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VICIOGAMES
LO BUENO, LO MALO Y LO FEO DE:
WOLFENSTEIN: THE NEW ORDER
como estar a pocos metros de un
soldado y este no te vea o que sus
coberturas sean detrás de elementos
que casi ni los cubren. Si bien es muy
cuestionable esto, considero que -en
parte- coadyuva al objetivo del juego de
divertir: de poder ser un Rambo que
entra en una habitación para limpiarla de
enemigos a punta de disparos y
violencia. Sin embargo, un poquito más
de inteligencia hubiera sido muy bien
recibido. El nivel de progreso del nuestro
personaje es bastante mejorable.
Tenemos que cumplir una serie de
requisitos para ir subiendo de nivel en
distintos apartados, pero todo es muy
desordenado. Tal vez una mayor
definición de los requisitos o hacerlos
más específicos hubiera mejorado esta
experiencia de progreso. Este desorden
también se evidencia en la distribución
de las misiones de la campaña, con
algunas muy largas y otras muy cortas o
poco relevantes. De hecho, sobre el
final, el juego peca de reciclar
situaciones, con hordas de enemigos
constantes o jefes con mecánicas muy
LO BUENO
Wolfenstein: The New Order tiene el
rótulo de ‘vieja escuela’ marcado a
fuego, empezando por su apartado
jugable, básico, fácil de aprender y de
dominar. No hace alardes de realismo
porque su objetivo es darle al usuario
una experiencia divertida. Además, apela
a aspectos clásicos de los FPS, muchos
de ellos seguramente ajenos a las
nuevas
generaciones.
No
hay
recuperación de vida automática, lo
haremos con botiquines o alimentos
(como comida de perro). También hay
otros elementos que nos recuerdan a
juegos clásicos como: el uso de
armadura, el mapa, el diseño de niveles,
los jefes finales (algunos de un tamaño
descomunal). Es un juego anclado a
mediados de los noventa, al menos en
este apartado.
La fórmula de Wolfenstein es básica:
busca divertir al gamer. Y desde los
primeros compases lo podemos notar.
Coger un arma y utilizarla para ultimar a
los rivales es lo más divertido que recuerde desde -salvando
distancias- Bulletstorm. Nuestro armamento tiene tal poder que
podemos desmembrar o mutilar enemigos sin piedad. Y para
darle un toque más brutal, podemos empuñar dos armas a la
vez, con lo que nos convertimos en auténticas máquinas para
matar. También hay momentos para el sigilo, la infiltración. Son
secciones en las que seremos auténticos fantasmas para
eliminar a los enemigos sin ser vistos. Me gustaron
sobremanera estas secciones, en especial por el uso de los
cuchillos.
parecidas.
Más que la ausencia de un modo competitivo online -que valgan
verdades lo encuentro innecesario-, lamento la falta de una
modalidad cooperativa. Sería muy divertido tener misiones para
limpiar recintos en compañía de alguien o para proteger
Este juego nos cuenta, a través de la experiencia del capitán
William Blazkowicz, una historia muy interesante: Alemania ha
ganado la guerra y Estados Unidos, abatido por un ataque
nuclear, se ha rendido. La resistencia busca infiltrarse y derrotar
al monstruo desde adentro. La trama esconde mucho más en
diarios, recortes de periódico, audios, cartas (con una mención a
Perú en una de ellas), etc. Hay todo un entramado por descubrir
en el juego, por lo que recomiendo darse un tiempo para ello. La
campaña es larga, tomándome poco más de once horas
terminar el juego la primera vez. Y es que Wolfenstein es
rejugable debido a que en los primeros minutos del juego
tomaremos una decisión que creará dos líneas argumentales
por descubrir. Mención aparte, durante la campaña tendremos
la posibilidad de revisitar los escenarios de Wolfenstein 3D, con
todo el detalle de aquel juego: gráficos, música y hasta puertas
ocultas.
posiciones ante el asedio de los enemigos. A nivel gráfico, se
nota que estamos ante un juego intergeneracional. Yo jugué el
título en su versión de PlayStation 4 y, si bien todo fluye a 60
cuadros por segundo estables, la carga poligonal y la definición
de los escenarios y personajes me parecieron bastante
mejorables.
LO FEO
No saben cómo me incomoda encontrar, a estas alturas, juegos
en los que no se pueda editar el audio y los subtítulos a nuestro
libre albedrío. Así, para poder jugar Wolfenstein: The New
Order en inglés, debo cambiar el idioma del sistema de la
consola y, recién ahí, escuchar los diálogos en la lengua de
Shakespeare.
LO MALO
La inteligencia artificial de los enemigos la encontré bastante
deficiente, al punto que podían ocurrir momentos sui generis,
CONCLUSIÓN: En un contexto en el que los FPS se
han hecho clónicos llega Wolfenstein: The New
Order con un ventarrón de aire fresco. Es un juego
bastante divertido, que engancha por su historia y su
jugabilidad clásica, al punto que no se extraña la falta
de un multijugador. Como dije, es un FPS de la vieja
escuela, y vaya que las nuevas generaciones
necesitan un juego así.
FERNANDO CHUQUILLANQUI
http://blog.rpp.com.pe/masconsolas/
DISCOS Y OTRAS PASTAS
3
AGOSTO 2014
