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Construcción y Desarrollo de la Propuesta de Intervención Educativa
fundamental, las Ciencias de la Educación constituyen los referentes disciplinarios
básicos y los procesos de enseñanza-aprendizaje son el campo propio de la intervención
docente.
Pero, en el propósito manifiesto de definir con mayor claridad el ámbito
específico de la acción del profesorado, conviene preguntarse respecto de ¿cuáles son los
espacios determinados por los procesos de enseñanza-aprendizaje para la actuación
profesional de la intervención docente? En términos generales, las diversas actividades
magisteriales que se realizan en y desde la escuela, pueden integrarse en tres principales
campos de la intervención de los profesores, tales son: por un lado, la planeación
docente, pues, aun cuando los especialistas son los responsables del diseño de las
políticas, planes y programas de estudio, lo cierto es que son los maestros quienes
proyectan el desarrollo y la concreción curricular, tanto en su dimensión reproductora,
como en su tendencia transformativa; por otro lado, la gestión pedagógica, toda vez que
los educadores deben propiciar el establecimiento de consensos sociales, disponer la
organización individual-colectiva, administrar los recursos disponibles, generar la
producción o adquisición de los materiales didáctico-pedagógicos necesarios y
constituir la ecología de los ambientes formativos correspondientes, a fin de que sea
posible el desarrollo del fenómeno de la educación; y por último, la evaluación
educativa que permita la ponderación cuantitativa y/o cualitativa de los aprendizajes
apropiados –o el nivel de dominio de competencia, conforme al actual modelo
educativo–, en función de lo cual puedan definirse los procesos de acreditación y/o
certificación institucional. En síntesis, la intervención docente no se reduce al simple
diseño de estrategias didáctico-pedagógicas que potencien el mejoramiento de los
aprendizajes, o la transformación de las prácticas de enseñanza, sino que comprende las
distintas dimensiones de concreción del acontecer educativo.
La Intervención Social
Ahora bien, en la actualidad, la intervención social puede explicarse, de manera
general, como el conjunto de acciones organizadas en un plan integral de actuación que,
a través del uso de diversos dispositivos técnico-metodológicos, propician el
involucramiento de los diferentes agentes sociales –individuos, colectivos,
comunidades, Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), instituciones, etc.–, en el
reconocimiento de sus necesidades y problemáticas emergentes, así como en el
desarrollo de sus competencias autogestivas, con el propósito nodal de facilitar la
adaptación recíproca entre estos y el Sistema Socio-Cultural en que se desarrollan,
dentro el contexto de una sociedad global en permanente transformación y dentro del
marco de participación activa y colaboración corresponsable que les posibilite el
mejoramiento de sus condiciones socio-económicas y político-culturales. En este sentido,
Joan Lacomba en el Prólogo a El Trabajo Social Territorializado. Las Transformaciones
de la Acción Publica en la Intervención Social manifiesta que si en el pasado la
intervención social global y local se basaba en una política anclada en la filosofía redistributiva y
desterritorializada, en contrapartida,, la sociedad actual, que extrae su legitimidad en un discurso
crítico de la intervención del Estado social y del desarrollo desde arriba, tiende cada vez más hacia
FG Marín
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