las drogas una industria capitalista y opresora y la juven.pdf

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3-7.- Las estrechas relaciones entre drogas médicas, legales e ilegales y el papel clave de los servicios
policiales.
La lucha entre estas fracciones no antagónicas se libra con medios y recursos diferentes. Aunque en el
interior de los aparatos administrativos, burocráticos, económicos, etc., las relaciones entre la droga legal
del sistema médico, la legal del consumo social -que entra en contradicción con el anterior: el tabaco con la
prevención del cáncer, por ejemplo- de masas y la ilegal, esas relaciones son mucho más estrechas de lo que
nos dice la prensa del poder. La economía ilegal de la droga, por ejemplo, no tiene ningún problema en
adquirir mediante sus contactos en hospitales, consultas médicas, farmacias e industrias farmacéuticas, dosis de
drogas "limpias", no rebajadas ni mezcladas con otros productos como en el tráfico ilegal, y vender o regalar
esas dosis puras entre la alta burguesía. La droga legal no tiene reparos en contrabandear ingentes cantidades de
drogas en barcos, grandes camiones y vagones de ferrocarril según qué droga sea: tabaco, alcohol, café, té, etc.
Esas mismas redes son las utilizadas también por el tráfico de drogas ilegales: marihuana, cocaína, opio puro,
etc. Podríamos seguir con los ejemplos: el de los canales de circulación y reparto de las nuevas drogas de
diseño producidas tranquilamente en industrias del este europeo, ex-"socialistas", y que son comercializadas en
el oeste europeo, etc. Pero lo que sí hay que decir es que la inmensa mayoría de esas redes, relaciones,
contactos y puntos de confluencia ESTAN RELACIONADAS CON LOS SISTEMAS ALEGALES DE
ESPECULACIÓN FINANCIERA. También hay que decir que muchas de ellas están controladas por los
múltiples y abundantísimos servicios policiales, tan corruptos muchas veces como la misma economía
criminal. LAS ESTRATEGIAS DE PODER Y LA MISMA METODOLOGÍA DE FUNCIONAMIENTO
DE LOS SERVICIOS SECRETOS, además de la inevitable corrupción, EXPLICAN EL QUE ESOS
SERVICIOS CONTROLEN A DISTANCIA, O DESDE DENTRO, MUCHAS DE ESAS REDES.
3-8.- Los verdaderos intereses de clase de los propietarios del negocio de la droga y la estructura real de
la economía capitalista y los intereses estratégicos de quienes la controlan.
Sería ahora imposible entrar en pormenores sobre qué fracciones están interesadas en la normalización y/o
legalización de las drogas, de qué drogas y con qué condiciones, etc. Tanto más difícil cuanto que deberíamos
analizar esas fracciones a escala mundial, los países en los que producen esas drogas, las clases dominantes que
se benefician, las alianzas y disputas múltiples, sus relaciones con los tres bloques imperialistas y con la
dinámica general del capitalismo mundializado y un larguísimo etc. Quiere decir todo esto que es ridícula y
engañosa cualquier propuesta sobre la normalización y/o legalización que no parta de una crítica del papel y
función de la rama criminal en la globalidad de la economía capitalista actual. Por ejemplo, además del
problema decisivo de las relaciones de las transnacionales de la medicina con las clases dominantes de los
países productores de opio y otras substancias, también hay que tener en cuenta, entre otras cuestiones, las
relaciones mutuas entre los sistemas de especulación financiera y de éstos con las transnacionales de la
medicina, etc. Por último, del interés real y directo, aunque silenciado, negado, de poderes como EEUU por
controlar bajo manga la producción y reparto de drogas en cuanto arma opresora interna y externa. Se ha
demostrado que la contra centroamericana y los gusanos anticubanos eran alimentados no sólo con las ayudas
legales yankis, sino también, en secreto, con los fondos que la CIA y otros organismos obtienen de las drogas.
Antes esta enorme estructura material, pierde importancia el argumento común de la progresía de que no se
normalizan las drogas porque su ilegalidad legitima el control social en aumento, Es cierta esta tesis y
explica muchas cosas, pero no es la fundamental. Por ejemplo, muy recientemente en Alemania se ha
legalizado la impunidad del espionaje policial por medio de la escucha a distancia de conversaciones privadas
con la excusa de lucha contra la delincuencia, las drogas, la corrupción, etc. Lo mismo ha sucedido
anteriormente en Austria y lo mismo se había propuesto en Gran Bretaña. La realidad es más compleja y más
peligrosa. En realidad, esa ampliación de los sistemas represivos es debida, antes que nada, a los temores
burgueses por la crisis que galopa en esos y otros países, por la aparición y crecimientos de nuevas resistencias
y luchas, etc. Esta es la razón principal y estratégica que intentan ocultar con la excusa de la lucha contra
la droga y la delincuencia. Ahora bien, eso no quiere decir que tales nuevos recursos técnicos de espionaje no
se utilicen en las luchas entre fracciones diferentes del negocio de la droga, o para aniquilar a alguna red
importante como escarmiento, ejemplo, propaganda, etc.
Queremos decir que hay que estudiar y criticar el asunto de la normalización, en primer lugar, desde y
para los verdaderos intereses de clase de quienes son propietarios del negocio de la droga, y sus
beneficiarios en definitiva. También hay que hacerlo, en segundo lugar, desde y para quienes sufren sus
efectos destructivos, es obvio, pero ese análisis, y las propuestas que desde él se hagan no valen en absoluto
