Novena del perdoÌn.pdf

Vista previa de texto
2° Día
Para comprender y disculpar
●
Reflexión:
No admitas un mal pensamiento de nadie, aunque las palabras u obras del interesado den pie
para juzgar así razonablemente (Camino, n. 442).
Más que en «dar», la caridad está en «comprender». – Por eso busca una excusa para tu
prójimo –las hay siempre–, si tienes el deber de juzgar (Camino, n. 463).
Ponte siempre en las circunstancias del prójimo: así verás los problemas o las cuestiones
serenamente, no te disgustarás, comprenderás, disculparás, corregirás cuando y como sea
necesario, y llenarás el mundo de caridad (Forja, n. 958).
●
Intención
Jesús, Tú ves cuánto me cuesta comprender a los demás, verlos con buenos ojos y disculpar
sus faltas, grandes o pequeñas, cuando me perturban y me hieren.
Quiero pedirte la gracia de cumplir lo que Tú nos mandaste: “No juzguéis y no seréis juzgados;
no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados” (Lc 6, 37).
Tú sabes, Señor, que con frecuencia me fijo, primero que todo, en el lado negativo de las
personas, aquello que me incomoda, lo que considero absurdo e insoportable, lo que me
amarga. Y, así, adquiero el vicio de pensar mal y de hablar mal de los demás.
Señor, ten misericordia de mí, que soy tan poco misericordioso. Aunque no lo merezca, te
ruego me concedas, por intercesión de San Josemaría, un corazón capaz de comprender, de
disculpar y de perdonar.
