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regularidades apoyadas por la evidencia empírica?
1.3.2. Oraciones observacionales y categóricas observacionales.
En lo que sigue haremos una breve síntesis de la propuesta quiniana
acerca de las oraciones observacionales. Quine18 (1992, p.18) afirma que:
“En medio de la complejísima maraña de relaciones que une nuestra estimulación
sensible y nuestra teoría científica del mundo hay un segmento que, afortunadamente, podemos
tratar por separado y esclarecer sin necesidad de practicar la neurología, la psicología, la
psicolingüística, la genética o la historia. Me refiero a la relación de respaldo evidencial, en la
cual nos servimos de la predicción para comprobar la teoría; pues es posible describir
someramente sus elementos principales recurriendo a poco más que el análisis lógico”.
Como las teorías consisten de enunciados lo que necesitamos es
encontrar oraciones aseverativas que se vinculen firmemente con nuestras
experiencias, con nuestras situaciones de estímulos. Cada una de estas
oraciones deberá estar asociada afirmativamente con cierta gama de estímulos
del sujeto y negativamente con otras y, característicamente, cada vez que se
esté en uno u otro caso, el sujeto deberá responder asintiendo o disintiendo
independientemente de lo que esté haciendo en ese momento. Una segunda
característica es la intersubjetividad, todos los sujetos competentes en el uso
del lenguaje deben dar el mismo veredicto ante la oración. Ejemplo de oración
observacional es “ese es un perro” que a veces puede ser verdadera y a veces
falsa, a diferencia de oraciones del tipo “los perro son mortales”, que son
oraciones ocasionales, oraciones que a veces son verdaderas y a veces falsas.
“Una oración es una oración ocasional que suscita el acuerdo inmediato de los
hablantes de una lengua cuando éstos son testigos de la situación correspondiente” (Op.cit.p20)
La observacionalidad (cfr. Nota 16) es difusa en sus bordes y difícil de
someter a un esquema simplificador, pero ganamos en claridad trazando un
límite imaginario. Al “conjunto de estímulos que un hablante asocia, afirmativa o
negativamente, con una oración observacional es lo que denomino la gama de
estímulos, afirmativa o negativa, de esa oración para ese hablante” (Op.cit). Y,
de acuerdo con la definición, el estímulo se concibe como el conjunto de todos
los receptores sensoriales activados y no a una modalidad específica.
“Una oración observacional puede constar de un único nombre o adjetivo, visto en este
caso como una oración; así, “Lluvia”, “Frío” o “Conejo”, en lugar de “Llueve”, “Hace frío”, “Es un
conejo”. Las oraciones observacionales pueden ser combinadas para formar nuevas oraciones
observacionales, utilizando simplemente, por ejemplo, la conjunción, como en “El sol sale y los
pájaros cantan”. También podemos combinarlas mediante la predicación; es el caso de “Este
guijarro es azul”, que resulta de combinar “Mira, un guijarro” y “Mira, azul”. Una forma
equivalente y simple de combinarlas es “Guijarro azul”; ambas combinaciones están asociadas a
