Inversion social AL (3).pdf

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La idea del presente documento no se orienta a formular un análisis del impacto de las
prestaciones de la seguridad social en las personas individualmente consideradas, sino
mostrar la otra cara o la “contra-‐cara” del impacto de invertir montos crecientes en salud, en
jubilaciones, en cobertura de riesgos del trabajo, etc. En realidad, el objetivo perseguido es
demostrar el impacto en el conjunto social, algo que es siempre bastardeado cuando se habla
de “gasto social” o de “impuestos al trabajo”, cuando en realidad cabe hablar de “inversión
social” y valorar adecuadamente el impacto de esa inversión.
A esta altura, cabe indicar que se parte de la premisa de considerar que los recursos
destinados al pago de las prestaciones de la seguridad social y la salud son clara e
indudablemente una inversión, en contraposición con la postura economicista que las
considera un simple gasto. Si bien ambas palabras representan conceptos similares -‐ ya que
implican destinar recursos para lograr un fin -‐, por lo general, cuando se utiliza el vocablo
“gasto” se hace referencia a algo superfluo que puede dejar de hacerse para lograr un ahorro
de dinero con destino a un objetivo mejor considerado, o en su defecto, a mantener
simplemente lo que se tiene. Mientras que cuando se usa el término “inversión” lo que se
pretende indicar es una acción que emerge de un contexto más amplio, más planificado, que
tiene como objetivo alcanzar resultados a lo largo del tiempo bajo una idea de “proceso”, lo
cual permite ir consiguiendo diversos estadíos de mejora y desarrollo en múltiples ámbitos en
forma simultánea. En definitiva, el concepto de gasto así considerado facilita la noción que
permite que si no se gasta se acumulará “dinero”, mientras que el de inversión induce a
cristalizar la acumulación de capital, en este caso, capital social. No es una mera diferencia
semántica, sino que es una cuestión conceptualmente bien distinta.
Este informe pretende ser objetivo pero no aséptico. No procura ser complaciente con
ninguna gestión de gobierno, sino que aspira a demostrar que la seguridad social es la mejor
política activa que un gobierno puede implementar para lograr una sociedad mas justa y más
equitativa.
Antecedentes
En oportunidad de visitar nuestro país con motivo de la presentación del libro de
Bernardo Kliksberg e Irene Novacovsky (“El Gran Desafío, Romper la Trampa de la
Desigualdad Desde la Infancia, Aprendizajes de la Asignación Universal por Hijo”, Editorial
Biblos– Sociedad -‐ 2015-‐ que el ingenio porteño rápidamente bautizó como “El Informe
Kliksberg”), el Secretario Nacional de Ingreso de Ciudadanía del Ministerio de Desarrollo
Social y Combate al Hambre de Brasil, Dr. Helmut Schwarzer, obsequió al autor de este
documento un informe coordinado por él, cuando era Especialista Senior de Seguridad Social
para las Américas del Departamento de Protección Social de la OIT, junto con el Contador
Pablo Casalí, quien es especialista en Seguridad Social de la Oficina de la OIT para los Países
Andinos, con sede en Lima – Perú, que cubre Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela -‐ y
Fabio Bertranou, en ese momento Especialista Principal en Mercado de Trabajo y Protección
Social de la Oficina de la OIT en Argentina, denominado “El papel de los pisos de protección
social en América Latina y el Caribe – La estrategia de Desarrollos de los sistemas de Seguridad
Social de la OIT”. Cabe aclarar que estos destacados investigadores cuentan con un gran
prestigio y reconocimiento en la materia y han elaborado numerosas investigaciones a lo
largo de estos años.
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