el cristal de la parroquia y su mensaje.pdf

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El ya acabó todo que tan ligera y frívolamente se dice llegado ese momento del óbito no es verdad
en su conjunto. No puedes ni debes poner el punto y final. En la escritura de la vida sólo cabe el
punto y seguido.
En la vidriera estás viendo brotar esos tallos que salen del grano de trigo un tanto parsimoniosos,
reacios y entre cruzados, como si les costase salir de él. Estaban bien guardaditos en su interior,
ahora les espera una situación diferente, metafóricamente podríamos decir que vienen llorando.
Pronto se cambiará la situación en la alegría de la vida. En el nacimiento del ser humano así ocurre
y, en su partida, se marcha llorando. Pronto desaparecerá el duelo porque empieza a verlo desde la
otra orilla de la vida. Queda también reflejado en la vidriera del alto coro (vidriera superior). Esos
tallos remisos y cansinos al principio, pronto toman vigor, derechura, con una suave inclinación
tendente a su objetivo final, como con ganas de llegar cuanto primero a otro grano de trigo de color
dorado, símbolo de Dios, destino, meta y llegada. “Nos hiciste para Ti e inquieto está nuestro
corazón hasta que descanse en Ti” (San Agustín). Todo esto rodeado de un cristal límpido y
transparente por su cercanía a Dios, sólo matizado por esas tres líneas en colores violetas que tienen
una connotación espiritual.
Se ha pretendido representar el proceso de destrucción y liberación de la muerte. Es comprensible
esa repugnancia que se da porque produce un rompimiento hacia fuera y hacia dentro de nosotros
mismos con todo lo que nos ha relacionado la vida, pero también es liberación, tanto es así que los
ascetas han hablado del cuerpo como la cárcel del alma. Así el Apóstol San Pablo desea partir
cuanto primero de esta vida (Flp 1, 21-26), lo mismo Santa Teresa de Jesús con el “muero porque no
muero”.
La resurrección de cristo
“No busquéis entre los muertos al que vive, no está aquí, HA RESUCITADO” (Lc 24, 5).
No es frecuente encontrar en nuestras Iglesias signos e imágenes que hagan referencia a la
resurrección de Cristo, por el contrario las imágenes de Cristo crucificado, Vía Crucis, algún Cristo
yacente, son muy normales, incluso abundando.
Naturalmente cada signo responde a una vivencia determinada. Estas segundas a un cristianismo
de dolor, de cruz y de muerte, mientras las primeras están más de acuerdo con la vida aunque como
puedes ver en la vida de Cristo la resurrección parte de la muerte y la muerte reclama la
resurrección. Es un solo acontecimiento y su apropiación es cuestión de matiz y cada uno puede
optar por la línea que más le guste.
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