la parroquia de soncillo.pdf

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Referente a toda la información que nos ofrece el periódico de Crónica
de Merindades le he leído con mucho agrado. Sus redactores han hecho un
servicio extraordinario dando a conocer los datos más importantes del
monasterio. Cuando hay interés, aunque sea tarde, es muy digno de aprecio
a la vez que se merecen una felicitación. Con todo quisiera dejar constancia
de alguna puntualización, con afecto, referida al trato de aquel
irresponsable desamortizador. Iluminado por su sectarismo es incapaz de
reconocer tanta tropelía causada. La Iglesia hasta entonces viene realizando
un montón de servicios en todas las áreas de la vida. Tanto en el campo de
la educación, de la sanidad, de la asistencia a niños, jóvenes, enfermos y a
personas mayores. Así eran aquellos años. La Iglesia carga con unas
responsabilidades enormes. Ahora, me estoy refiriendo en el tiempo, a
aquella época pasada. Se ve expulsada de estas actividades y lo que es peor
sin ningún recambio previsto. Claro, la situación es demasiado grande y
grave para efectuar el relevo con normalidad. Los paganos, como siempre,
siguen siendo los más pobres. Esta comarca no es de las beneficiadas por
distintas razones: su clima, su terreno montañoso, la distancia de pueblos
mayores, la escasez de sus habitantes. Sin embargo goza de algo que es
poco menos que un lujo: su monasterio artístico y la vida de una
comunidad religiosa, que constituye la referencia de cobertura y de ayuda
de sus necesidades.
A la sombra del monasterio muchos lugareños aprendieron a cultivar las
tierras, conocieron sementeras nuevas, aprendieron toda clase de oficios
manuales: cantería, carpintería, poda, cuidado y recría de ganado,
apicultura...Efectivamente tenían la suerte de relacionarse y aprender de
unos maestros. Y lo que fue peor ante este desamparo la trayectoria de su
vida quedaba muy quebrada en todos los aspectos. A partir de ahora les va
a resultar más difícil vivir. El monasterio se constituía como el paraguas
de los habitantes de la zona. Claro que muchas ayudas las tenían resueltas.
Si hubieran recapacitado aquellos irresponsables de este cúmulo de
destrozos tal vez no lo hubieran hecho. Y es que de inmediato, muchas
cosas no pueden sustituirse por otras cuando no hay nada previsto y, lo que
es peor, el destino que las espera es derrumbarse. ¡Que capacidad la de este
gobernante del mal! Un gobernante mediano hubiera tenido un minuto de
reflexión para valorar sus consecuencias. Empezaron en seguidita y hasta
nosotros han llegado. Lo único que va a existir es el afán de codicia, de
ambición y de egoísmo de personas sin escrúpulo para conseguir todo lo
expropiado. Gracias a Dios no fue este caso. Y si lo fue se devolvió
debidamente.
Aquel personaje que radicalmente cambió el rumbo de este trocito de
terreno con sus habitantes; despilfarrando lo que hubiera supuesto la
herencia múltiple de esta joya artística para sus venideros fue sencillamente
un irreflexivo-sectario. ¿Qué destino pretendía darle? ¿Para qué iba a servir
en un lugar tan despoblado? De razonamiento nulo. Pues bien, aunque así
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