el cristal de la parroquia y su mensaje.pdf

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Esta pintura de la resurrección de Cristo realizada por El Greco, ahora recreada para la Iglesia por
la mano habilidosa de Doña Karmele Egileor, de dos metros de alta y 1,40 de ancho, quiere ser el
complemento final de las vidrieras de la muerte e inmortalidad que acabas de contemplar. Centra
nuestra atención en la resurrección de Cristo y en nuestro final glorioso al participar de su misma
suerte. Hasta ahora nos hemos limitado a ver la muerte como parte integrante de la vida a través del
grano de trigo que al morir libera una vida espiritual, ahora damos un paso más que arranca de lo
específico de nuestra fe, LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. De nuevo
otra vez nuestro cuerpo renovado, restaurado y unido al alma formando la persona humana al
completo gracias a la solidaridad que contrajo Nuestro Señor con todo el género humano al nacer de
nuestra misma carne y sangre. Solidaridad hasta el punto del rompimiento de la muerte con su
resurrección (Hbr 10, 5-10). El profeta Oseas, casi 800 años antes de la venida de Cristo, anunciaba
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