la parroquia de soncillo.pdf

Vista previa de texto
nuestros compromisos cristianos. “Si alguien quiere ser mi discípulo que
tome su Cruz y me siga” (Lc.9, 23). La cruz del deber, del perdón, de la
generosidad...
Como es comprensible, esta misión se caracteriza fundamentalmente
por la celebración de la Eucaristía, la Santa Misa, todos los domingos del
año y días festivos a la que asisten los feligreses participando, algunos en
su celebración. Es el día del Señor, el día del agradecimiento. El día de la
Pascua vivida, actualizada y sobre todo anticipada y compartida en la
esperanza de nuestro destino inmortal, unido al de Cristo Salvador.
A nuestro alcance se encuentra esta participación. Todos los días de la
semana, a las once horas, en invierno y en la capilla de la Iglesia tenemos la
celebración de la Santa Misa. Hasta la fecha siempre he tenido la asistencia
de algunas personas que participan también diariamente en la celebración.
¡Qué grande es el que un pueblo pueda tener todavía esta oportunidad!
Otras actividades pastorales
Procede una sencilla reseña de las más características por dejar
constancia a la posteridad. Tampoco tienen nada de particular porque estas
actividades entran dentro de lo más normal, de lo que es la actividad
pastoral específica de la parroquia. No obstante, en el trascurso de la página
puedes ver casos muy concretos, comportamientos edificantes cristianos
que surgen de una fe madura, personal, comprometida. Es comprensible
este proceder cuando paralelamente debe vivir contextos laicos, descreídos
incluso hasta incomprensiones de los mismos feligreses. Por supuesto su
activad es menor. La Iglesia está pasando un período de abandono
religioso. Me estoy refiriendo a un contexto general, ante el ambiente en
que vivimos de un profundo laicismo, el ser un cristiano de verdad tiene
mucho mérito y, la satisfacción por otra parte, de una gran recompensa.
“Aquel que me confesare delante de los hombres yo le confesaré delante de
mi Padre celestial que está en el cielo” (Mat. 10,24-33).
Nos encontramos siempre en el punto de mira de muchas personas para
rebuscar algo en nosotros que pueda desdecir de nuestra propia dignidad.
Por otra parte, cualquier defecto que puedan apreciar en los cristianos o
sacerdotes ya se encargan bien de airearlo por todos los medios de
comunicación.
De una manera general la mejor actividad que debemos ofrecer es
nuestro testimonio de cada día con la vida honrada y cristiana.
Conviene matizar que la parroquia, a la que estoy refiriéndome, está
enclavada en un núcleo rural que ha sufrido el vacío de una profunda
emigración, pero también el bagaje cristiano de una sociedad que todavía
respira el contexto espiritual de sus antepasados. Como es comprensible,
en ella se administran los sacramentos de Bautismo, Comunión,
Confirmación, Penitencia y Matrimonio y todo el pequeño movimiento
21
