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APARATO CARDIOVASCULAR

Incluye tanto una serie de medidas generales («modificaciones del estilo de vida») como, en su caso, el tratamiento farmacológico.

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1. MEDIDAS NO FARMACOLÓGICAS (MODIFICACIONES DEL ESTILO DE VIDA)















REDUCCIÓN DEL CONSUMO DE SAL
La restricción de la ingesta de sal es capaz de reducir las cifras de presión arterial en grado modesto, pero
significativo en el conjunto de la población hipertensa. En general, se recomienda reducir la ingesta diaria a
menos de 100 mEq. de sodio, que corresponden a unos 5-6 gramos de sal al día.
Se debe tener presente que existe un grupo de pacientes (alrededor de un 30% de los hipertensos) que son
«sal-resistentes» y no responden a la restricción salina.
REDUCCIÓN DE PESO
El impacto de la reducción ponderal, en cuanto a las cifras de presión arterial, es modesto. No obstante, la
reducción de peso contribuye a la reducción de la necesidad de medicación antihipertensiva.
CONSUMO MODERADO DE ALCOHOL
Un consumo elevado de alcohol (por encima de 30 gramos/día) se relaciona con mayores cifras de presión
arterial, con mayor prevalencia de HTA, así como con una mayor incidencia de ACV hemorrágico y una mayor mortalidad global.
Por otra parte, los beneficios de la reducción del consumo de alcohol exceden el área cardiovascular, por lo
que éste debe ser un aspecto prioritario en el tratamiento del paciente.
Se debe aconsejar, por tanto, un consumo moderado, que no exceda los 16 gramos diarios de alcohol en
hombres (2 unidades al día) y algo menos en las mujeres.
EJERCICIO FÍSICO
A los pacientes se les debe recomendar la práctica de ejercicio físico aeróbico, moderado y de forma regular, como, por ejemplo, caminar de forma rápida o nadar, durante períodos de 45-60 minutos, tres o cuatro
veces a la semana.
CONSUMO DE POTASIO
En general, se debe recomendar una dieta rica en frutas y verduras (con alto contenido en potasio) a todos
los pacientes hipertensos.
El uso de suplementos de potasio se podría considerar únicamente en determinados pacientes, requiriendo,
en este caso, la monitorización de los niveles plasmáticos, especialmente en personas en tratamiento con
IECA o ARA II (sobre todo en ancianos) o con insuficiencia renal incipiente.
CONSUMO DE CALCIO
Los suplementos de calcio no se recomiendan de forma generalizada.
CONTROL DEL STRESS
En determinados pacientes, podrían considerarse las técnicas de control del stress (biofeed-back; meditación; técnicas cognitivo-conductuales, etc.) pero nunca de forma generalizada.
ABANDONO DEL HABITO TABÁQUICO
Conseguir el abandono del hábito tabáquico debe ser un objetivo prioritario en todos los pacientes hipertensos. Para ello, deberán recibir el consejo y, en su caso, la ayuda necesaria, de forma continuada.

2. TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
El beneficio del tratamiento farmacológico de la HTA, en la reducción de la morbi-mortalidad cardiovascular,
está claramente demostrado a través de múltiples ensayos controlados y es consistente tanto en adultos como
en ancianos, en hombres y en mujeres, así como en la HTA sistólica aislada. Más discutible es el posible beneficio del tratamiento en las personas muy ancianas (más de 80 años), por lo que, en estos casos, se debe individualizar la necesidad de tratamiento farmacológico.
MANUAL DE TERAPÉUTICA EN ATENCIÓN PRIMARIA

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