A diferencia de lo que aseguran muchos estudios de mercado.pdf

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El futuro no es nada esperanzador. No es nada probable que el
vinilo desaparezca, no de una manera inmediata ni irreversible. El
vinilo va a seguir, y lo hará durante muchos años mientras haya
mercado, que está visto que existe, es dinámico y fiel. Pero el
aficionado a la música deberá hacerse a la idea de que todo el vinilo
se va a encarecer –no sólo la tirada corta del sello experimental
underground, o la del vinilo de club planchado por el sello techno de
moda, sino también la del álbum de Sigur Rós o Radiohead que,
incluso contando con una expectativa de venta generosa, irá
alcanzando precios cada vez más insatisfactorios para el bolsillo
medio–. Ya no se trata de querer –que mucha gente quiere–, sino
de poder. Y llegará un día en que habrá vinilos a la venta, pero
muchos no podremos comprarlos si los sueldos no crecen. Uno
quiere tener esperanza y ser optimista, pero el futuro es claramente
digital, y todo está encaminado a llevar al vinilo a una lenta, discreta
y costosísima muerte asistida de la que todos hemos sido, somos y
seremos responsables. Mientras tanto, aquí lo defenderemos
mientras nos queden fuerzas.
