Wilhelm Reich Carlos Frigola & Gerard Ponthieu (1979).pdf


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pulsional que se dirija hacia el exterior y aplique el vínculo sexual en la realidad.
Las ideas de Reich son recibidas con un respetuoso silencio, otras veces seguidas de
discusiones cada vez más hostiles hacia sus confirmaciones. Sin embargo, amplía sus
conclusiones, basándose en numerosos casos clínicos, en el congreso psicoanalítico de
Salzburgo, en un trabajo sobre «La importancia terapéutica de la libido genital» (Die
therapeutische Bedeutung der Genital-libido) en el que se define el concepto de «potencia
orgásmica» como «la capacidad de abandonarse al fluido de la energía biológica sin ninguna
inhibición, la capacidad para descargarse completamente de la excitación sexual estancada a
través de las contracciones involuntarias y placenteras del cuerpo».

La teoría sexo-económica de la ansiedad
Las preguntas para el joven médico recién salido de la universidad surgían por doquier: ¿era
necesaria la represión sexual? ¿era correcta la teoría de los instintos de Freud? ¿era completa
la teoría freudiana de las neurosis? ¿era posible una síntesis comprensible de la teoría y la
técnica psicoanalíticas? En esta época el trabajo de Reich es suplementario al de Freud, con la
ventaja para el primero de disponer de muchos más pacientes, los que acudían a la policlínica
psicoanalítica de la que fue primer ayudante de 1922 hasta 1928 y vicedirector desde 1928
hasta 1930. Estos hallazgos le llevaron a considerar que en toda psiconeurosis existiría un
núcleo actual neurótico e inversamente, en cada neurosis actual (ansiedad actual) existiría una
estructura psico-neurótica. Freud había demostrado cómo la estasis sexual o la satisfacción
inadecuada («ansiedad estásica» según la terminología reichiana) podría provocar
inmediatamente la angustia. En 1924, Reich trató a dos mujeres afectas de neurosis cardíaca
que habían acudido al dispensario y encontró que cualquier represión de las sensaciones
pélvicas o vaginales llevaba inevitablemente a un aumento de la ansiedad junto con una mayor
opresión en la zona cardíaca, y en una de ellas, a un aumento de escozor y urticaria en la piel.
Esto le llevó a considerar que el placer genital se podía convertir en ansiedad si estimulaba el
sistema cardio-vascular.
En un artículo que apareció publicado en 1925 sobre «El rol de la genitalidad en la terapia de
las neurosis» (Die Rolle der Genitalitaet in der Neurosentherapie) desarrolla esta teoría de la
ansiedad como el equivalente psíquico de las enfermedades psicosomáticas; sin embargo, llega
a la conclusión de que no toda la angustia neurótica tiene el mismo origen. En un artículo
posterior sobre «las fuentes de la angustia neurótica» (Quellen der neurotische Angst), sale al
encuentro de las dos formas más conocidas de angustia: el trauma natal, de Otto Rank, y la
agresividad reprimida: «Aunque en realidad la angustia del nacimiento sea ontogénicamente
anterior, y que quizá sobre esta base la angustia toma tan frecuentemente del proceso de
nacimiento sus contenidos de sofocación, de oscuridad, de claustrofobia, etc.; es -en lo que
concierne a su valor dinámico- una fuente secundaria de angustia y su eficacia es el efecto de
una regresión patógena». En tanto que fuente primaria de angustia, Reich considera que no
podría obrar más que allí donde ya los primeros desarrollos posnatales han sido sacudidos por
fuertes dificultades externas, por ejemplo por perturbaciones serias en la fase oral. «La
búsqueda del seno materno es, por consiguiente, la expresión de una huida sin defensa».
Respecto a la angustia que resulta de la represión de la agresividad, muy corriente en algunos
pacientes homosexuales respecto a un tipo particular de mujeres (fálico-agresivas), Reich
encuentra que «la cadena de las acciones y reacciones es esquemáticamente la siguiente:
aparición de amor genital en el objeto, angustia de castración, huida de este peligro por la
agresión sádica (castración activa), refuerzo de la angustia de castración y angustia moral
(Gewissenangst), nueva huida, etc.; o bien también represión poderosa de la agresividad y de
la depresión, entonces enmascaradas».
Reich se interesa sobre todo por las reacciones emocionales durante el tratamiento analítico,
así como por el proceso de curación, llegando a la conclusión de que la estasis libidinal
ocasionaría componentes, o bien sádico-agresivos o pasivo-obsesivos. En ambos, aparece la
fragmentación del orgasmo, y la represión, bajo la influencia de sentimientos de culpa
inconscientes, lleva a «las racionalizaciones de las ideologías ascéticas, según las cuales el
coito es sucio (anal) y bestial (sádico)».
...los deportistas acérrimos que, en sus actividades descargan las tendencias agresivas (boxeo,
fútbol, etc), afirman que las relaciones sexuales son un obstáculo para los triunfos deportivos. Se

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