1965 12 07, Concilium Vaticanum II, Constitutiones Decretaque Omnia, ES (1).pdf

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Aprecio de las asociaciones
21.
21. Hay que apreciar debidamente todas las asociaciones del apostolado; pero,
aquellas que la jerarquía ha alabado o recomendado, declarado y urgentes, según las
necesidades de los tiempos y de los lugares, han de apreciarlas sobremanera los sacerdotes,
los religiosos y los laicos y han de promoverlas cada cual a su modo. Entre ellas han de
contarse, sobre todo hoy, las asociaciones o grupos internacionales católicos.
Laicos que se entregan con título especial al servicio de la Iglesia
22.
22. Dignos de especial honor y recomendación en la Iglesia son los laicos, solteros o
casados, que se consagran para siempre o temporalmente con su pericia profesional al
servicio de esas instituciones y de sus obras. Sirve de gozo a la Iglesia el que cada día
aumenta el número de los laicos que prestan el propio ministerio a las asociaciones y obras
de apostolado o dentro de la nación, o en el ámbito internacional o, sobre todo, en las
comunidades católicas de misiones y de Iglesias nuevas.
Reciban a estos laicos los Pastores de la Iglesia con gusto y gratitud, procuren
satisfacer lo mejor posible las exigencias de la justicia, de la equidad y de la caridad, según
su condición, sobre todo en cuanto al congruo sustento suyo y de sus familias, y ellos
disfruten de la instrucción necesaria, del consuelo y del aliento espiritual.
Capítulo V
Orden que hay que observar
Introducción
23.
23. El apostolado de los laicos, ya se desarrolle individualmente, ya por fieles
asociados, ha de ocupar su lugar correspondiente en el apostolado de toda la Iglesia; más aún,
el elemento esencial del apostolado cristiano es la unión con quienes el Espíritu Santo puso
para regir su Iglesia (Cf. Act., 20,28). No es menos necesaria la cooperación entre las varias
