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BMW
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6/2006
Page 10
el conductor es menor que la presión aplicada por la función integral,
la fuerza sobre el pedal no surte efecto alguno, ya que la rueda trasera se frena
de acuerdo con lo que dicta la función integral.
La distribución ideal de la fuerza de frenado entre las dos ruedas cambia
según el peso que lleva la moto. El sistema integral considera el peso
mediante la adaptación respectiva. La medición de presión en el sistema
permite conocer el peso que lleva la moto haciendo una comparación
entre las presiones de bloqueo en los circuitos, con lo que adapta la
distribución de la fuerza de frenado durante la regulación que se produce al
frenar.
En términos generales se puede afirmar que la generación electrohidráulica
de la presión en el sistema integral permite obtener una adaptación perfecta
de la presión del freno trasero en función de la deceleración del giro de la
rueda delantera (distribución ideal), el peso que lleva la moto y el coeficiente
de fricción. Únicamente esta forma de generación de la presión permite
considerar prioritariamente el deseo del conductor. En caso de fallar la bomba
hidráulica, únicamente se activa el circuito hidráulico paralelo del pedal de
freno, con lo que el freno posterior funciona como cualquier freno hidráulico
convencional.
Freno integral para mayor seguridad y estabilidad.
La ventaja del freno integral parcial, con su distribución automática y óptima de
la fuerza de frenado entre ambas ruedas, es considerable, por lo que vale la
pena insistir en este tema que suele subestimarse. Al frenar «normalmente»,
es decir, sin frenar al máximo, tal como sucede usualmente en el tráfico
cotidiano, la rueda posterior puede contribuir considerablemente a la
deceleración de la moto. Dado que el guiado lateral del neumático disminuye
cuanto más aumenta la fuerza de frenado, la distribución de la fuerza
de frenado entre ambas ruedas consigue aprovechar mejor las reservas de
seguridad y mantener la estabilidad lateral de la moto. Esta ventaja se pone
de manifiesto especialmente al tener que frenar trazando una curva,
cuando así lo dicta la situación del tráfico. Si en esas circunstancias el
motorista sólo frena activando un circuito, la rueda correspondiente (que suele
ser la delantera) tiene que transmitir toda la fuerza de frenado. Así, esta
rueda delantera puede ofrecer poca adherencia lateral. El sistema integral
distribuye la fuerza de frenado de modo ideal entre las dos ruedas,
de modo que las fuerzas de guiado lateral son mayores (hasta que se activa
el sistema de regulación ABS). Siempre considerando los límites que dicta la
física, cabe constatar que, de esta manera, se consigue un máximo nivel de
estabilidad de la moto al frenar.
