01 las enseñanzas de don juan carlos castaneda.pdf

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-El deseo de aprender no es ambición -dijo-. El querer saber, es nuestro destino como
hombres, pero convidar a la yerba del diablo es solicitar poder, y eso es ambición, porque no lo
estás haciendo para saber. No dejes que la yerba del diablo te ciegue. Ya te tiene enganchado.
Invita a los hombres y les da una sensación de poder; los hace sentirse capaces de hacer cos"
que ningún hombre común puede. Pero esa es su trampa. Y, luego, el camino sin corazón se
vuelve contra los hombres y los destruye. No se necesita gran cosa para morir, y buscar la
muerte es no bus car nada.
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