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DR FG MARIN.pdf


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Construcción y Desarrollo de la Propuesta de Intervención Educativa

ende, de desarrollo profesional de los Interventores Educativos –¿los problemas de
aprendizaje?, ¿las relaciones sociales intra-aúlicas?, ¿los contenidos de formación
transversal?; al respecto el Programa de la LIE señala que el licenciado en intervención
educativa es un profesional de la educación que interviene en problemáticas sociales y educativas
que trasciende (sic) los límites de la escuela y es capaz de introducirse en otros ámbitos y plantear
soluciones a los problemas derivados de los campos de intervención (UPN, 2002a: 20), pero,
¿cuáles son esos otros ámbitos? y ¿qué define a los campos de intervención?–; en
segundo lugar, los propósitos centrales que la definen en cuanto práctica socioeducativa particular (y no simplemente como una nueva forma de nombrar procesos
tradicionales de mediación psico-pedagógica y/o investigación socio-educativa, tales
como la “resolución de problemas”, “transformación de la realidad” y/o “desarrollo
integral de individuos y comunidades”, lo cual sólo genera cambios en el discurso de los
actores educativos, sin modificar, en lo más mínimo, sus prácticas profesionales, como
sucede en la actualidad en este campo y en el enfoque de la educación por
competencias); y en tercer lugar, los momentos, procesos, elementos y/o factores
metodológicos constitutivos de la intervención educativa.
Ante la persistencia de la ambigüedad conceptual, pareciera que el campo de la
intervención educativa comprende los diferentes tipos del fenómeno de la educación
contemporánea, esto es: la Educación Formal, No Formal e Informal, así como las
distintas dimensiones de su realización institucional y/o comunitaria, que puede ser
instrumentada por cualquier profesional educativo, en cuyo caso, ¿cuál es la pertinencia
de formar un especialista en este campo, el interventor educativo?, ¿acaso no es
suficiente con propiciar el desarrollo de las competencias correspondientes en los
profesionistas ya formados, como sucede con la Maestría en Educación Básica (MEB), de
la misma UPN? Ahora bien, en cuanto se pretende que su finalidad última es la
resolución de problemas psico-pedagógicos y/o la transformación de los contextos
socio-educativos, entonces, la intervención educativa suele presentarse bajo tres
principales modelos: por un lado, en cuanto estrategia de enseñanza-aprendizaje, o ya
como estrategia cognitiva y/o meta-cognitiva; por otro lado, en tanto proyecto de
desarrollo socio-educativo a nivel de la gestión, la práctica docente y/o la acción
comunitaria; y por último, como proceso de investigación social en el campo de las
prácticas educativas, preponderantemente en el enfoque de la investigación cualitativa.
En este sentido, la metodología de la intervención educativa se instrumenta conforme a
los principios, exigencias y condiciones específicas de cada uno de estos modelos de
acción socio-educativa; así, mientras algunos se concretan al diseño de trayectos
formativos, otros más perfilan rutas de transformación social en el fenómeno de la
educación y aquellos más trazan líneas de generación y aplicación del conocimiento
científico-disciplinario.
En el fondo, el problema radica en que no se intenta la definición de dos términos
distintos: intervención y educación, integrados en una sola unidad teorético-conceptual,
sino que se parte del reconocimiento de la acción del primero en el campo de desarrollo
del segundo, esto es: >>la intervención en la educación<<. En efecto, cuando los diferentes
autores en la materia pretenden la explicación formal de este fenómeno, así como de los
dispositivos procedimentales que lo determinan, en realidad están esclareciendo la
FG Marín

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