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CONCILIACION Y O CORRESPONABILIDAD. LOS CUIDADOS.pdf


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Género e Igualdad en el Trabajo Social.
Conciliación y/o corresponsabilidad: Los Cuidados.
Francisco José Vidal mazo
Fecha de Emisión: Enero 2015

problema se agrava para las generaciones venideras; las mujeres no dan abasto para cuidar a
sus familiares; y muchas personas dependientes quedan desatendidas.
2.- ¿Qué significa que la “desigualdad se mantiene artificialmente mediante las
políticas públicas”?
Significa que estas políticas no eliminan los sesgos de género existentes y adoptan
medidas que no

posibilitan un cambio estructural hacia una sociedad de personas

sustentadoras/cuidadoras en igualdad.
El concepto de mainstreaming (políticas trasversales de igualdad) va encaminado a
dar un sentido diferente a estas políticas. Tiene su origen en Suecia, primer país que ha dado
pasos decisivos en ese camino. Este no es un simple razonamiento teórico: en la práctica se
constata que en este tipo de políticas, la invisibilidad y subvaloración del cuidado es mucho
menor en los países que van avanzando en este sentido, mediante servicios públicos. Cuando
las necesidades de las personas se convierten en un derecho reconocido, cuando trascienden
las fronteras del hogar y cuando su atención deja de ser patrimonio femenino, todo ello sale a
la luz.
3.- Tiempo de calidad para el afecto y los cuidados: Comenta las diferencias
entre un régimen familiarista y otros más desfamiliarizadores.
En los modelos de atención familiarista la atención a las personas dependiente y a la
infancia se vuele tediosa por su dedicación exclusiva. El tiempo de calidad para el afecto y
los cuidados a los seres queridos no se limita a la solución de las necesidades básicas de
autonomía personal (que es lo que exige dedicación profesional) sino que tiene una
componente afectiva que, naturalmente, muchas personas desean proporcionar a sus seres
queridos. Pero, curiosamente, en los países en los que el cuidado básico se ha sacado del
hogar y los derechos sociales se han individualizado, hay una proporción mayor de personas
que se ocupan de sus familiares que en los países familiaristas; la diferencia es que lo hacen
para ofrecerles el llamado “tiempo de calidad”, mientras los servicios públicos garantizan los
cuidados básicos (y por tanto la independencia y libertad de las personas implicadas).

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