis y sus
parroquias, sus cementerios, ermitas y la sustentación de los sacerdotes al
servicio de sus fieles. Este capítulo se encontraba contemplado en la ley
desamortizadora en la que existen unas promesas
de satisfacer
debidamente la parte económica que necesita el mantenimiento de los
edificios y la sustentación de las personas que lo atienden. Es sencillamente
una contrapartida digna. Todo ello nunca llegó debidamente.
Este patrimonio que la Iglesia había alcanzado honradamente, con el que
vivía y costeaba muchos de los servicios sociales, de caridad, de educación,
de asistencia a mayores y enfermos que aquella sociedad generaba, sobre
todo con los más necesitados; fue objeto del más injusto expolio. Aunque
sea repetitivo me ha parecido indicado insistir con estas pocas líneas
recordando otra vez este gran atropello que se conoció con el nombre de
“desamortización” (en una ocasión pregunté a muchos de mis feligreses si
sabían su significado y cuál fue mi extrañeza que no llegaba ni al 5% los
que conocían el contenido de esta palabra). No está demás que reiteremos
aquel proceder maldito e injusto.
El año 1835 la famosa ley de Mendizábal le robaba a la Iglesia todas sus
propiedades y la dejaba sin nada. Eso, sí, con la promesa de una justa
valoración de todo lo expropiado en forma de validas indemnizaciones.
Tampoco fue cierto, consumando de esta manera una doble injusticia.
Resultaba muy fácil decir estas palabras que, luego estaban vacías de
contenido y, en muchos casos, avergonzadamente mentirosas. Como es
lógico repercutió muy gravemente en la economía de la Iglesia. No se
cumplieron debidamente aquellas contrapartidas de DOTACIÓN DE
CULTO Y CLERO al que se habían comprometido. Los Obispos
protestaron en muchas ocasiones ante la arbitrariedad de este
incumplimiento.
La dotación que recibe la parroquia en los años 1872-73-74-75 asciende
a la cantidad de 1656 reales.
El año 1889, la parroquia de Cubillos recibe 200 ptas. En esta fecha la
unidad de cuenta es la peseta.
El año 1913 la dotación de la parroquia de Soncillo es de 200 ptas.
Esta dotación permanece hasta el año 1931. Desciende, desde hace unos
años, a 186,20 ptas.
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