El robo de la Gioconda.pdf

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Fuera de Francia, también tuvo un gran impacto ante la noticia, y por ejemplo, muchos
artistas callejeros londinenses hicieron su agosto, dibujando sobre los adoquines de la
ciudad el cuadro desaparecido.
Un diputado se mostraba indignado porque había sistemas de seguridad más
modernos en alguna pequeña parroquia de los alrededores de París, que en el museo
más importante de Francia. Un miembro de la Sociedad de Amigos del Louvre,
denuncia el abandono del museo y la falta de celo de vigilantes y resto del personal,
porque en una ocasión casi llega a pisar el cuadro robado, depositado sin ninguna
vigilancia en el suelo.
Leonardo paseando a su Gioconda. Caricatura en la prensa francesa de la época
