ATEO O AGN STICO2.pdf

Vista previa de texto
Sin embargo la duda persiste y ante los problemas para aceptar que el universo existió desde
siempre; la tendencia se orienta, a sostener que en cierto momento antes del llamado Big Bang,
no existía nada. De ahí que para el creyente sea más fácil acatar lo que propone la religión: "El
espíritu planeaba encima de las tinieblas y luego se hizo la materia". Del mismo modo, si alguien se
pregunta: ¿"dónde" residen los pensamientos?, en verdad se está planteando la relación entre
pensamiento y cerebro, es decir, entre materia y espíritu. Asimismo, cuando se plantean las
relaciones entre la voluntad y el poder, siendo que el poder es lo material, y la voluntad lo
inmaterial o lo espiritual; y así cuando se plantean las relaciones entre la "conciencia social", y las
condiciones materiales de la "existencia social".
El fundamento de la filosofía, es el hombre y ello conduce siempre a preguntas; que suelen
presentarse bajo diversas formas y criterios. Sin embargo, lo que en verdad cuenta aquí es el
modo de plantear dichas relaciones, y aunque abunde la diversidad de doctrinas y puntos de vista;
sólo hay dos respuestas posibles a esas interrogantes: Una respuesta de naturaleza científica o
Una respuesta de naturaleza no-científica.
IDEALISMO Y MATERIALISMO
Sin duda el hombre busca incansablemente respuestas a su origen y destino, sobre lo cual los
filósofos se han visto forzados a tomar partido por una u otra de las respuestas. El hombre
primitivo carecía de los medios intelectuales necesarios para formularse tales preguntas y
desconocía por completo el mundo que lo rodeaba, y la prueba de ello es que atribuían a seres
sobrenaturales la responsabilidad de los sucesos que observaban.
Mas tarde, surge la idea de la inmortalidad del alma y de una vida espiritual separada del cuerpo
por fuera de la materia. En verdad, ya desde la filosofía griega, y particularmente desde Platón, se
comienza oponer materia y pensamiento.
Idealismo y Materialismo constituyen dos respuestas antagónicas a la cuestión fundamental de la
filosofía, evolución o creación. De modo que se puede decir que el idealismo corresponde a la
concepción no-científica del mundo, y que el materialismo constituye pues la concepción
estrictamente científica. Las pruebas son aportadas por cada una de estas concepciones. Al decir
7
