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4.2.2.- La denuncia concreta, con datos y con ejemplos de las causas, intereses, objetivos, métodos y
consecuencias de la nueva oleada de drogas.
Aunque se desmonte su legitimidad, las drogas se seguirán consumiendo, sean legales o ilegales. Más aún,
siempre hay que mantener la lucha contra esa legitimidad nueva porque siempre se regeneran sus argumentos.
Por eso hay que dar otro paso: la denuncia concreta, con datos y con ejemplos de las causas, intereses,
objetivos, métodos y consecuencias de la nueva oleada de drogas. No es una tarea imposible. Ya se ha hecho
y muy bien en la fase anterior, demostrando las relaciones esenciales entre el Estado y la circulación del arma
de la droga. Se trata de fijar objetivos y plazos, poner medios, designas recursos, precisar campañas y formas de
divulgación de los resultados, etc.; es decir, de aplicar la metodología que usamos en la organización de otras
campañas y cosas que realizamos permanentemente. La izquierda abertzale tiene recursos, gente, capacidad
teórica, suficientes, y además contrastada con y mediante la victoria, como para lanzarse de nuevo por ese
sendero.
4.2.3.- NUESTRA PRIORIDAD ES LUCHAR CONTRA EL ARMA ESTATAL DE LAS DROGAS.
Pero la denuncia rigurosa y radical, acompañada por la paciente explicación política y filosófica del problema
en toda su gravedad histórica, puede fracasar si no fijamos los argumentos básicos de nuestra postura mínima
ante el blandi-bluff de la legalización de las drogas. La primera cuestión es de si debemos tener una postura
común al respecto. Pensamos que el tema es de la suficiente transcendencia como para que la discutamos y
coincidamos en lo esencial. Pero ¿qué es lo esencial? Hemos llamado blandi-bluff a la legalización y nos
explicamos: nuestra prioridad no es la de entrar a ese debate SI NO LA DE LUCHAR CONTRA EL
ARMA ESTATAL DE LAS DROGAS. No debemos negar el derecho de que otros se pringuen en eso, y
reclamen la legalización de las drogas, de todas o de una parte, con los sistemas burocráticos de control que
propongan y con todo lo que quieran. Nuestra preocupación ha de ser más profunda y más radical: cómo
derrotar al Estado y al sistema en el frente de la droga. Si para avanzar en esa lucha debemos apoyar en un
momento tal o cual propuesta, después de haberla estudiado minuciosamente desde y para los intereses
independentistas y socialistas, lo haremos según interese a Euskal Herria o no. No se trata de una postura
oportunista, sino de una priorización de objetivos y esfuerzos. Si para avanzar en nuestros objetivos,
debemos no apoyar e incluso criticar ciertas propuestas legalista por snobs, diversionistas y
enrevesadoras de los problemas de fondo, que las hay y muchas, lo hacemos sin ningún problema de
conciencia, pero siempre después de haberlas estudiado milimétricamente.
La izquierda abertzale siempre se ha caracterizado por esa capacidad de acertar en el combate estratégico y
dedicarse a él con todas sus fuerzas, sin desatender por ello las coincidencias con reivindicaciones tácticas
que otros colectivos puedan y logren articular. En el asunto concreto del frente de drogas, y según se desprende
de la lógica de este texto, las diversas y hasta contradictorias propuestas existentes para legalizar las
drogas tienen, en síntesis, un defecto elemental: QUE DESCONOCEN EL DOBLE COMPONENTE DE
LAS DROGAS COMO SON SU ESENCIAL CONEXIÓN CON LA ECONOMÍA CRIMINAL Y CON
EL ESTADO EN CUANTO ARMA DE GUERRA BIOQUÍMICA. Según cómo resuelva cada propuesta
concreta de legalización estas dos e indisociables facetas de un único problema, tomaremos nuestras decisiones.
Iñaki Gil de San Vicente
Euskal Herria 12 de febrero de 1998