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BMW
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6/2006
Page 8
entrada se abre, con lo que se restablece la conexión hidráulica con la maneta
y el pistón principal del freno. La fuerza que aplica el motorista sobre la maneta
vuelve a aumentar la presión hidráulica en las pinzas. Mediante la activación
secuencial de las válvulas, se modula la presión del sistema de freno, con lo
que la disminución del giro de las ruedas se adapta al valor de fricción,
es decir, a la adherencia del neumático a la calzada y, por tanto, también a las
condiciones del asfalto.
Control analógico de la presión, para un ajuste preciso de la presión
en el sistema.
En el lado de entrada, se utilizan modernas válvulas hidráulicas con secciones
ajustables. Mediante la correspondiente activación, estas válvulas permiten
un control continuo del caudal que genera la presión en el freno de la rueda,
de modo que, en cierto sentido, se produce un control «analógico» de la
presión del freno. Ello redunda en una regulación de mucho mayor calidad en
comparación con los sistemas de válvulas utilizados antes, con secciones
abiertas de modo fijo y su característica de «si/no» al abrir y cerrar.
En combinación con los correspondientes sistemas de regulación, el nuevo
sistema ABS integral de BMW permite una generación más rápida de la
presión durante los ciclos de regulación y, además, logra una adaptación más
precisa de la presión en el sistema. De esta manera, se reducen las
pulsaciones y, por tanto, los golpes en la maneta. En resumen, el proceso
de regulación resulta mucho más confortable.
Tres sensores de presión adicionales, incluidos en el sistema, captan las
presiones de modo continuo. Conociendo las presiones en el sistema y
combinándolas con la evaluación de ciclos anteriores, el sistema de regulación
permite un ajuste específico de la presión en función de lo necesario
en cada situación. De este modo, se reducen la cantidad y la intensidad de las
operaciones de regulación al activarse el ABS. Una vez concluidos los
primeros ciclos de regulación (y suponiendo que no se produzcan cambios
drásticos en el coeficiente de fricción), el sistema únicamente procede
a ajustes menores de la presión del sistema de freno. Ello redunda en una
operación de frenado más confortable, siendo mínimo el trayecto necesario
para detener la moto y, en el caso ideal, siempre aprovechando el límite de
adherencia de los neumáticos a la calzada. Gracias a esta modulación
relativamente pequeña de la presión del sistema de freno, las oscilaciones de
la carga aplicada sobre las ruedas son mínimas, por lo que la moto se
mueve menos. Así, la estabilidad de la moto es mayor y el conductor se siente
más seguro.
