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Miércoles 10 de septiembre de 2003

DIARIO OFICIAL

(Segunda Sección)

III.

El personal masculino usará el cabello corto, el bigote recortado hasta la comisura de los labios; en
caso de usar barba, lo hará en forma completa, presentable, bien cortada y limpia;

IV.

El personal femenino podrá usar anillos, aretes y esclavas en forma moderada y el cabello largo sin
ser excesivo, que le permita usar el tocado de forma estética. En ceremonias y actos protocolarios
deberá usar el cabello completamente recogido; el maquillaje deberá ser discreto, con tonos ligeros
sin llegar a ser llamativo y no portará aretes, prendedores, ni adornos de ninguna clase en el pelo,
ni en el uniforme;

V.

Presentarse siempre aseado en su persona y vestuario;

VI.

Caminar con la cabeza erguida y sin llevar las manos en los bolsillos;

VII. Evitar llamar la atención en la vía pública hablando en voz alta, gritando, profiriendo palabras
obscenas o insolencias, o efectuando actos que provoquen desprestigio a su persona o a la
Armada;
VIII. Estando uniformado, sólo entrará en cantinas, garitos u otros centros de vicio o prostitución, cuando
el servicio lo requiera, y
IX.

Abstenerse de tomar parte en espectáculos públicos, salvo los deportivos y culturales con la
autorización del Mando de quien dependan, portando uniforme.

X.

Llegar a tiempo para el cumplimiento de sus deberes y no justificar sus faltas con excusas de
enfermedades o de fatiga.

Artículo 36. El personal naval escuchará con respeto y sin manifestar desagrado las indicaciones de sus
superiores, no sólo en lo que atañe al servicio, sino también en lo que se relacione con sus costumbres y
modo de vivir que afecten la disciplina o prestigio de la Armada.
Artículo 37. Abstenerse de dar mal ejemplo con sus murmuraciones y tolerarlas entre sus subalternos, así
como hablar mal de sus superiores y subordinados.
Artículo 38. Para el desempeño del servicio el personal naval observará lo siguiente:
I.

Conocerá las obligaciones y funciones que implica la ejecución del servicio nombrado,
desarrollándolo con el celo y responsabilidad que éste requiere;

II.

Todo servicio en tiempo de paz se desempeñará con igual puntualidad y desvelo que en tiempo de
guerra frente al enemigo;

III.

Al desempeñar servicios de apoyo y auxiliares o profesionales, los deberán realizar con igual
diligencia que los de armas, pues hacen posible la vida de las unidades, el bienestar del personal y
consumen recursos, y

IV.

No mostrar desagrado o apatía por los actos del servicio o comisiones que se le nombren.

Artículo 39. Al informar sobre asuntos del servicio al superior, lo hará de forma objetiva, clara y concisa, sin
ocultar ni desvirtuar nada de cuanto supiere.
Artículo 40. Dará parte a su superior de cuanto sea útil o necesario para el bien del servicio, manteniéndolo
enterado tanto del progreso de las labores encomendadas como de las dificultades, retrasos o impedimentos
que se hayan presentado.
Artículo 41. Tramitará sus solicitudes a través de su inmediato superior. Este conducto podrá salvarse
cuando se trate de asuntos ajenos al servicio o cuando se incurra en queja contra algún superior. En este
caso se recurrirá al inmediato superior de quien haya provenido el agravio o de quien no hubiere recibido la
atención correspondiente. Cuando los diferentes Mandos tampoco hubieren atendido al recurrente, se podrá
acudir en última instancia ante el Mando Supremo.
Artículo 42. El personal de la jerarquía de Marinero a Teniente de Navío podrá solicitar su cambio de
adscripción, siempre y cuando no se perjudique el servicio, exista vacante y motivos que lo justifiquen.
Artículo 43. El personal naval tendrá como plaza habitual de residencia la base de su unidad o la sede del
establecimiento de su adscripción, y por circunstancias atendibles podrá autorizársele fijarla en otra distinta,
con la condición de que pueda cumplir adecuadamente sus obligaciones.