PROGRAMA SECUNDARIA FORMACION CIVICA Y ETICA 2011.pdf

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aporten en la resolución de un problema o transformar una realidad específica de su
escuela o de la localidad donde viven.
• Promover que los jóvenes cobren conciencia de los recursos personales que ponen en
práctica (información, habilidades, destrezas y valores) para la solución de una situación
problemática y reconozcan la necesidad de apropiarse de nuevos elementos para encontrar
soluciones creativas y efectivas.
• Provocar que el análisis de situaciones problema derive en alguna forma de intervención,
de modo que los adolescentes reconozcan su capacidad para incidir en la transformación
de la realidad. Esta intervención puede ser de varios niveles: acciones directas (como una
campaña de limpieza o la realización de una jornada de elecciones escolares), acciones
de orden cognitivo (como la elaboración de un folleto informativo o una investigación de
campo que proporcione mayor información para comprender un problema) o actitudinales
(como el establecimiento de compromisos personales y grupales en favor de la equidad o
el respeto a la diversidad). Si bien enfrentar un problema exige actuar en los tres planos,
es posible que el docente enfatice alguno de ellos de acuerdo con el tipo de problema a
analizar y las posibilidades de los adolescentes para incidir o no en él de manera directa.
(Magendzo, s/f: 253-255).
• Fortalecer en el grupo de alumnos el diálogo, la confrontación de ideas de manera
respetuosa (debate) y la cooperación como disposiciones básicas para la búsqueda de
soluciones y toma de decisiones colectivas.
b) Los métodos educativos y técnicas didácticas pertinentes para la
formación cívica y ética
Al planear, desarrollar y evaluar experiencias formativas es necesario tener presente que no
cualquier modo de intervención resulta propicio y congruente con el enfoque de la formación
cívica y ética. Una mirada que procura el desarrollo del alumno como sujeto autónomo,
responsable de sus decisiones y en ejercicio de sus derechos requiere el uso de métodos que
eviten la imposición de normas, valores y conductas, y apuesten en cambio por la reflexión
y el compromiso asumido libremente. Al centrarse en un enfoque puramente exhortativo
y prescriptivo (decir al sujeto qué hacer, porque así debe ser) se corre el riesgo de educar
Guía para el maestro
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