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Construcción y Desarrollo de la Propuesta de Intervención Educativa
diseño de las políticas socio-educativas de los aparatos de Estado contemporáneos,
considera que no se trata de una disciplina solamente práctica, por el contrario, en su
desarrollo interactúan de forma activa los planos de la teoría general de la gestión y de
la educación, así como también los de la política y de la pragmática, pues como bien
advierte Jorge Huergo, la gestión implica también una concepción y una práctica respecto del
poder, de la administración y la circulación del mismo y de las formas de construir consensos y
hegemonías dentro de una determinada organización o institución (s/f: 3). Por consiguiente,
en cuanto puntos metodológicos para su análisis, Casessus plantea dos principios
centrales, esto es: en primer lugar, el conocimiento de los sustentos teóricos de la gestión
y del fenómeno educativo; y en segundo lugar, la interpretación sistemática del sentido
y de los contenidos de las políticas en materia de educación. Empero, allende el enfoque
teórico-conceptual en que se pretenda su definición –administrativo, interaccionista,
psicológico y/o lingüístico, entre otros posibles–, la gestión siempre involucra tres
componentes principales, a saber: la definición de un sistema organizacional, la
delimitación de un contexto interno de operación y la demarcación de un entorno
externo de intervención; los cuales deben integrarse de manera funcional para el logro
de determinados objetivos propuestos.
En este sentido, la gestión no es otra cosa que “una capacidad de generar una relación
adecuada entre la estructura, la estrategia, los sistemas, el estilo, las capacidades, la gente, y los
objetivos superiores de la organización considerada”, según propone Casessus (2000: 4). En
cuanto sistema organizacional, toda institución, pública o privada, se conforma por la
estructura jerárquica, el código discursivo, las normas de regulación, el compendio de
funciones y el protocolo de dispositivos procedimentales; mientas que, por su parte, el
contexto interno se constituye por las políticas, la infraestructura, los agentes, los
recursos y las prácticas de operación; y en tanto que el entorno externo se configura por
otros sistemas organizacionales, un marco normativo de interacción legal, agentes de
participación social, tradiciones histórico-culturales y relaciones político-económicas. La
identidad institucional, su correspondiente función social y el nivel de su impacto
histórico, son determinados por el modo específico en que se articulan, entre sí, estos
tres ámbitos; de ahí, entonces, que la gestión debe orquestar funcionalmente sus
factores, agentes y elementos, dentro de la sinergia específica de un marco de actuación
común y/o concurrente. De ahí que la gestión es un proceso de construcción colectiva desde
las identidades, las experiencias y las habilidades de quienes allí participan, según apunta
Huergo (s/f: 3).
De ahí, entonces, que lo denominado aquí como intervención estratégicoadministrativa, a falta de un concepto mejor, comprenda un amplio campo de actuación
profesional, a saber: diseño de políticas educativas, ingeniería institucional, desarrollo
curricular, construcción de sinergias sociales, administración de recursos oficiales y
articulación emergente con el contexto externo, por mencionar sólo algunos de los
factores más importantes; los cuales se presentan, de forma jerarquizada, en tres
principales dimensiones del fenómeno contemporáneo de la educación, éstas son:
Sistemas y Subsistemas Educativos, Centros Escolares, o Universitarios, y Educación
Comunitaria, por lo que, en consecuencia, se involucran diferentes clases de
profesionistas: autoridades educativas –Secretarios de Educación, directores, etc.–,
FG Marín
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