la parroquia de soncillo.pdf

Vista previa de texto
fue para nuestro mal, se le trata con una condescendencia tal que no figura
en el reportaje más que el año y la palabra “desamortización” (he
preguntado a muchas personas por el significado de ella y dudo que sea
más de un 5% los que le conocen. Incluso lo que lisa y llanamente fue un
robo, se pretende ocultar en otros escritos, con el eufemismo de las
palabras).
Por el contrario cuando se refiere al que fue el alma del monasterio, San
Bernardo, su inspirador, protector y guarda. No en vano había sido el
fundador de los frailes cistercienses (los frailes blancos) durante varios
siglos de la vida del monasterio se le trata con un poquito de
desconsideración con estas palabras: “si es que hizo algún milagro”. Pues
sí; el primero de todos por su importancia, la duración de varios siglos
hasta su robo. ¡Eso sí que fue un milagro! Y después, a pesar de esto, con
ese pequeño roto en su cuerpo material de la Orden religiosa continua en el
mundo. No lo dude señor periodista. Quizá esa expresión arranque de ese
disgusto que todos sentimos...
Salvo esta puntualización de la que he querido dejar constancia me
reitero en la afirmación de la buena voluntad de quienes lo han hecho y no
menos su dolor con esta pérdida tan valiosa y, más aun, por el interés de su
recuperación para algo digno.
Es cierto que de aquella desamortización ya no hay remedio porque no
se puede volver como era; ni debe ser simplemente la hora de las
lamentaciones sino de las revisiones y rectificaciones y, naturalmente en
este conjunto hacer la mejor memoria objetiva para que nunca jamás
vuelva a suceder. Y es que las cosas buenas llevan el signo de la
inmortalidad, bien sea para dar gracias a Dios, por su disfrute o para
lamentarse por su perdida. En este caso, por desgracia, alcanza a las
generaciones posteriores que siguen habitando o recordando estos lugares.
El Monasterio de San Pedro de Celada
Peor suerte corrió el monasterio de S. Pedro de Celada de Montejo de
Bricia. De él no quedan más que trozos de cimientos y la cabeza de la
estatua del que fuera su patrono. Dada la finura y perfección de su cabeza
podemos pensar que se trataba de una buena escultura. Es de talla de piedra
y en la guerra civil la destrozaron. Quedó esta única reliquia. Un vecino
pudo recuperar este trozo. Se conserva en la Iglesia.
61
