ATEO O AGN STICO2.pdf

Vista previa de texto
las cosas, sus aspectos externos, sus apariencias, y esas apariencias existen y que en términos
filosóficos se denomina: "la cosa”.
La posición del Agnóstico, señala que su posición se expresa en que "los argumentos que se
presentan en favor de la existencia de Dios, no permiten afirmar que existe". Por otra parte la
posición del ateo es más terminante al señalar que: "los argumentos que se exhiben en contra de
la existencia de Dios permiten afirmar que no existe".
EL agnóstico pone el acento en la naturaleza, según él, no-conclusiva de la argumentación del
creyente. Propone, por principio, desconocer el referente teísta y suspender cautelarmente el
juicio definitivo sobre la posibilidad de saber si Dios existe o no.
El punto del agnóstico frente al creyente es tan formalista y tan teoricista en su actitud de espera dice que necesita pruebas concluyentes para decidir- que, de hecho, su posición nominal no se
corresponde con los esquemas de comportamiento vital a los que cada uno de nosotros tiene que
atenerse en el mundo de la praxis, entendiendo por esta categoría no sólo lo que se hace, sino
también la estructura teórica y motivacional de lo que se hace.
La actitud agnóstica, en su estricta formulación teórica, no pasa de aparecer como más bien
académica o vagamente verbal es lo que quiso decir Bertrand Russell al declararse agnóstico
teórico y ateo práctico. Cabe que quien se tome a sí mismo por agnóstico sólo sea un creyente
dudoso, en cuyo caso es relativamente frecuente que se deba cambiar su autodefinición.
CONSECUENCIAS DE ESTA TEORÍA FILOSÓFICA
El agnosticismo, sin duda constituye una hipótesis muy seductora, y a la vez, ampliamente
difundida en estos días. Esta creencia ejerce su influjo en muchos escritos, y su impacto se ha
hecho sentir fuertemente en aquellas filosofías que han decidido permanecer neutrales sin
compromiso respecto del problema fundamental “buscar la verdad”, y por ello mantener, una
cierta reserva respecto de la ciencia, ante la imposibilidad de conocer la verdadera naturaleza de
las cosas, tal como lo afirman los agnósticos, y si los conocimientos quedan restringidos a la
10
