Caja PDF

Comparta fácilmente sus documentos PDF con sus contactos, la web y las redes sociales.

Compartir un archivo PDF Gestor de archivos Caja de instrumento Buscar PDF Ayuda Contáctenos



Aratirí Flora .pdf



Nombre del archivo original: Aratirí_Flora.pdf
Título: Proyecto Valentines - Estudio de Impacto Ambiental
Autor: Minera Aratirí, S.A.

Este documento en formato PDF 1.6 fue generado por Acrobat PDFMaker 8.1 para Word / Acrobat Distiller 8.1.0 (Windows), y fue enviado en caja-pdf.es el 08/04/2013 a las 19:35, desde la dirección IP 186.48.x.x. La página de descarga de documentos ha sido vista 2641 veces.
Tamaño del archivo: 30.3 MB (106 páginas).
Privacidad: archivo público




Descargar el documento PDF









Vista previa del documento


REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

PROYECTO VALENTINES

VECs - Flora

Elaborado para CSI Ingenieros por:
Rosario Beyhaut
Eduardo Marchesi
Gonzalo Picasso

CSI Ingenieros
INFORME FINAL

JULIO 2011

Este documento ha sido editado para ser
impreso doble faz. Las hojas en blanco se han
interpuesto para respetar la numeración del
estilo de edición.

3
INDICE GENERAL
I
II
III
IV
V
VI

Introducción .......................................................................................................................... 5
Metodología .......................................................................................................................... 7
Fitogeografía ......................................................................................................................... 9
Flora y Vegetación .............................................................................................................. 10
. Biodiversidad .................................................................................................................... 11
Descripción de las comunidades presentes. Tendencias y Amenazas ............................. 12
VI.1
Generalidades ............................................................................................................ 12
VI.2
BAÑADO DE COSTA ................................................................................................ 12
VI.3
BOSQUE EXÓTICO .................................................................................................. 13
VI.4
BOSQUE SERRANO ................................................................................................. 15
VI.5
BOSQUE RIBEREÑO ................................................................................................ 16
VI.6
DUNAS (ARENALES) ................................................................................................ 18
VI.7
HUMEDAL.................................................................................................................. 18
VI.8
MATORRAL ............................................................................................................... 20
VI.9
PALMAR .................................................................................................................... 21
VI.10
PRADERA O CAMPO NATURAL ......................................................................... 23
VI.11
ROQUEDAL........................................................................................................... 25
VII
Resultados por Componente del Área de Estudio ......................................................... 26
VII.1
Resultados Generales ........................................................................................... 26
VII.2
Resultados por Componente ................................................................................. 30
VII.2.1
Complejo minero ............................................................................................... 30
VII.2.2
Especies prioritarias para la conservación según el Sistema Nacional de Áreas
Protegidas (SNAP) ............................................................................................................. 31
VII.3
Zona del Mineroducto ............................................................................................ 31
VII.3.1
Especies prioritarias para la conservación según SNAP .................................. 32
VII.4
Zona Terminal Portuaria ........................................................................................ 33
VII.4.1
Especies prioritarias para la conservación según SNAP .................................. 33
VIII
Conclusiones .................................................................................................................. 35
IX Bibliografía .......................................................................................................................... 37

LISTA DE ANEXOS
Anexo 1. Lista de especies relevadas en la zona de estudio.
Anexo 2. Lista de especies poco comunes.
Anexo 3. Lista de especies vulnerables.
Anexo 4. Lista de especies casi amenazadas.
Anexo 5. Lista de especies prioritarias según SNAP.
Anexo 6. Lista de especies prioritarias de SNAP por criterio y por ambiente.
Anexo 7. Lista de especies relevadas en Mina en muestreo primavera.
Anexo 8. Lista de especies relevadas en Mina en muestreo verano.
Anexo 9. Lista de especies relevadas en Mineroducto.
Anexo 10. Lista de especies relevadas en Terminal en primavera.
Anexo 11. Lista de especies relevadas en Terminal en verano.

4

5

I

Introducción

El objetivo del presente informe es analizar e interpretar la información
recabada en los estudios de Línea de Base: Fase 1: Flora y Vegetación, para el
Proyecto Valentines (Minera Aratirí).
El desarrollo de las actividades comprendidas en el estudio de Línea de Base
para la evaluación preliminar de la calidad del ambiente, incluyó la zona de
influencia directa e indirecta de los tres componentes del proyecto (Complejo
minero, Mineroducto y Terminal Portuaria)
A partir de la información colectada en los relevamientos realizados por la
consultora Ausenco Vector, se procuró identificar las diferentes comunidades
vegetales relevantes presentes en el área, las tendencias y amenazas que hoy
se conocen y determinar aquellos componentes o especies valiosas desde el
punto de vista cultural, o por regulaciones nacionales o internacionales.

6

7

II Metodología
Para el presente informe se utilizan los datos recopilados en el estudio de
Línea de Base: Flora por la Consultora Ausenco Vector, así como información
secundaria que permitió analizar e interpretar los resultados.
Para el relevamiento de la línea de base en Flora, se realizaron actividades de
muestreo exploratorio en la zona de influencia directa e indirecta de los tres
componentes del Proyecto (Complejo minero, Mineroducto y Terminal
Portuaria).
El relevamiento de campo se realizó durante el periodo de octubre/noviembre
(primavera) del año 2010, en la zona de Complejo minero y Terminal Portuaria,
y luego en enero del año 2011 (verano) en la zona de Complejo minero,
Mineroducto y Terminal Portuaria.
En total, en toda el área de estudio, se evaluaron 45 puntos de muestreo, los
cuales fueron distribuidos según las formaciones vegetales y en los
componentes del Complejo minero (24 puntos de muestreo), Mineroducto (15
puntos de muestreo) y Terminal Portuaria (seis puntos de muestreo).
Para la colección de datos florísticos se utilizó la metodología de la Escala de
Cobertura-Abundancia de Braun-Blanquet con conversiones porcentuales. En
cada punto de muestreo en el Complejo minero en la primera salida, fueron
instaladas 30 parcelas cuadrantes de 4 m² en donde se llevó a cabo el
muestreo de la vegetación arbustiva y herbácea. En las áreas con vegetación
arbórea, adicionalmente se instalaron cuatro parcelas de 100 m² (50m x 2 m)
en donde se llevó a cabo el muestreo de la vegetación con un DAP >10 cm,
registrando la abundancia de cada especie. La selección de la ubicación de las
parcelas fue estratificada, con el fin de usar parcelas distintas entre estaciones
de forma intercalada. En toda el área de estudio se evaluó un total de 1460
parcelas de 4 m² (2m x 2m) y 56 parcelas de 100 m² (50 m x 2 m).
En el área de Terminal Portuaria en la primera salida, y en todas las
subsecuentes salidas en el área de estudio, el número de parcelas cuadrantes
de 4 m² para la vegetación arbustiva y herbácea, fue reducido a 20 debido al
resultado de las curvas de especie-área en el primer muestreo (Complejo
minero-primera salida).
En cada salida de campo, se colectó un espécimen de cada especie
encontrada en toda el área de estudio con su debido tratamiento, descripción y
georeferenciación con el fin de ser depositado en un herbario estatal registrado.
Para determinar los ambientes que correspondían a cada muestra obtenida se
procedió a analizar con el KMZ Estudio línea base V14, la localización de los
puntos de muestreo y analizar las características observables de las
comunidades en Google Earth.

8
Esta información fue luego confirmada con los informes de otros relevamientos
de los componentes de la biota (fauna terrestre y avifauna) y finalmente
analizadas las especies de cada una y de acuerdo a la información sobre el
hábitat de las mismas se estableció el ambiente correspondiente a cada
muestra.
Con los datos de las especies relevadas se procedió a analizar las mismas en
función de los criterios de prioridad para la conservación del Sistema Nacional
de Áreas Protegidas (SNAP), los criterios adaptados de los de la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN,1994) y con los
criterios de rareza (elaboración propia).
Se recopiló también información acerca de las zonas comprendidas dentro del
área de estudio que están propuestas para ingresar como áreas protegidas al
Sistema Nacional.

9

III Fitogeografía
En América, según Cabrera y Willink (1973), se pueden diferenciar cuatro
grandes regiones biogeográficas: 1) Holártica, 2) Neotropical, 3) Antártica y 4)
Oceánica.
Uruguay está comprendido en la Región Neotropical, Distrito Uruguayense que
abarca además el sur de Brasil, Entre Ríos y Santa Fe en Argentina. Cabe
destacar que el distrito Uruguayense presenta algunos géneros endémicos:
Haylockia
(Amaryllidaceae);
Mangonia
(Araceae);
Rhyssostelma
(Asclepiadaceae); Asteropsis, Raldkoferotoma, Schlechtendalia, Sommerfeltia
(Compositae); Calyculogygas, Monteiroa (Malvaceae); Erianthecium (Poaceae).
El territorio uruguayo no es homogéneo en su fisonomía (vegetación), como
tampoco en su composición florística, a pesar del predominio de formaciones
herbáceas. Es notoria la presencia en casi todo el territorio de elementos
arbóreos y arbustivos que, en muchos casos, logran conformar densas
comunidades (bosques) a lo largo de las márgenes de cursos de agua, en
serranías o aún en planicies. Soriano (1992), en una descripción detallada de
los pastizales del Río de la Plata, diferencia claramente las subregiones de “las
pampas” y de “los campos”, siendo uno de los criterios principales para ello la
abundancia de elementos arbóreos y arbustivos en estos últimos.
Según Grela (2004), en base a la distribución geográfica de un número
importante de especies arbóreas y arbustivas presentes en Uruguay, puede
establecerse que una parte del territorio uruguayo debe incluirse en la provincia
fitogeográfica Paranaense y otra región debe considerarse transicional entre
las provincias Paranaense y Chaqueña. Finalmente, otro grupo de especies
permitirían suponer vínculos florísticos con la Región del Cerrado del centro de
Brasil.
La ausencia de barreras importantes entre Uruguay y los países limítrofes
estaría determinando un cambio gradual en la composición florística de toda la
región, por lo cual es razonable concebir a la misma como una gran zona de
transición.
Los aportes florísticos de regiones norteñas ocurren en forma muy dinámica
por la cuenca de la Laguna Merín, -habiéndose reportado la presencia de
componentes bióticos de la llamada “Mata Atlántica” en zonas de influencia de
los ríos Yaguarón, Cebollatí y Tacuarí-, y a través del escudo cristalino que
ingresa hasta el sur de Maldonado.

10

IV Flora y Vegetación
La flora de un país está compuesta por las especies vegetales que crecen en
él en forma natural y aquellas que una vez introducidas se adaptan y
denominamos naturalizadas.
La vegetación es el tapiz vegetal de ese país; se compone de formas
biológicas (árboles, arbustos, hierbas, etc.). El aspecto de la vegetación de un
sitio, está determinado por la forma biológica predominante asociada a las
características morfológicas que sobresalen de esas formas biológicas. Esto es
lo que permite establecer las clasificaciones en formaciones vegetales o tipos
de vegetación en función de su fisonomía o aspecto.
Según el inventario de la flora vascular en Uruguay existen:

Especies Nativas
Especies
Naturalizada
Especies
dudosas
Géneros Nativos
Familias Nativas

ANGIOSPERMAS

GIMNOSPERMAS

PTERIDOPHYTA

2152
377

1

100
1

233

14

723
150

48
28

Del cuadro anterior se desprende que la flora vascular de Uruguay está
compuesta por 2253 especies nativas, 378 especies naturalizadas y 247
especies dudosas. Estas especies a su vez están comprendidas en diferentes
formaciones vegetales, en las que predominan las praderas y los bosques
asociados a los cursos de agua.
Cabe destacar que de esas familias, 89 son exclusivamente herbáceas y 27
son exclusivamente leñosas, por lo cual se puede afirmar que se trata de una
flora rica y diversa (Cracco et al., 2007)
Las poblaciones de varias especies arbóreas y algunas herbáceas nativas
encuentran en el territorio uruguayo el límite Sur y Este de su distribución
natural. Ello tiene importancia por la variabilidad genética de las poblaciones.

11

V . Biodiversidad
El territorio Uruguayo abarca 176,215 km² continentales y aproximadamente
130,000 km² marinos, localizados entre los 30º y 35º grados de latitud Sur, en
una zona de importante transición biogeográfica en el continente
Sudamericano. Por tal motivo, a pesar de su relativamente media superficie y
posición subtropical, alberga una importante biodiversidad, tanto eco-regional
como ecosistémica, específica y genética.
Esta alta diversidad eco-regional trae aparejada una elevada diversidad de
especies, reuniendo un importante número de especies animales y vegetales
de diferente afinidad biogeográfica. Numerosas especies tropicales y
subtropicales encuentran en Uruguay el límite sur de su distribución natural,
mientras que varias especies andinas y patagónicas también se distribuyen
dentro del territorio uruguayo. Ante los pronosticados cambios en las
distribuciones geográficas de las especies como consecuencia del cambio
climático, las áreas de transición biogeográfica, como las que ocupa Uruguay,
cobran aún mayor relevancia para la conservación.
En cuanto a la diversidad de ecosistemas o ambientes continentales, la pradera
ocupa alrededor del 70% del territorio continental, y es considerada una de las
áreas más importantes en cuanto a la riqueza de gramíneas a nivel mundial y
centro de diversidad primario de las mismas (Rosengurtt 1946, Millot et al.
1987)
Un estudio reciente en la eco-región pampeana identificó en Uruguay varias
áreas valiosas de pastizal (AVP), definidas éstas por su significativa
biodiversidad, alto grado de naturalidad y buen estado de conservación
(Bilenca & Miñaro 2004).
Además de distintos tipos de praderas, Uruguay posee varios tipos de bosques
(e.j., galería, serrano, quebrada, costeros) y sabanas arboladas (ej.,
algarrobales, espinillares, palmares) que cubren el 4.2% del territorio.
Asimismo, existen importantes áreas de humedales, incluyendo tierras
inundables y lagunas costeras. Dentro de los humedales, se destacan a nivel
internacional los Humedales del Este y los Esteros de Farrapos (en el litoral
oeste del País), ambos Sitios Ramsar. Los Humedales del Este han sido
además declarados Reserva de Biosfera de la UNESCO (Programa MAB), y
son considerados por Conservation International como una de las áreas de
humedal más importantes del Neotrópico.

12

VI Descripción de las comunidades presentes. Tendencias y
Amenazas
VI.1 Generalidades
Las comunidades vegetales, son combinaciones de plantas cuya composición
depende de las condiciones locales ambientales (Braun-Blaquet, 1979). Están
compuestas por especies de muy similares formas de vida y comportamiento
ecológico.
Las comunidades vegetales son el resultado de la acción conjunta e integrada
de los factores del ambiente. Las características de la vegetación reflejan el
conjunto interactuante de factores ambientales. En estudios ecológicos de
gestión del ambiente se suele emplear la vegetación como herramienta por
varias razones: es indicadora de las variaciones de los factores ambientales, es
fácil de estudiar y por ser el componente del ecosistema más fácilmente
reconocible se emplea con frecuencia para delimitar unidades ecológicas
dentro de una región (Mateucci & Colma, 1982).
En toda el área de estudio (del Proyecto Valentines), que incluye los
componentes Complejo Minero, Mineroducto y Terminal Portuaria se han
identificado por parte de la Consultora Ausenco Vector 11 formaciones
vegetales: a) Bañado de Costa, b) Bosque Exótico, c) Bosque serrano, d)
Bosque Ribereño, f) Dunas, g) Humedal, h) Matorral, i) Palmar, j) Pradera y k)
Roquedal.
VI.2 BAÑADO DE COSTA

13
Según Evia & Gudinas (2000) es un caso particular de bañado, donde el juncal
se extiende en la misma playa hasta alcanzar el agua. Esto no quiere decir que
dichos bañados sean monogenéricos ya que cuentan con especies de varios
géneros, pero sólo uno de ellos llega hasta el agua.
La intrusión salina que tiene este tipo de bañado hace que se constituya en un
particular habitats de interés por su riqueza biológica. Debido a este fenómeno
de intrusión de agua salina, los bañados de costa presentan cambios muy
dinámicos, particularmente de salinidad ya que confluyen dos flujos de energía
en constante cambio, las aguas provenientes del continente y las del océano.
Estos bañados tienen un gran desarrollo de vegetación dominadas por
comunidades de Spartina ciliata (espartillo) además de Juncus acutus (junco).
Tendencias y Amenazas
Evaluaciones de las prioridades de conservación a nivel regional y global
identifican como importante los “Ecosistemas costero-marinos del Atlántico
Sudoccidental”, a la que pertenece Uruguay (Olson & Dinerstein 2002, citados
por Cracco et al. 2007). Es identificada como una ecorregión “Vulnerable”.
Las principales amenazas a los ecosistemas costeros son la urbanización,
desecación, vertido de aguas contaminadas y forestación.
VI.3 BOSQUE EXÓTICO

Se denomina así a aquellos bosques cultivados por el hombre y cuyo producto
tiene un fin económico. Cuentan además con un sotobosque interesante en el
cual crecen diversas especies. En Uruguay en general dichos bosques son de
eucaliptos o pinos.

14
Pueden definirse también como aquellos bosques de especies originarias de
latitudes distantes, componentes de otras comunidades y que también se
denominan alóctonas.
Las primeras introducciones de especies exóticas al país se producen con el
arribo de los españoles y el arribo de la ganadería. Muchas de ellas como
Gleditsia triacanthos, algunas especies arbóreas y arbustivas como acacias,
Acacia longifolia, Acacia melanoxylon, Salyx alba , Ligustrum lucidum,
Ligustrum sinense, Morus alba, etc., además de especies herbáceas como
Coleostephus myconis, Cynodon dactylon, Galium aparine, Senecio
madagascariensis, etc., han logrado adaptarse perfectamente a las condiciones
de Uruguay y se encuentran formando bosques y parte del sotobosque en
zonas húmedas, bordes de arroyos, cañadas, colinas, praderas y arenales en
el caso de las acacias.
Tendencias y Amenzadas
Con la creación de la Ley Forestal en 1987, ingresan al país las grandes
plantaciones de diferentes especies pertenecientes a los géneros Eucalyptus y
Pinus, ocupando importantes extensiones. Este tipo de bosques no se
considera que sufran ningún tipo de amenaza, más allá de la tala de los
mismos al tiempo que estén prontos para dar réditos económicos a los
productores o empresas que han desarrollado este tipo de emprendimiento.
Por otro lado, los bosques integrados por aquellas especies que no fueron
introducidas como parte de un plan de forestación, como por ejemplo Gleditsia
triacanthos, Ligustrun lucidum, etc., a medida que pasa el tiempo su expansión
se hace más notoria y no se conocen planes de manejo a nivel nacional ni local
tendientes a su disminución, por lo tanto, lo que sí amenaza es la conservación
de los bosques nativos al competir con las especies autóctonas.

15
VI.4 BOSQUE SERRANO

Como su nombre lo indica se encuentran en zonas de serranías, en general
con rocosidad abundante y suelos superficiales, lo que conlleva a que los
árboles sean de troncos cortos y tortuosos.
Según Brussa & Grela (2007) se caracteriza por la presencia de especies
xerófilas, adaptadas a deficiencias de agua importantes, aunque es notorio que
el mayor desarrollo de la vegetación leñosa se da en zonas de acumulación de
humedad y materia orgánica, como lo es la unión de laderas que determinan la
formación de pequeñas quebradas.
Además se caracteriza por presentar un estrato arbóreo que varía en cuanto al
porcentaje de cobertura del suelo, desde muy bajo a casi total.
En general se extienden por toda la ladera de la sierra, llegando hasta la parte
superior en donde los árboles presentan un hábito más achaparrado y se nota
mayor presencia de arbustos. Muchas especies son espinosas o presentan
otras características que demuestran su carácter xeromorfo como por ejemplo
hojas pequeñas, lustrosas o plantas áfilas, etc.
En este tipo de formación vegetal suelen encontrarse las siguientes especies:
Scutia buxifolia, Celtis tala, Citharexylum montevidense, Myrcianthes
cisplatensis, Schinus lentiscifolius, entre otros. Así como también especies
arbustivas y sufrútices como Daphnopsis racemosa, Dodonea viscosa,
especies del género Mimosa, algunas enredaderas, trepadoras, parásitas, etc.

16
Tendencias y Amenazas
La cubierta vegetal, constituida por el bosque serrano cumple un papel clave en
la protección del suelo, microclima, biodiversidad y valor paisajístico. Su mayor
amenaza lo constituye la tala indiscriminada de especies nativas para uso
doméstico (leña, carbón, etc.) y en mayor medida la tala para la instalación de
especies forestales exóticas. Otras amenazas importantes son la quema y el
pastoreo lo que disminuye la presencia de especies.
VI.5 BOSQUE RIBEREÑO

Son los que ocupan zonas bajas en los márgenes de cursos de aguas. Según
Brusa & Grela (2007) están formados por un dosel continuo que cubre
totalmente el suelo, vegetación de sotobosque (arbustos adaptados a la
sombra) y un tapiz herbáceo integrado por especies esciófilas no pratenses. De
acuerdo a los requerimientos hídricos las especies se distribuyen en franjas
paralelas a los cursos de agua, desde las más hidrófilas a las más xerófilas.
En condiciones de baja alteración, los árboles poseen un tronco relativamente
recto y copas estrechas debido a la abundancia de los mismos, que sombrea
totalmente el suelo. Además pueden encontrarse especies epífitas, trepadora y
parásitas, aunque en menor proporción.
En este ambiente suelen diferenciarse los siguientes estratos: árboles mayores,
árboles generales, trepadoras, arbustillos de sombra (sotobosque) y herbáceo.
En general las especies que se encuentran en estos bosques se distribuyen de
acuerdo a sus requerimientos de agua, así puede observarse que algunas
crecen en los márgenes con las raíces en contacto directo con el agua o muy
cerca de ella como por ejemplo Salix humboldtiana, Cephalanthus glabratus,
Pouteria salicifolia, etc. A medida que nos alejamos del curso de agua se
puede constatar la presencia de Allophyllus edulis, Blepharocalyx salicifolius,
Lueha divaricada, Myrcianthes cisplatensis, Ocotea acutifolia, entre otras. Por

17
último nos encontramos con la presencia de las especies más xerófilas como
Celtis tala, Scutia buxifolia, Berberis laurina, etc.
Tendencias y Amenazas
Desde el punto de vista funcional se asocian al bosque una serie de funciones
ambientales, tales como: conservación de cuencas hídricas, conservación de
suelos, protección de la fauna indígena, influencias microclimáticas
beneficiosas para el ganado, los cultivos y el propio ser humano, valor
paisajístico, recreativo y cultural y conservación de la diversidad biológica.
La incorporación de nuevas áreas de cultivo, ya sea este agrícola o forestal, va
determinando cambios en la composición florística de los ecosistemas, al
mismo tiempo que modifican el paisaje natural a medida que avanza el tiempo.
El bosque ribereño no escapa a ello, a pesar de ser quizás uno de los
ecosistemas menos afectados.
Según Nebel et al. (1993) el monte indígena natural o espontáneo ha sido
talado indiscriminadamente desde la época colonial, ya sea con el fin de
abastecerse de ciertos productos (leña, carbón, postes y piques) o porque se
pretendía mejorarlo mediante la introducción de especies exóticas de mayor
rendimiento. En algunos sitios se ha considerado al monte como un obstáculo
para el desarrollo agropecuario y se ha procedido a “limpiar los campos”.
Existieron momentos en la historia del país, en los que se efectuó un uso
masivo de los productos del bosque nativo; durante las guerras mundiales, ante
la severa escasez de combustibles, fueron la leña y el carbón producidos por
ese bosque (Costa & Delgado, 2001), los palearon dicha situación.
La mayor parte de los bosques nativos del país se caracterizan por ser
bosques secundarios, es decir que surgen como producto de la regeneración o
también puede decirse que son la respuesta a la intervención humana a la que
han estado sometido. A pesar de ello, existen relictos de bosques primarios en
lugares apartados, de difícil acceso, o en aquellos establecimientos en que no
se han realizado tareas de aprovechamiento que alteren su equilibrio natural.
Los bosques secundarios se caracterizan por la disminución o desaparición de
especies y por la modificación de sus troncos, que de fustal pasan a tallar.

18
VI.6 DUNAS (ARENALES)

Son extensiones de arenas fijas o semi-móviles con muy poca vegetación. Las
especies que se pueden observar en ellas son la mayoría psamófilas como por
ejemplo Panicum racemosum, Hydrocotyle bonariensis, Calystegia soldanella,
etc.
Tendencias y Amenazas
Se trata de ecosistemas muy intervenidos y modificados debido a la
urbanización, la construcción de puertos y el uso turístico balneario. Quedan
escasas áreas que
mantienen sus características originales con
modificaciones menores, tales como algunas costas aisladas que se
encuentran sobre todo en el litoral atlántico del departamento de Rocha. Dichas
costas, al igual que los bañados costeros se verán cada vez más afectadas por
los efectos de la urbanización y el turismo, así como también por la forestación,
la presión de visitantes y vehículos y la extracción de arena.
VI.7 HUMEDAL
Una de las definiciones más aceptadas es la dictada por la Convención de
Ramsar y que dice: “son extensiones de marismas, pantanos y turberas o
superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial,
permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o
saladas, incluidas en extensiones de agua marina cuya profundidad en marea
baja no exceda de 6 metros.
En Uruguay ocupan aproximadamente el 4% del territorio nacional,
destacándose los Bañados del Este por su extensión y además comprender
una sucesión de lagunas y bañados asociados, que integran la Reserva de
Biósfera (UNESCO) denominada “Bañados del Este”. Estos al igual que los

19
bañados de Esteros de Farrapos constituyen un sito Ramsar de importancia
internacional.
Durante mucho tiempo fueron considerados lugares improductivos, insalubres,
en los cuales la inaccesibilidad fue un freno al conocimiento de los mismos, de
sus funciones y sobre todo de sus beneficios. Esto sirvió de argumento para
que muchos de ellos fueran desecados o transformados para ser utilizados en
agricultura, ganadería y otras actividades económicas.
En la actualidad se conoce que cumplen funciones de gran importancia como la
regulación de la concentración de anhídrido carbónico y oxígeno atmosférico,
habitat para la fauna nativa y proveer recursos la elaboración de artesanías.
Sin embargo, en general las funciones más importantes son aquellas que están
relacionadas con la descarga y recarga de acuíferos, regulación de los
procesos de inundación, estabilización de sedimentos y retención de los
mismos y de tóxicos, transformación y remoción de nutrientes y carbono,
soporte de la diversidad y recreación, entre otras.
Tendencias y amenazas
En Uruguay desde tiempos inmemoriales fueron considerados como nichos sin
ningún valor o perjudiciales para la actividad agropecuaria ya que en general
ocupan suelos fértiles y húmedos pero con pasturas de escaso valor nutritivo.
Bajo esta concepción, se produjeron los mayores disturbios provocados por el
hombre como la desecación y la quema y su uso en el cultivo de arroz. Según
estimaciones de Altamirano y Sans (1998) restan entre un 30% y 35% de la
superficie de los humedales originales del este del país.
El objetivo principal de la quema es generar forraje para el ganado,
principalmente en primavera-verano, promoviendo la captación de agua
superficial de escurrimiento natural o de un canal artificial de cultivo de arroz,
en zonas donde antiguamente hubo humedales naturales. La capacidad de
resiliencia permite que manejando un solo recurso como lo es el agua, se logre
la recuperación del ambiente original.
En los últimos años, a través del accionar de distintos actores, se trata de
impedir su modificación por lo que tienden a la estabilidad.

20

VI.8 MATORRAL

Según Brussa & Grela (2007) esta comunidad se caracteriza por la presencia
de individuos bajos y achaparrados que poseen adaptaciones a las condiciones
extremas en que crecen, -vientos fuertes, alta salinidad, abrasión por impacto
de partículas de arena, etc.- cuando se forman cerca del mar. En este caso
existe una alta proporción de especies arbustivas asociadas a ambientes
marítimos, albardones, hondonadas, en los cuales se presenta un cambio
drástico en el hábito de algunas especies que en otras condiciones adquieren
dimensiones y formas totalmente diferentes.
En el este del país este tipo de vegetación se asimila a la vegetación de la
restinga del sureste de Brasil con algunas especies comunes que lo
caracterizan como por ejemplo Sideroxylon obtusifolium, Myrsine parvifolia,
Rollinia maritima, junto a otras de localización más amplia en el territorio
uruguayo. La característica general de éstas es su adaptación al ambiente de
influencia oceánica, además de asociarse a suelos arenosos.
Si se encuentran en otras zonas como serranías o planicies y se las puede
definir como comunidades formadas por arbustos y matas leñosas más o
menos densas, muy ramificados y de poca altura, con algunos árboles
dispersos y tapiz herbáceo en las zonas más descubiertas. Generalmente
integran la sucesión hacia los bosques serranos y muchas veces ocupan las
cimas de las sierras y quebradas en donde no se desarrollan los árboles. En
este caso las especies más comunes son Heterothalamus alienus, Baccharis
dracunculifolia, Baccharis punctulata y muchas especies más de este género,

21
junto con Eupatorium intermedium, Mimosa amphigenea, Mimosa ramulosa,
entre otras.
Tendencias y Amenazas
El matorral más afectado es el matorral psamófilo o matorral costero. Ello se
debe al igual que en el caso de los bañados de costa y dunas al avance de la
urbanización, esto conlleva a la desaparición de especies arbustivas y
herbáceas propias de estos ambientes.
Como causa de lo anterior también desaparecen paulatinamente un importante
nicho ecológico para otras especies como pájaros, insectos, etc.
Para el matorral serrano se agregan amenazas como el pastoreo,
principalmente de ganado ovino, y la quema.
VI.9 PALMAR

Se define como aquella formación en la que el componente principal pertenece
a alguna especie de la familia Arecaceae, a la que se asocia un estrato
herbáceo y a veces también uno arbustivo. La Especie que forma palmares en
el este del país de denomina Butia capitata (Mart.) Becc.
Esta especie se distribuye por el litoral Atlántico desde Santa Catarina en Brasil
hasta el Departamento de Rocha en Uruguay en donde ocupa
aproximadamente 70.000 ha en los alrededores de las localidades de Castillos
y San Luis. En Uruguay se encuentran los palmares de Butia capitata de mayor
extensión y densidad de ejemplares. Además de ser los palmares más

22
australes del mundo, se reconocen por su biodiversidad, valor cultural (incluido
el uso tradicional de sus frutos) y conforman un escenario de singular belleza.
Según Zafaroni (2004) es posible diferenciar cinco categorías de densidades
de palmeras por hectárea en los palmares de Castillos: muy alta (350-450), alta
(250-350), media (150-250), baja (50-150) y muy baja (menor a 50). La
superficie que ocupa cada categoría enumerada de densidad de palmeras fue
la siguiente: muy alta (223,4 ha), alta (518,5 ha), media (1458,2 ha), baja
(3890,1 ha) y muy baja ((5520,1 ha).
Se desarrollan en terrenos planos o levemente ondulados ubicados por encima
del nivel de inundación con altitudes entre 5 y 10 msnm.
Jaurena y Rivas (2005) realizan por primera vez la caracterización de las
praderas naturales de los palmares de Castillos las que ocupan
específicamente aproximadamente 11.611 ha, con un área de influencia de
aproximadamente 30.000 ha (estratos dentro y fuera del palmar). Los palmares
de Butia capitata de Castillos (Rocha) se desarrollan generalmente sobre un
estrato herbáceo de pradera natural, en el que típicamente se realizan
actividades de cría vacuna.
La composición de especies varía entre el estrato con y sin palmar,
acentuándose las diferencias en la medida que se incrementa la densidad de
palmas por hectárea. Las especies con frecuencias mayores dentro del palmar
fueron Stenotaphrum secundatum, Poa bonaeriensis, Hydrocotyle bonariensis y
especies de las familias Juncáceas y Ciperáceas; características de ambientes
más húmedos. En el estrato sin palmas, las frecuencias fueron mayores para
Axonopus sp., Vulpia australis, Calamagrostis montevidensis, Polypogon
elongatus, Briza minor, Chaptalia sp., Chevreulia sp. Un tipo de pradera
específico para los palmares de densidades medias y altas le otorga valor
agregado al palmar como ambiente que permite el crecimiento de otras
especies.
Tendencias y Amenazas.
Es sabido que los palmares de Butia capitata, y sólo los ubicados en territorio
uruguayo, presentan altas densidades de ejemplares (no así en territorio
brasileño), la falta de regeneración (debido al pastoreo del ganado) y la
senectud de los individuos sincrónicos que los conforman, ubican a estas
comunidades vegetales en serios riesgos de extinción.
El ecosistema de palmares sufrió una gran alteración a partir de la introducción
de la ganadería, hace más de 300 años. Ésta desplazó a los grandes
herbívoros nativos (venado de campo, ciervo de los pantanos, ñandú.), y en
consecuencia, todas las relaciones biológicas entre plantas y animales fueron
alteradas, desapareciendo especies o desplazándose hacia otros sitios
(PROBIDES,1999).
La tala del bosque asociado a butiá en la primera mitad del siglo, el cultivo de
arroz en la zona norte del departamento de Rocha, la producción de cerdos a

23
campo y el pastoreo ganadero en el resto del territorio ocupado por el palmar,
son las principales causas que han contribuido a la reducción del número de
individuos y a la ausencia de regeneración.
Según Zaffaroni, 2004, La falta de regeneración natural se asocia al uso del
suelo. En los lugares pastoreados, que ocupan la mayoría del área de
palmares, prácticamente no existen ejemplares jóvenes. En contraposición se
puede observar que ejemplares jóvenes han logrado desarrollarse en los
bordes de carreteras y caminos. Existen una cantidad variable de renuevos,
que son eliminados por el pastoreo de bovinos y ovinos, no existiendo plantas
juveniles o estratos intermedios. El resto del palmar se encuentra en una zona
de uso agrícola, donde el cultivo de arroz determina que se trabaje el suelo
hasta la base de las palmas, hecho que por sí solo impide la regeneración.
Todo esto ha puesto en peligro de extinción a esta asociación vegetal.
Hasta el presente no se han podido implementar planes de manejo que hagan
compatible la producción agropecuaria con la salvaguarda de este patrimonio
cultural y de diversidad biológica.
Los estudios realizados por Jaurena & Rivas (2005) que incluyeron distintas
alternativas (exclusión invernal del pastoreo, fertilización, inclusión de especies
mejoradoras del tapiz) concluyeron que sería deseable establecer un sistema
de pastoreo rotativo con alternancia de períodos de descanso y utilización de la
pastura que impida el sobrepastoreo en cualquier época del año y la aparición
de malezas que en conjunto degradan la pastura natural y atentan contra la
sobrevivencia del palmar.
VI.10 PRADERA O CAMPO NATURAL

24
Pradera natural o campo natural es el conjunto de especies vegetales
principalmente herbáceas cuya presencia, persistencia y productividad son el
resultado de la interacción del clima, suelo, relieve y del manejo realizado por el
hombre.
Abarca aproximadamente 80% de la superficie del país, lo que lo ubica como el
ecosistema dominante, y se caracteriza por tener una baja producción de
forraje y de escasa calidad. Existe una gran heterogeneidad de especies pero
sólo 10 a 12 son responsables por el 70 a 80% del total del forraje. La mayoría
son especies de gramíneas (C4), estivales y ordinarias.
En opinión de diversos autores las pasturas naturales son definidas como un
tipo de cobertura vegetal formada por gramíneas y plantas herbáceas o
subarbustivas, donde los árboles son raros. Esta comunidad ha sido
identificada con el término “campos” donde la heterogeneidad florística es una
de las características que lo distinguen. El clima tiene una incuestionable
incidencia en la dinámica de las pasturas naturales, mientras que el suelo
condiciona la productividad de las especies. Estos factores delimitan grandes
áreas de uso y manejo pastoril donde se identifican distintos sistemas de
producción (Formoso, 2005).
Las pasturas naturales tienen como característica su multifuncionalidad,
constituyendo el recubrimiento protector contra la erosión de los suelos,
contribuyendo al mantenimiento de sus propiedades físicas, calidad y biomasa,
mejorando el ciclo de nutrientes y energía, así como la calidad del agua y de
manera relevante, la biodiversidad. Además evitan la contaminación de los
cursos de agua.
Tendencias y amenazas
La pradera natural es el componente prioritario de la base forrajera de rodeos y
majadas en los sistemas productivos ganaderos predominantes en la mayoría
del país, integrando además una proporción variable de la base nutricional de
los sistemas que practican una secuencia agrícola – ganadera o una agricultura
forrajera más intensiva. En consecuencia, durante más de un siglo y hasta la
actualidad, ha sido factor fundamental en la sostenibilidad de esos sistemas y
ha conformado la base de nuestras ventajas comparativas como país
exportador de productos ganaderos.
El pastoreo continuo con cargas relativamente elevadas y fijas a lo largo del
año, ha contribuido a la predominancia de especies rastreras estivales (que
escapan a la cosecha del animal) y a aumentar el área ocupada por malezas
enanas y de alto porte y ha provocado una importante y continua pérdida de
especies finas, principalmente invernales.
A los impactos causados por el sobre pastoreo de las praderas naturales, se
agregan como amenazas, la sustitución de la vegetación nativa por cultivos
sembrados, la instalación de especies invasoras (Cynodon dactylon) y la
quema.

25

VI.11 ROQUEDAL

Están integrados por asociaciones de rocas, praderas, y matorrales
achaparrados en donde predominan las especies litófilas.
Albergan numerosas especies, varias de distribución restringida, Nothoscordum
sps., Oxalis sps., Bipinnula sps., cactáceas de los géneros Frailea,
Gymnocalycium, Parodia (Notocactus) y Wigginsia. Se caracterizan por la
presencia de plantas de uso ornamental real o potencial y medicinal como
algunas especies de Achyrocline (marcelas)
Tendencias y Amenzas
La persistencia de estas comunidades se ve afectada por el pastoreo de ovinos
fundamentalmente, la forestación y la colecta de cactáceas para uso
ornamental. En áreas de Maldonado la construcción de viviendas de veraneo y
el enjardinado destruye roquedales de alta diversidad.

26

VII Resultados por Componente del Área de Estudio
VII.1 Resultados Generales
En el total de relevamientos realizados por la Consultora Ausenco Vector, se
identificaron un total de 643 taxones pertenecientes a 109 familias, que se
presentan en el Anexo 1.
Del total de especies relevadas, 580 pudieron ser clasificadas según los
criterios de rareza definido por los autores del informe, que a continuación se
detallan:
Abundante: Especie que se encuentra en casi toda el área considerada, y con
numerosos individuos, lo que hace que se encuentre muy fácilmente.
Típicamente las malezas comunes.
Común: Especie que se encuentra en toda el área considerada o sólo en cierta
región o determinado habitat, pero dentro de su área o ambiente se encuentra
con facilidad, o se encuentran con cierta facilidad en un área pequeña.
Poco común: Especie que puede o no tener una restricción espacial o
ambiental muy marcada, pero los individuos no abundan.
Rara: Especie que se ha encontrado pocas veces, generalmente en más de
una localidad, pero relativamente escasos individuos.
Muy rara: Especie que se conoce de una sola localidad, o a sido colectada
muy distanciada en el tiempo.
Esporádica: Especie que se ha colectado alguna vez, pero dudosa su
presencia continuada en el área considerada. Típicamente especies
adventicias.
Dudosa: Especies que han sido citadas pero no se han visto en el área
considerada.
Los resultados indican la siguiente distribución:
Figura Nº 1. Distribución de las especies relevadas y clasificadas según
criterios de rareza

27

2%

Comun
11%
77%

1%

Rara
Poco comun
Muy rara

10%

Abundante

Elaboración propia con datos del relevamiento

Las especies identificadas como raras fueron diez:
ASTERACEAE
FABACEAE
IRIDACEAE
LAMIACEAE
LYTHRACEAE
MALVACEAE
OXALIDACEAE
PIPERACEAE
POTAMOGETONACEAE
SOLANACEAE

Senecio
Vicia
Herbertia
Rhabdocaulon
Cuphea
Pavonia
Oxalis
Peperomia
Potamogeton
Calibrachoa

oxyphyllus
macrograminea
quareimana
strictus
varia
rosengurtii
rupestris
catharinae
polygonus
pubescens

Las especies clasificadas como muy raras fueron cuatro:
ACANTHACEAE
APIACEAE
CYPERACEAE
HYPERICACEAE

Ruellia
Notiosciadium
Cyperus
Hypericum

hygrophila
pampicola
felipponei
piriai

Las especies clasificadas como poco comunes fueron 64 y aparecen en el
Anexo 2.
A continuación se presentan los resultados analizando el listado de especies
relevadas según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de
la Naturaleza (Listas Rojas UICN, 1994) que establecen 9 criterios
estructurados de la siguiente manera de mayor a menor riesgo:
Extinto (EX)
Un taxón está extinto cuando no queda duda alguna que el último individuo
existente ha muerto
Extinto en estado silvestre (EW)
Cuando sobrevive sólo en cultivo.

28
En peligro crítico (CR)
Cuando enfrenta un riesgo extremadamente alto de extinción en estado
silvestre en el futuro inmediato
En peligro (EN)
Cuando está enfrentando un alto riesgo de extinción en estado silvestre en el
futuro cercano.
Vulnerable (VU)
Cuando enfrenta un alto riesgo de extinción a mediano plazo
Menor riesgo (LR)
Se dividen en 3 subcategorías:
1. Dependiente de la conservación (dc). Taxones que son el centro de
un programa continuo de conservación dirigido al taxon en cuestión
2. Casi amenazado (ca). Taxones que no pueden ser calificados como
vulnerables, pero que se aproximan.
3. Preocupación menor (pm). Taxones que no presentan problemas de
conservación.
Datos insuficientes (DD)
Cuando la información disponible es insuficiente para realizar una evaluación.
No evaluado (NE)
Cuando no ha sido evaluado según estos criterios.
Del total de especies analizadas por los criterios de UICN se presentan en
detalle aquellas categorías de significado especial en términos de
conservación. Las restantes no son relevantes por lo cual no se analizan en
particular.
Surge así que Cyperus felipponei identificado en el boque ribereño del
componente mineroducto, podría estar en peligro de extinción. En la categoría
en peligro se determinaron 3 especies: Notiosciadium pampicola,
Rhabdocaulon strictus y Oxalis rupestres.
En la categoría vulnerable se determinaron 21 especies cuyo listado aparece
en Anexo 3.
Existen identificadas en los relevamientos 38 especies casi amenazadas, cuyo
listado aparece en Anexo 4.
El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) también estableció a nivel
nacional criterios de prioridad de conservación que se detallan a continuación:
Criterio 1: Especies endémicas de Uruguay y especies endémicas en la
Región Uruguayense (sur de Rio Grande do Sul, en Brasil y parte este de Entre
Ríos en la República Argentina.

29
Criterio 2: Especies amenazadas según categorías de las Listas Rojas de
UICN (En Peligro Crítico, En Peligro, Vulnerable, Casi Amenazado
Criterio 3: Especies raras: especies que se han colectado en Uruguay pocas
veces, sin que se hayan registrado poblaciones
Criterio 4: Especies consideradas prioritarias en tratados internacionales
vinculados a conservación de biodiversidad (e.g., CITES).
Criterio 5: Especies protegidas por la normativa nacional (leyes, decretos,
etc.).
Criterio 6: Especies con una distribución restringida en Uruguay
Criterio 7: Especies que han sufrido una disminución apreciable en su tamaño
poblacional, por acciones humanas (urbanización, cosecha, agricultura,
forestación, represas, alteraciones de la costa, etc.).
Criterio 8: Especies singulares desde el punto de vista taxonómico o ecológico.
En base a estos criterios se presenta la lista de especies prioritarias
identificadas en toda el área de estudio en el Anexo 5.
La distribución de las mismas en los ambientes consignados en la Figura 2.
Figura Nº 2. Porcentaje de las especies prioritarias según SNAP por ambientes
del área de estudio.

Elaboración propia

Y por último en el Anexo 6, se presenta la lista de especies prioritarias
señalando los criterios SNAP por los cuales fueron elegidas y los ambientes en
que se encuentran.

30

VII.2 Resultados por Componente
VII.2.1 Complejo minero
La Zona de Complejo Minero es aquella en que en principio se instalará la mina
propiamente dicha, los laboratorios, la pileta de relave y sus zonas aledañas.
En esta zona se han definido 6 formaciones vegetales para su estudio, ellas
son: bosque serrano, bosque ribereño, humedal, matorral, pradera y roquedal.
Los bosques serrano se desarrollan en las faldas de laderas y cortas
hondonadas, siendo los árboles más destacables Eubrachion ambiguum y
Myrsine coriacea. En el sotobosque se reportan como más abundantes las
especies de Carex sellowiana, Carex sororia, Rhynchospora corymbosa, y
Piptochaetium montevidense. También se registro la presencia sobre los
árboles de Tillandsia sp.
Los boques ribereños ocupan los lados de ríos o quebradas. En esta área los
árboles más comunes pertenece a las especies Lithrea brasiliensis,
Myrcianthes cisplatensis, Sebastiania commersoniana, Allophyllus edulis,
Scutia buxifolia y Xylosma tweediana, mientras que en el sotobosque es común
encontrar, entre otras especies a Dichondra serícea, Carex sellowiana, Carex
sororia y Scutia buxifolia.
En el humedal las especies crecen influenciadas por la presencia de agua
estacional o permanente. Entre las especies más predominantes se destacan
Eleocharis bonariensis, Juncus microcephalus y Panicum prionitis.
Los matorrales presentan una alta dominancia de ciertas especies de
subfrutices como Baccharis dracunculifolia y Heterothalamus alienus, estas
formaciones generalmente se encontraron relacionadas a las praderas,
compartiendo con ellas varias especies.
Las Praderas fueron las formaciones vegetales más extensas y predominantes
en el área de estudio. Están fuertemente presionadas por el pastoreo del
ganado vacuno principalmente. Entre las especies que fueron encontradas con
mayor frecuencia y abundancia destacan las gramíneas y entre ellas
Piptochaetium montevidense y Trachypogon spicatus, y Bothriochloa
laguroides como la especie más común.
En el roquedal, se agrupo a aquellas especies con preferencia a desarrollarse
bajo el refugio de las formaciones rocosas, si bien la mayoría de estas especies
se encontraron en otras formaciones vegetales, aproximadamente 16 especies
solo fueron registradas en esta formación vegetal. Entre las especies más
comunes se encontraron Agenium villosum, Piptochaetium montevidense y
Trachypogon spicatus.

31
Cuadro 1: Número de especies por estación y ambiente relevados en el
Complejo Minero
Estación
Primavera
Verano

Bosque
serrano
123
100

Bosque
ribereño
83
76

Humedal

Matorral

Pradera

Roquedal

118
83

93
121

109
73

125
85

La lista de especies relevadas en el muestreo de primavera se presenta en el
Anexo 7.
La lista de especies relevadas en el muestreo de verano se presenta en el
Anexo 8.
VII.2.2 Especies prioritarias para la conservación según el Sistema
Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)
En el muestreo de primavera se identificaron las siguientes especies como
prioritarias para la conservación: Acalypha seniles, Ammoselinum rosengurttii,
Bernardia sellowii, Cuphea varia, Cypella osteniana, Herbertia quareimana,
Lepidium tandilense Boelcke, Oxalis rupestris, Senecio icoglossoides
Dichas especies pertenecen a los ambientes de: roquedal (Acalypha seniles,
Bernardia sellowii), bosque serrano (Ammoselinum rosengurttii, Cuphea varia,
Cypella osteniana, Senecio icoglossoides), bosque ribereño (Lepidium
tandilense), matorral (Oxalis rupestres) y pradera (Herbertia quareimana).
En el muestreo de verano las especies identificadas como prioritarias fueron:
Aristida uruguayensis, Croton chamaepitys, Cypella osteniana, Eleocharis
contracta, Festuca fimbriata, Pavonia orientalis, Solanum platense.
Estas especies se distribuyeron en los siguientes ambientes: bosque serrano
(Cypella osteniana), humedal (Festuca fimbriata, Solanum platense), matorral
(Aristida uruguayensis, Croton chamaepitys, Eleocharis contracta) y roquedal
(Pavonia orientalis).
VII.3 Zona del Mineroducto
La Zona del Mineroducto en realidad comprende un mineroducto y un
acueducto. Ambos se extienden por 212 km de longitud.
En esta zona se han definido 5 formaciones vegetales principales para su
estudio, a saber: bosque exótico, bosque ribereño, humedal, palmar y pradera
Asimismo, se identificaron también dos formaciones de menor significancia en
la zona de estudio que corresponden a roquedal y matorral. Cabe destacar que
en esta zona los muestreos sólo se realizaron en verano.
El bosque exótico encontrado en esta zona corresponde a una plantación de
Eucalyptus con dos especies presentes: Eucalyptus sp. y Eucalyptus globulus.
Este bosque en el momento del muestreo estaba siendo talado.

32
En el bosque ribereño
las especies arbóreas más comunes fueron
Sebastiania schottiana, Sebastiania commersoniana y Sebastiania brasiliensis,
mientras que entre las hierbas las especies más comunes fueron Carex
sororiaChusquea sp. y Daphnopsis racemosa.
En los Humedales las especies mas frecuentes y abundantes fueron: Scirpus
giganteus, Juncus microcephalus, Cortaderia selloana y Panicum prionitis.
El Palmar es una de las formaciones vegetales más distinguidas en el territorio
Uruguayo, el cual comprende un bosque natural de individuos dispersos de
Butia capitata, en algunas zonas el crecimiento de estas palmeras es más
denso; sin embargo, la presencia de individuos juveniles fue muy escasa. En el
sotobosque las hierbas más comunes que se encontraron fueron: Baccharis
microcephala, Panicum prionitis, Bothriochloa laguroides y Daphnopsis
racemosa.
En las praderas las especies más comunes fueron Baccharis trímera,
Paspalum notatum, Piptochaetium montevidense, Paspalum urvillei y
Bothriochloa laguroides.

La lista de especies relevadas en este componente se presenta en el Anexo 9
Cuadro 2: Número de especies por estación y ambiente relevados en el
Mineroducto

Estación
Verano

Bosque
exótico
33

Bosque
ribereño
158

Humedal

Matorral

Pradera

106

37

74

VII.3.1 Especies prioritarias para la conservación según SNAP
El muestreo de verano registró las siguientes especies: Aristida uruguayensis,
Chiococca alba, Cordia curassavica, Cyperus berroi, Cyperus felipponei
Eleocharis contracta, Pelexia lindmanii, Plantago berroi, Ruellia hygrophyla,
Solanum platense.
Estas especies se distribuyeron en los siguientes ambientes: bosque exótico
(Plantago berroi), bosque ribereño (Cyperus felipponei), duna (Chiococca alba),
humedal (Cordia curassavica, Cyperus berroi, Solanum platense), matorral
(Aristida uruguayensis, Eleocharis contracta), pradera (Pelexia lindmanii) y
roquedal (Ruellia hygrophyla).

33
VII.4 Zona Terminal Portuaria
La Zona de la Terminal Portuaria está situada al sureste del departamento de
Rocha en la zona costera atlántica.
En ella se han estudiado 3 formaciones vegetales a saber: bosque exótico,
bañado de costa y dunas. Adicionalmnete, se identificó una zona de pradera
que por su menor significancia no se incluye en la descripción.
El bosque exótico corresponde a una plantación madura de Pinus pinaster y
Pinus sp., la vegetación del sotobosque es poco diversas y muy escasa. Entre
las especies que más registos tuvieron se encuentran Senecio platensis,
Eleocharis bonariensis y Juncus acutus.
El bañado de costa se encuentra próximo al mar, y se caracterizó por la
predominancia de las especies Senecio crassiflorus, Juncus acutus y Panicum
prionitis.
Las dunas se ubican en la franja más próxima a la orilla del mar. En esta área
se encontraron especies vegetales dispersas, la mayoría de ellas adaptadas
para soportar la insolación, salinidad y fuertes vientos. Las especies más
comunes fueron: Hydrocotyle bonariensis, Senecio crassiflorus y Panicum
racemosum.
La lista de especies relevadas en primavera se presenta en el Anexo 10.
La lista de especies relevadas en verano se presenta en el Anexo 11.
Cuadro 3: Número de especies por estación y ambiente relevados en
Terminal Portuaria
Estación
Primavera
Verano

Bañado de costa
31
34

Bosque exótico
25
6

Duna
29
27

VII.4.1 Especies prioritarias para la conservación según SNAP
En el muestreo de primavera se relevaron las siguientes especies: Carex
vixdentata, Cordia curassavica, Senecio icoglossoides.
Dichas especies se observaron en los siguientes ambientes: bosque serrano
(Senecio icoglossoides), duna (Carex vixdentata) y humedal (Cordia
curassavica).
En el muestreo de verano las especies que se registraron fueron las
siguientes: Cordia curassavica, Phyla reptans, Plantago berroi.

34
Estas especies fueron encontradas en los ambientes siguientes: bañado de
costa (Phyla reptans), bosque exótico (Plantago berroi) y humedal (Cordia
curassavica.

35

VIII Conclusiones


Se identificaron 643 taxones pertenecientes a 358 géneros que se
agruparon en 109 familias.



Se determinaron 580 taxones a nivel de especie, de los cuales 27
fueron clasificados como helechos. Excluyendo los helechos, 523
especies son nativas, lo que representa el 24% del total de especies
nativas del Uruguay y 41 especies se han naturalizado.



Del total de taxones identificados, 29 integran la lista de especies
prioritarias para la conservación de acuerdo al Sistema Nacional de
Áreas Protegidas.
En el área de estudio existen especies que por su vulnerabilidad, rareza
o prioridad para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas deben ser
objeto de atención especial.





De la evolución actual y amenazas para los ecosistemas presentes en
el área se destacan las comunidades de roquedal, humedal, pradera y
palmar que por sus altos niveles de riqueza de especies y su deterioro
por efecto del pastoreo continuo y quemas pueden tener comprometida
su conservación. En particular en el área de estudio se encuentra una de
las poblaciones más importantes de Palmera Butiá que no presenta
ejemplares juveniles por efecto del pastoreo de ganado.

36

37

IX Bibliografía
Bilenca D. Miñarro F. Identificación de áreas valiosas de pastizales. Fundación
Vida Silvestre Argentina. Buenos Aires. Argentina. 26 p.
Brussa, C. Grela , I. 2007. Flora arbórea del Uruguay con énfasis en las
especies de Rivera y Tacuarembó. COFUSA. Montevideo. Uruguay 544 p.
Cabrera A & Willink A. 1973. Biogeografía de América Latina. Monografías
Científicas de la OEA, Nº13. Washington.
Costa, N. Delgado, S. 2001. Análisis de planes de manejo en bosque naturales
del Uruguay, y estudio de caso en una comunidad serrana, Depto.
Lavalleja.Tesis de Grado. Facultad de Agronomía. Uruguay. 190 p.
Cracco, M; García, L.; Gonzalez, E. Rodríguez, L.; Quintillán, A. 2007.
Importancia global de la biodiversidad del Uruguay. Serie Documentos de
trabajo Nº 1. DINAMA-SNAP-PNUD GEF. Montevideo. 41 p.
Evia, G., Gudynas, E. 2000. Ecología del paisaje en Uruguay, aportes para la
conservación de la diversidad biológica. Sevilla. DINAMA. 173 p.
Formoso, 2005. Dinámica poblacional del campo natural y mejoramientos
extensivos. En http://www.fucrea.org/userfiles/informacion/items/122.pdf
Grela I. 2004. Geografía florística de las especies arbóreas de Uruguay. Tesis
de maestría en Botánica, PEDECIBA – Universidad de la República,
Montevideo.
Jaurena, M. Rivas, M. 2005. La pradera natural del palmar de Butia capitata
(Arecaceae) de Castillos (Rocha): Evolución con distintas alternativas de
pastoreo. Serie Técnica de INIA Nº 151. Pag. 15-20. Montevideo. Uruguay.
Martino, A. 2006.Especies exóticas invasoras. Propuestas para la estrategia a
nivel del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Serie Documentos de trabajo
Nº 8. DINAMA-SNAP-PNUD GEF. Montevideo. 74 p.
Millot, J., D. Risso y R. Methol. 1987. Relevamiento de pasturas y
mejoramientos
extensivos en áreas ganaderas del Uruguay. FUCREA.
Montevideo. Uruguay.
MVOTMA-DINAMA. 2009. Informe Nacional del Estado del ambiente. Cap. 7
Biodiversidad. En www.dinama.gub.uy
MVOTMA. PNUD/GEF (1999): Propuesta de estrategia nacional para la
conservación y uso sostenible de la diversidad biológica en el Uruguay.
Proyecto URU96/ G31. 112pp.

38
Nebel, J.P. Quintillán, A. 1993. El monte indígena, un recurso natural
renovable. Almanaque del Banco de Seguros del Estado. Uruguay. 1(1): 198204
PROBIDES. 1999. Plan Director. Reserva de Biosfera Bañados del
Este/Uruguay-Rocha, UY. PROBIDES. 159 p.
Risso, D. 2005.Serie Técnica INIA Nº 151 INIA. Uruguay.
Rivas, M. Bariani, A.2004. Diversidad potencial productivo y reproductivo de los
palmares de Butia capitata (Mart.) de Uruguay. Agrociencias Vol VIII Nº 1 Pág.
11-20.
Rosengurtt, B. 1946. Estudio sobre praderas naturales del Uruguay. 5ª
Contribución. Montevideo: Rosgal. 473 p.
Soriano, A. and J.M. Paruelo. (1992). Biozones: vegetation units defined by
functional characters identifiable with the aid of satellite sensor images. Global
Ecology and Biogeography Letters, 2:1-8.
Soutullo, A. Bartezaghi, L. 2009. Propuesta de diseño de un Sistema Nacional
de Áreas
Protegidas representativo y eficiente: prioridades territoriales y
temporales para la creación de áreas protegidas. Serie Documentos de trabajo
Nº 20. DINAMA-SNAP-PNUD GEF. Montevideo. 36 p.
Zaffaroni, C. 2004. Distribución y manejo de cinco categorías de densidades de
los palmares de Butia capitata (Mart.) Becc. De Castillos. (Rocha). Tesis de
Grado. Facultad de Agronomía.
Páginas web:
http://www.iucn.org

ANEXO 1
LISTA DE ESPÉCIES RELEVADAS EN LA
ZONA DE ESTUDIO

ANEXO 1. LISTA DE ESPECIES PRESENTES EN EL ÁREA DE ESTUDIO
FAMILIA
ESPECIE

ACANTHACEAE
ACANTHACEAE
ACANTHACEAE
ACANTHACEAE
ACANTHACEAE
ACANTHACEAE
ALISMATACEAE
ALISMATACEAE
ALISMATACEAE
ALLIACEAE
ALLIACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARANTHACEAE
AMARYLLIDACEAE
AMARYLLIDACEAE
AMARYLLIDACEAE
ANACARDIACEAE
ANACARDIACEAE
ANACARDIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
APIACEAE
ARACEAE
ARECACEAE
ASCLEPIADACEAE
ASCLEPIADACEAE
ASCLEPIADACEAE
ASCLEPIADACEAE
ASCLEPIADACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE

Dicliptera sericea  Nees
Hygrophila costata  Nees
Justicia axillaris  (Nees) Lindau
Ruellia hygrophyla  Mart.
Ruellia simplex  Wright
Stenandrium dulce  (Cav. ) Nees
Echinodorus grandiflorus (Cham. & Schltdl.) Micheli
Echinodorus longiscapus  Arechav.
Sagittaria montevidensis Cham. & Schltdl.
Nothoscordum macrostemon  Kunth
Nothoscordum  sp.
Alternanthera philoxeroides (Mart.) Griseb.
Alternanthera reineckii Briq.
Amaranthus rosengurttii Hunziker
Gomphrena perennis  L.
Gomphrena pulchella Mart.
Iresine diffusa  Humb. & Bonpl. Ex Willd.
Pfaffia glomerata  (Spreng.) Pedersen
Pfaffia gnaphalioides  (L. f.) Mart.
Pfaffia tuberosa  (Spreng.) Hicken
Habranthus  sp. 
Habranthus tubispathus (L' Hér.) Traub
Haylockia americana (Hoffmanns.) Herter
Lithrea brasiliensis  Marchand
Schinus engleri  F. A. Barkley var. uruguayensis F. A. Barkley
Schinus longifolius   (Lindl.) Speg.
Ammi visnaga  L.
Ammoselinum rosengurttii Mathias & Constance
Bowlesia incana  Ruiz & Pav. 
Centella asiatica  (L.) Urb.
Cyclospermum leptophyllum  (Pers.) Sprague
Daucus pusillus  Michx.
Eryngium ebracteatum Lam.
Eryngium echinatum  Urb.
Eryngium elegans  Cham. & Schltdl.
Eryngium horridum  Malme
Eryngium nudicaule  Lam.
Eryngium pandanifolium Cham. & Schltdl.
Hydrocotyle bonariensis Lam.
Hydrocotyle verticillata Thunb.
Lilaeopsis brasiliensis (Glaziou) Affolter
Notiosciadium pampicola Speg.
Oenanthe globulosa  L.
Pistia stratiotes  L.
Syagrus romanzoffiana (Cham.) Glassm.
Araujia megapotamica  (Spreng.) G. Don
Asclepias campestris  Decne.
Funastrum flavum  (Decne.) Malme
Metastelma scoparium  (Nutt.) Vail
Oxypetalum arnottianum Buek
Achyrocline satureioides (Lam.) DC.
Acmella decumbens  (Sm.) R. K. Jansen
Adenostemma brasilianum (Pers.) Cass.
Ambrosia tenuifolia  Spreng.
Aspilia montevidensis (Spreng.) Kuntze
Baccharis anomala  DC.

ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE

Baccharis articulata  (Lam.) Pers.
Baccharis coridifolia  DC.
Baccharis dracunculifolia DC.
Baccharis gnaphalioides Spreng.
Baccharis megapotamica Spreng.
Baccharis microcephala (Less.) DC.
Baccharis ochracea  Spreng.
Baccharis pingraea  DC.
Baccharis punctulata DC.
Baccharis rufescens  Spreng.
Baccharis phyteumoides (Less.) DC.
Baccharis  sp. 
Baccharis spicata  (Lam.) Baill.
Baccharis subtropicalis  G. Heiden
Baccharis trimera  (Less.) DC.
Calea uniflora  Less.
Carduus pycnocephalus L.
Chaptalia arechavaletae Hieron. ex Arechav. 
Chaptalia sinuata  (Less.) Baker
Chevreulia acuminata Less.
Chevreulia sarmentosa (Pers.) S. F. Blake
Cirsium vulgare  (Savi) Airy‐Shaw
Conyza blakei  (Cabrera) Cabrera
Conyza bonariensis  (L.) Cronq.
Conyza monorchis  (Griseb.) Cabrera
Conyza primulaefolia (Lam.) Cuatr. & Lourteig
Conyza sumatrensis  (Retz) Walker var. leiotheca (S. E. Blake) Pruski & G. Sancho
Eclipta elliptica  DC.
Eclipta megapotamica (Spreng.) Schultz‐Bip. ex Blake
Erechtites hieracifolia (L.) Raf. ex DC.
Eupatorium buniifolium Hook. & Arn.
Eupatorium candolleanum Hook. & Arn.
Eupatorium hecatanthum (DC.) Baker
Eupatorium laevigatum Lam.
Eupatorium subhastatum Hook. & Arn.
Eupatorium tremulum Hook. & Arn.
Eupatorium tweedianum Hook. & Arn.
Facelis retusa  (Lam.) Schultz‐Bip.
Gamochaeta americana (Mill.) Wedd.
Gamochaeta coarctata (Willd.) Kerguélen
Gamochaeta falcata  (Lam.) Cabrera
Gamochaeta filaginea (DC.) Cabrera
Gamochaeta pensylvanica (Willd.) Cabrera
Gamochaeta simplicicaulis (Willd.ex Spreng.) Cabrera
Gnaphalium gaudichaudianum DC.
Gochnatia polymorpha  (Less.) Cabrera ssp. ceanothifolia (Less.) Cabrera
Gymnocoronys spilanthoides (D. Don) DC.
Helenium radiatum  (Less.) Seckt
Heterothalamus alienus (L.) Kuntze
Hypochoeris chillensis  (Humb., Bonpl. & Kunth) Hieron.
Hypochoeris glabra  L.
Hypochoeris megapotamica  Cabrera
Hypochoeris microcephala (Schultz‐Bip.) Cabrera
Hypochoeris radicata L.
Hypochoeris variegata (Lam.) Baker
Hysterionica pinifolia (Poir.) Baker
Lucilia nitens  Less.
Mikania cordifolia  (L. f.) Willd.

ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
ASTERACEAE
BEGONIACEAE
BERBERIDACEAE
BIGNONIACEAE
BIGNONIACEAE
BORAGINACEAE
BORAGINACEAE
BRASSICACEAE
BRASSICACEAE
BRASSICACEAE
BRASSICACEAE
BROMELIACEAE
BROMELIACEAE
BROMELIACEAE

Mikania involucrata  Hook. & Arn.
Mikania  sp. 
Mikania  sp1. 
Mikania  sp2. 
Mikania  sp3 
Mutisia coccinea  A. St.‐Hil. var. dealbata (Less.) Cabrera
Noticastrum acuminatum (DC.) Cuatrec.
Noticastrum diffusum (Pers.) Cabrera
Noticastrum gnaphalioides (Baker) Cuatrec.
Panphalea bupleurifolia Less.
Pluchea sagittalis  (Lam.) Cabrera
Podocoma hirsuta  (Hook. & Arn.) Baker
Podocoma rivularis  (Gardn.) G. L. Nesom
Pterocaulon alopecuroides (Lam.) DC.
Pterocaulon angustifolium DC.
Pterocaulon balansae  Chodat
Pterocaulon cordobense Kuntze
Pterocaulon lorentzii  Malme
Senecio ceratophylloides Griseb.
Senecio crassiflorus   (Poir.) DC.
Senecio icoglossoides  Arechav. 
Senecio leptolobus  DC.
Senecio oxyphyllus  DC.
Senecio platensis  Arechav. 
Senecio selloi  (Spreng.) DC.
Solidago chilensis   Meyen
Soliva sessilis  Ruiz & Pav.
Sommerfeltia spinulosa (Spreng.) Less.
Sonchus asper  (L.) Hill
Stenachaenium campestre  Baker
Stenachaenium megapotamicum (Spreng.) Baker
Stenachaenium riedelii  Baker
Stevia multiaristata  Spreng.
Stevia satureifolia  (Lam.) Schultz‐Bip.
Symphyotrichum squamatus (Spreng.) Nesom
Tessaria absinthoides (Hook. & Arn.) DC.
Trixis praestans  (Vell.) Cabrera
Vernonia brevifolia  Less.
Vernonia cognata  Less.
Vernonia flexuosa  Sims
Vernonia nitidula  Less.
Vernonia platensis  (Spreng.) Less.
Vernonia rubricaulis  Humb. & Bonpl.
Vernonia  sp. 
Xanthium cavanillesii  Schouw
Begonia cucullata  Willd.
Berberis laurina  Billb.
Clytostoma callistegioides  (Cham.) Bureau ex Griseb.
Macfadyena ungis­cati  (L.) A. H. Gentry
Cordia curassavica  (Jacq.) Roem. & Schult.
Echium plantagineum L.
Cakile maritima  Scop.
Cardamine chenopodiifolia  Pers.
Lepidium bonariense  L.
Lepidium tandilense  Boelcke
Tillandsia aeranthos  (Loisel.) L. B. Sm.
Tillandsia recurvata  (L.) L.
Tillandsia usneoides  (L.) L.

BUDDLEJACEAE
BUDDLEJACEAE
CACTACEAE
CACTACEAE
CACTACEAE
CALYCERACEAE
CAMPANULACEAE
CAMPANULACEAE
CANNACEAE
CAPPARACEAE
CAPRIFOLIACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CARYOPHYLLACEAE
CELASTRACEAE
CELTIDACEAE
CELTIDACEAE
CHENOPODIACEAE
CISTACEAE
COMMELINACEAE
COMMELINACEAE
COMMELINACEAE
COMMELINACEAE
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULACEAE
CONVOLVULACEAE
CUCURBITACEAE
CUCURBITACEAE
CUCURBITACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE

Buddleja grandiflora  Cham. & Schltdl.
Buddleja thyrsoides   Lam.
Gymnocalycium netrelianum (Monville) Britton & Rose
Rhipsalis lumbricoides (Lem.) Lem.
Wigginsia  sp. 
Calycera crassifolia  (Miers) Hicken
Lobelia hederacea  Cham.
Wahlenbergia linarioides (Lam.) DC.
Canna glauca   L.
Cleome trachycarpa  Klotzsch ex Eichl.
Lonicera japonica  Thunb.
Cardionema ramosissima (Weinm.) A. Nelson & J. F. Macbr.
Cerastium commersonianum  Ser. ex DC.
Cerastium humifusum Cambess.
Drymaria cordata  (L.) Willd. ex Roem. & Schult.
Paronychia communis  Cambess.
Paronychia setigera  (Gillies ex Hook. & Arn.) F. Herm.
Polycarpon tetraphyllon (L.) L.
Silene anthirrina  L.
Silene gallica  L.
Maytenus ilicifolia  Mart. ex Reiss.
Celtis iguanea  (Jacq.) Sargent
Celtis tala  Gillies ex Planch.
Chenopodium haumanii Ulbr.
Crocanthemum brasiliense (Lam.) Spach
Commelina erecta  L.
Commelina platyphylla Klotzsch ex Seub.
Tradescantia fluminensis  Vell. var. pubescens C. B. Clarke
Tripogandra glandulosa  (Seub.) Rohw.
Calystegia soldanella  (L.) R. Br.
Convolvulus crenatifolius  Ruiz & Pav. 
Convolvulus hermanniae L'Her.
Dichondra sericea  Sw. var. microcalyx (Hallier f.) Buck
Dichondra sericea  Sw. var. sericea
Dichondra sericea  Sw. var. sericea
Ipomoea cairica  (L.) Sweet
Apodanthera sagittifolia M. Crovetto var. villosa (Cogn.) Mart. Crov. 
Cayaponia bonariensis (Mill.) Mart. Crov. 
Cayaponia  sp. 
Abildgaardia ovata  (Burm. f.) Kral
Androtrichum trigynum  (Spreng.) H. Pfeiff.
Bulbostylis juncoides  (Vahl) Kük.
Carex bonariensis  Desf. ex Poir.
Carex longii  Mack.  var.  meridionalis  (Kük.) G. A. Wheler
Carex polysticha  Boeck.
Carex sellowiana  Schltdl.
Carex sororia  Kunth
Carex vixdentata  (Kük.e x Osten) G. A. Wheeler
Cyperus berroi  (C. B. Clarke) Barros
Cyperus entrerianus  Boeck.
Cyperus eragrostis  Lam.
Cyperus felipponei  Kük.
Cyperus reflexus  Vahl
Cyperus rigens  C. Presl
Cyperus  sp. 
Eleocharis bonariensis Nees
Eleocharis contracta  Maury
Eleocharis montana  (Kunth.) Roem. & Schult

CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
CYPERACEAE
DROSERACEAE
EREMOLEPIDACEAE
ESCALLONIACEAE
ESCALLONIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
EUPHORBIACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE

Eleocharis viridans  Kük.
Isolepis cernua  (Vahl) Roem. & Schult.
Kyllinga vaginata  Lam.
Pycreus megapotamicus var. jaeggii (Boeck.) Guagl.
Rhynchospora barrosiana  Guagl.
Rhynchospora brownii  Roem. & Schult. ssp. americana Guagl.
Rhynchospora corymbosa (L.) Britton
Rhynchospora megapotamica (Spreng.) Herter
Schoenoplectus americanus  (Pers.) Volkart ex Schinz & Keller
Schoenoplectus californicus  (C. A. Mey.) Soják
Scirpus giganteus  Kunth
Drosera brevifolia  Pursh
Eubrachion ambiguum (Hook. & Arn.) Engl.
Escallonia bifida  Link & Otto
Escallonia megapotamica  Spreng. var. spiraefolia (Cham. & Schldtl.) Sleum.
Acalypha communis  Müll. Arg.
Acalypha senilis  Baill.
Bernardia sellowii  Müll. Arg.
Croton chamaepitys  Baill.
Euphorbia hirtella  Boiss.
Sapium glandulosum  (L.) Morong
Sebastiania brasiliensis Spreng.
Sebastiania commersoniana (Baill.) L. B. Smith & R. J.Downs
Sebastiania schottiana  (Müll. Arg.) Müll. Arg.
Tragia pinnata  (Poir.) Juss.
Tragia uberabana   Müll. Arg.
Tragia volubilis  L.
Acacia bonariensis  Gillies ex Hook. & Arn.
Acacia caven  (Molina) Molina
Acacia longifolia  (Andrews) Willd.
Acacia melanoxylon  R. Br.
Adesmia incana  Vogel
Adesmia punctata  (Poir.) DC.
Calliandra tweediei  Benth.
Desmanthus depressus Humb.  & Bonpl. ex Willd.
Desmanthus virgatus  (L.) Willd.
Desmodium  sp. 
Desmodium  sp1. 
Desmodium  sp2. 
Erythrina crista­galli  L.
Galactia gracillima  Benth.
Galactia marginalis  Benth.
Lathyrus macrostachys  Vogel
Lathyrus magellanicus Lamarck var. tucumanensis  Burkart
Lathyrus paranensis  Burkart
Lathyrus pubescens  Hook. & Arn.
Lathyrus subulatus  Lam.
Lotus corniculatus  L.
Lotus  sp. 
Lupinus bracteolaris  Desrouss.
Macroptilium prostratum (Bentham) Urban
Macroptilium psammodes (Lindm.) S. I. Drewes & R. A. Palacios
Mimosa amphigena  Burkart
Mimosa ramulosa  Benth.
Parkinsonia aculeata  L.
Poiretia tetraphylla  (Poir.) Burkart
Rhynchosia diversifolia Micheli
Senna corymbosa  (Lam.) Irwin & Barneby

FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FABACEAE
FLACOURTIACEAE
FLACOURTIACEAE
GENTIANACEAE
GENTIANACEAE
GERANIACEAE
GERANIACEAE
GERANIACEAE
HALORAGACEAE
HYDROPHYLLACEAE
HYPERICACEAE
HYPERICACEAE
HYPERICACEAE
HYPOXYDACEAE
ICACINACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
IRIDACEAE
JUNCACEAE
JUNCACEAE
JUNCACEAE
JUNCACEAE
JUNCACEAE
JUNCACEAE
JUNCACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAMIACEAE
LAURACEAE
LENTIBULARIACEAE
LINACEAE
LINACEAE
LOASACEAE
LORANTHACEAE
LYTHRACEAE

Stylosanthes leiocarpa Vogel
Stylosanthes montevidensis Vogel
Trifolium hybridum  L.
Trifolium polymorphum  Poir.
Trifolium pratense  L.
Vicia graminea  Sm.
Vicia macrograminea Burkart
Vigna  sp. 
Azara uruguayensis  (Speg.) Sleumer
Xylosma tweediana  (Clos) Eichl.
Blackstonia perfoliata (L.) Huds.
Centaurium pulchellum (Sw.) Druce
Caesarea albiflora  Cambess.
Geranium albicans  A.St.‐Hil.
Geranium purpureum Vill.
Myriophyllum aquaticum (Vell.) Verdc.
Hydrolea spinosa  L.
Hypericum brasiliense Choisy
Hypericum connatum  Lam.
Hypericum piriai  Arechav. 
Hypoxis decumbens  L.
Citronella gongonha  (Mart.) R.A.Howard
Calydorea nuda  (Herbert) Baker
Cypella herbertii  (Herbert) Herbert
Cypella osteniana  Beauv.
Herbertia lahue   (Molina) Glodblat ssp. amoena (Griseb.) Goldblatt
Herbertia quareimana  Ravenna
Sisyrinchium avenaceum  Klatt
Sisyrinchium minutiflorum Klatt
Sisyrinchium pachyrhizum Baker
Sisyrinchium palmifolium L.
Sisyrinchium platense I. M. Johnst.
Sisyrinchium scariosum  I. M. Johnst.
Sisyrinchium  sp. 
Juncus acutus    L.
Juncus capillaceus  Lam.
Juncus densiflorus  Humb., Bonpl. & Kunth
Juncus marginatus  Rostk.
Juncus microcephalus Humb., Bonpl. & Kunth
Juncus tenuis   Willd. var. dichotomus (Elliot) Alph.Wood
Juncus tenuis  Willd. var. tenuis
Cunila microcephala  Benth.
Glechon marifolia  Benth.
Hyptis mutabilis  (Rich.) Briq.
Marrubium vulgare  L.
Mentha pulegium  L.
Ocimum selloi  Benth.
Rhabdocaulon strictus  (Benth.) Epling
Salvia procurrens  Benth.
Stachys gilliesii  Benth.
Teucrium vesicarium  Mill.
Ocotea acutifolia  (Nees) Mez
Utricularia gibba  L.
Cliococca selaginoides (Lam.) Rogers & Mildner
Linum erigeroides  A. St.‐Hil.
Blumenbachia insignis Schrad.
Tripodanthus acutifolius (Ruiz & Pav. ) Tiegh.
Cuphea campylocentra Griseb.

LYTHRACEAE
LYTHRACEAE
LYTHRACEAE
LYTHRACEAE
LYTHRACEAE
LYTHRACEAE
MALPIGHIACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MALVACEAE
MELASTOMACEAE
MENYANTHACEAE
MOLLUGINACEAE
MORACEAE
MORACEAE
MYRSINACEAE
MYRSINACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
MYRTACEAE
OLEACEAE
OLEACEAE
ONAGRACEAE
ONAGRACEAE
ONAGRACEAE
ONAGRACEAE
ONAGRACEAE
ONAGRACEAE
ONAGRACEAE
ORCHIDACEAE
ORCHIDACEAE
ORCHIDACEAE
ORCHIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
OXALIDACEAE
PASSIFLORACEAE
PHYTOLACCACEAE
PIPERACEAE

Cuphea glutinosa  Cham. & Schltdl.
Cuphea racemosa  (L. f.) Spreng.
Cuphea varia  Koehne ex Bacigalupi
Heimia myrtifolia  Cham. & Schltdl.
Heimia salicifolia  Link
Lythrum maritimum  Humb., Bonpl. & Kunth
Janusia guaranitica  (A.St.‐Hil.) A. Juss.
Hibiscus striatus  Cav. 
Krapovickasia flavescens (Cav. ) Fryxell
Modiola caroliniana  (L.) G.Don
Modiolastrum lateritium (Hook.) Krapov. 
Pavonia aurigloba  Krapov.  & Cristobal
Pavonia glechomoides  A.St.‐Hil.
Pavonia hastata  Cav. 
Pavonia orientalis  Krapov. 
Pavonia rosengurtii  Krapov.  & Cristobal
Pavonia sepium  A.St.‐Hil.
Sida rhombifolia  L.
Tibouchina gracilis  (Bonpl.) Cogn.
Nymphoides indica  (L.) Kuntze
Mollugo verticillata  L.
Dorstenia brasiliensis Lam.
Ficus luschnathiana  (Miq.) Miq.
Myrsine coriacea  (Sw.) R. Br. ex Roem. & Schult.
Myrsine laetevirens  (Mez) Arechav. 
Blepharocalyx salicifolia  (Humb., Bonpl. & Kunth) Berg
Eucalyptus globulus  Labill.
Eugenia uniflora  L.
Eugenia uruguayensis Cambess.
Myrceugenia euosma  (Berg) D. Legrand
Myrceugenia glaucescens  (Cambess.) D. Legrand & Kausel
Myrcianthes cisplatensis (Cambess.) Berg
Myrrhinium atropurpureum Schott var.  octandrum Benth.
Psidium salutare  (Humb., Bonpl. & Kunt) O. Berg var. mucronatum  (Cambess.) Landrum
Ligustrum sinense  Loureiro
Menodora integrifolia (Cham. & Schltdl.) Steud.
Ludwigia longifolia  (DC.) K. Hara
Ludwigia peploides (Humb., Bonpl. & Kunth) Raven  ssp. montevidensis  (Spreng.) Raven
Ludwigia peploides  (Humb., Bonpl. & Kunth) Raven ssp. peploides
Ludwigia  sp. 
Oenothera affinis  Cambess.
Oenothera indecora  Cambess.
Oenothera mollissima L.
Cyclopogon elatus  (Sw.) Schltr.
Habenaria bractescens  Lindl.
Habenaria uruguayensis  Garay
Pelexia lindmanii  Kraenzl.
Oxalis articulata  Savigny ssp. rubra (A. St.‐Hil.) Lourteig
Oxalis conorrhiza  Jacq.
Oxalis eriocarpa  DC.
Oxalis floribunda  Lehm.
Oxalis lasiopetala  Zucc.
Oxalis niederleinii  Knuth
Oxalis perdicaria  (Molina) Bertero
Oxalis rupestris   A. St.‐Hil.
Passiflora caerulea  L.
Phytolacca dioica  L.
Peperomia catharinae Miq.


Documentos relacionados


Documento PDF honduras el paraiso de la biodiversidad
Documento PDF gu a aves y naturaleza 2017
Documento PDF uruguayengeneral
Documento PDF el temor de la republica oriental del uruguay
Documento PDF identificacio n de necesidades de formacio n
Documento PDF textil 2012 informativo


Palabras claves relacionadas