PROPUESTA DE UN CRITERIO DE LECTURA DEL LIBRO I DE EL CAPITAL DE KARL MARX%20.pdf

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Entonces, el recorrido que termina en el encuentro del trabajo como
mercancía, (cap. IV, parágrafo 3. pag. 203 en adelante), es sólo la apertura de la
exposición del trabajo en su devenir abstracto y por lo tanto, productivo de plusvalor.
Con lo que reafirmamos nuestra idea de que a partir del capítulo V, es desde
donde comienza a ser definido el trabajo abstracto y la teoría del valor como
producción del plusvalor.
Y por lo tanto, en ese capítulo comienza el tratamiento del segundo objeto del
primer Libro de El Capital. La producción, que es producción de plusvalor.
Objeto en el que se realiza un tipo de exposición diferente al primero, esta
exposición es progresiva. La anterior había sido regresiva pues regresaba desde la
práctica social del intercambio, entendida como el medium social a su fundamento,
que es el devenir de la condición genérica del hombre, para Marx, el trabajo, en
trabajo abstracto, o sustrato inanalizable de la producción capitalista; se llaga en fin,
al trabajador capitalista.
La parte progresiva, da las pistas para reconstruir o derivar la objetividad
desde ese sustrato inanalizable que es el devenir del trabajo en trabajo abstracto.
En esa parte, la abstracción real, es decir, la forma de ser del trabajo en el
capitalismo, cobra su forma de ser por antonomasia. O sea, la primera forma de la
abstracción real, (el objeto del abordaje), que es la abstracción que se produce en el
intercambio, como se verá cuando analicemos el capítulo primero, era la forma en que
en la apariencia, se mostraba la abstracción del trabajo en forma de valor, que es la
representación del trabajo abstracto. En esta segunda parte, el tema es
verdaderamente la transformación en abstracto de la condición genérica del hombre,
es decir, de la actividad objetivadora, y por lo tanto productora de toda objetividad y
de toda subjetividad.
