1965 12 07, Concilium Vaticanum II, Constitutiones Decretaque Omnia, ES (1).pdf

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18.
18. Como los cristianos son llamados a ejercitar el apostolado individual en diversas
circunstancias de la vida, no olviden, sin embargo, que el hombre es social por naturaleza y
agrada a Dios el que los creyentes en Cristo se reúnan en Pueblo de Dios (Cf. 1 Pe., 2,5-10) y
en un cuerpo (Cf. 1 Cor., 12,12). Por consiguiente, el apostolado asociado de los fieles
responde muy bien a las exigencias humanas y cristianas, siendo el mismo tiempo expresión
de la comunión y de la unidad de la Iglesia en Cristo, que dijo: "Pues donde estén dos o tres
congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt., 18,20).
Por tanto, los fieles han de ejercer su apostolado tendiendo a su mismo fin. Sean
apóstoles lo mismo en sus comunidades familiares que en las parroquias y en las diócesis,
que manifiestan el carácter comunitario del apostolado, y en los grupos espontáneos en que
ellos se congreguen.
El apostolado asociado es también muy importante porque muchas veces exhibe que
se lleve a cabo en una acción común o en las comunidades de la Iglesia o en los diversos
ambientes. Las asociaciones, erigidas para los actos comunes del apostolado, apoyan a sus
miembros y los forman para el apostolado, y organizan y regulan convenientemente su obra
apostólica, de forma que son de esperar frutos mucho más abundantes que si cada uno trabaja
separadamente.
Pero en las circunstancias presentes es en absoluto necesario que en el ámbito de la
cooperación de los seglares se robustezca la forma asociada y organizada del apostolado,
puesto que solamente la estrecha unión de las fuerzas puede conseguir todos los fines del
apostolado moderno y proteger eficazmente sus bienes. En lo cual interesa sobre manera que
tal apostolado llegue hasta las inteligencias comunes y las condiciones sociales de aquellos a
quienes se dirige; de otra suerte, resultarían muchas veces ineficaces, ante la presión de la
opinión pública y de las instituciones.
Variedad de formas del apostolado asociado
19.
19. Las asociaciones del apostolado son muy variadas; unas se proponen el fin
general apostólico de la Iglesia; otras, buscan de un modo especial los fines de
evangelización y de santificación; otras, persiguen la inspiración cristiana del orden social;
otras, dan testimonio de Cristo, especialmente por las obras de misericordia y de caridad.
Entre estas asociaciones hay que considerar primeramente las que favorecen y
alientan una unidad más íntima entre la vida práctica de los miembros y su fe. Las
asociaciones no se establecen para si mismas, sino que deben servir a la misión que la Iglesia
tiene que realizar en el mundo; su fuerza apostólica depende de la conformidad con los fines
de la Iglesia y del testimonio cristiano y espíritu evangélico de cada uno de sus miembros y
de toda la asociación.
El cometido universal de la misión de la Iglesia, considerando a un tiempo el progreso
de los institutos y el avance arrollador de la sociedad actual, exige que las obras apostólicas
de los católicos perfeccionen más y más las formas asociadas en el campo internacional. las
Organizaciones Internacionales conseguirán mejor su fin si los grupos que en ellas se juntan
