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Construcción y Desarrollo de la Propuesta de Intervención Educativa
h. Evaluación de la Intervención. Análisis crítico-reflexivo de los resultados e
impactos tangibles, intangibles y externalidades causadas directamente por el
proceso de mediación profesional, así como la identificación de aquellos
efectos asociados a la intervención educativa, pero que proceden de
fenómenos socio-políticos y económico-culturales independientes de su
proceso de gestión. La evaluación debe permitir el reconocimiento de la
situación final propiciada por el desarrollo de la mediación profesional.
i. Conclusiones. Valoración final del proceso, implicaciones derivadas de las
estrategias de intervención y pautas recomendables para el diseño e
instrumentación de nuevos proyectos de intervención educativa.
En sentido estricto, estos elementos mínimos que debe contener el informe de
intervención, no constituyen ningún tipo de índice capitular, es decir, no representan
capítulos particulares de éste, puesto que la organización del mismo, según hemos
planteado antes, debe realizarse en función de la comprensión que se sustente tanto de
la Dimensión de Competencia Socio-Cultural donde se actúa, como de las formas
profesionales en que ha de instrumentarse la mediación educativa; pero, si constituyen
elementos indispensables y, por lo tanto, identificables con claridad, en la composición
sistemática del recuento secuencial de la experiencia de intervención construida. En tal
perspectiva, también conviene precisar que la lógica de gestión de la mediación
educativa, comporta una secuencia de acción muy distinta a la dialéctica de exposición
de sus resultados, en virtud de lo cual, los elementos no pueden aparecer en el mismo
orden en que fueron generados. La gestión opera en dos tiempos fundamentales, a
saber: el presente activo de la intervención y la proyección del futuro deseado; pero, la
elaboración del informe de mediación profesional actúa siempre en retrospectiva, esto
es, en el análisis reflexivo de lo ya acontecido, en la reconstrucción de la memoria
profesional. Así, aun cuando los procesos de diagnóstico, planeación, desarrollo de
estrategias y evaluación conforman el espectro general de concreción de la intervención
educativa, su informe correspondiente, ha de sujetarse, más bien, al razonamiento
metódico de un texto académico formal. Es necesario tener presente que el informe de
intervención, a más de otras funciones sociales, representa un recurso estratégico para la
posible construcción de nuevos saberes formalizados (científico-disciplinarios y/o
profesionales), fundamento de la proyección de políticas, regulaciones y prácticas
institucionales, antecedente referencial para el diseño e instrumentación de nuevos
proyectos de mediación profesional, entre otras. De ahí, entonces, que la producción del
informe de intervención educativa debe regirse por los criterios formales de la
coherencia argumentativa, la exposición sistemática y la deliberación crítico-reflexiva de
un texto académico.
Reflexiones Finales
Ahora bien, si la intervención educativa es la mediación profesional entre los
individuos, comunidades e instituciones, y los procesos socio-culturales, políticoeconómicos y lingüístico-comunicativos del estrato histórico contemporáneo, en función
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