2La Etnobotanica, tres puntos.pdf


Vista previa del archivo PDF 2la-etnobotanica-tres-puntos.pdf


Página 1...3 4 56716

Vista previa de texto


necesidades. Esta transformación se manifiesta de mil modos en los productos que logran con sus métodos de explotación
de los recursos naturales, verdaderas "creaciones perdurables" como las llama Hellpach, resultantes de la utilización de
plantas y animales en muchos casos y por consiguiente, objetos de interés para la Etnobiología, que debe investigar su
obtención o fabricación, sin extraviarse en los detalles puramente técnicos en cuanto no signifiquen algo para su
conocimiento.
Pero la utilización inmediata o tardía de los organismos por los grupos humanos es sólo una etapa del proceso de
elaboración cultural. Aunque la finalidad de la Etnobiología es el conocimiento de los métodos de utilización de las plantas
y animales por los grupos étnicos, el análisis debe llevarse con criterio histórico, puesto que el desarrollo cultural es
esencialmente acumulativo y asimilatorio. Importa, pues, que el etnobiólogo tenga presente que las actividades humanas
están reguladas por un largo y complejo proceso de acumulación cultural y de integración y que para la Antropología resulta
fundamental que se defina este aspecto de la explotación de la naturaleza. No obstante, conviene que los investigadores se
limiten a la sola descripción de hechos, sin formular conclusiones ni leyes inexistentes e inaplicables en el devenir
histórico. La Etnobiología al estudiar el aprovechamiento de plantas y animales por los grupos humanos, se limita a exponer
la significaci6n que tienen en el complejo cultural respectivo y a la descripción de hechos particulares, cuya explicación no
puede concretarse en alguna fórmula aplicable universalmente.
Y con esto se llega directamente a la cuestión del método a seguir en los trabajos etnobiológicos. ¿Existen reglas en
la Etnobiología? Es indudable que las hay, si se recuerda cuanto se lleva dicho sobre su contenido y relaciones con otras
ciencias. Evidentemente la Etnobiología es una ciencia de particularidades, histórica en su método, que aspira a un
conocimiento más íntimo del problema de la explotación de la naturaleza por los grupos humanos y a destacar la
significación cultural de plantas y animales. En consecuencia los etnobiólogos deben identificar, describir y clasificar los
organismos que tengan o hayan tenido un valor cultural para un grupo humano, conocer su distribución y relaciones
ecológicas con el grupo del caso, precisar ese valor y modos de utilización, fijándolo en el complejo cultural
correspondiente, describir la secuela histórica de su conocimiento y uso y abstenerse de formular conclusiones o 1eyes que
no interesan a la Antropología.
En el análisis particular de los hechos son buenos todos lo procedimientos que satisfagan los fines indicados:
estudios sobre el terreno, consulta de claves taxonómicas, experimentos de laboratorio, referencias históricas de cualquier
genero, observación de grupos étnicos "residuales", etc., que puedan servir para el caso. En ocasiones unos procedimientos
darán mejor resultado que otros, pero en la mayoría deberán utilizarse todos, sin perder de vista el carácter esencialmente
sintético de la Etnobiología.
BIBLIOGRAFÍA
1. Castetter, E. F. y Underhill, R. M., II. “The Ethnobiology of the Papago Indians”. University of New Mexico Bulletin.
Ethnobiological Studies in the American Southwest. Whole number 275. October 15, 1935. University of New Mexico Press.
A1burquerque, N. M., U.S.A.
2. Forde, C. D. Habitat, Economy and Society, a Geographical Introduction to Ethnology. Conclusion. Harcourt Brace and Co. New
York, U.S.A. (s. f.)
3. Hellpach, W. “Geopsique, el alma humana bajo el influjo de tiempo, clima, suelo y paisaje”. Introducción 3. Espasa-Calpe, S.A.
Madrid, 1940.
4. Mangelsdorf, P. C. y Reeves, R. G. “The Origin of Indian Corn and its Relatives”. Bulletin 574 (monograph). Texas Agricultural
Experiment Station. College Station, Texas. U.S.A. May 15, 1939.
5.

Rickert, H. “Ciencia Cultural y Ciencia Natural”, cap. III. CALPE. Madrid, 1922.

5