PROGRAMA SECUNDARIA FORMACION CIVICA Y ETICA 2011.pdf

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Énfasis en la persona. Colocar como centro de la experiencia educativa al alumno
en tanto persona. Esto implica planear una experiencia educativa en la que el docente
incorpore su propia sensibilidad, propicie el trabajo con las emociones y promueva relaciones
interpersonales cálidas, de confianza y de respeto; forje identidades individuales y colectivas
sólidas, con base en la conciencia de la dignidad y los derechos humanos; propicie la
construcción y la reconstrucción de la autoestima, y evite la violencia.
Promoción de la autonomía. Generar situaciones de aprendizaje en las que el alumnado
asuma la responsabilidad de su propio proceso formativo para que actúe con libertad y
decisión propia, autoevalúe su aprendizaje, construya su propia escala de valores y desarrolle
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la autonomía y el juicio crítico.
La comunicación efectiva. Emplear métodos dialógicos y construir experiencias de
aprendizaje y ambientes formativos en los que se fortalezca la autoestima, la práctica del
debate, la capacidad de argumentación, la escucha activa, la disposición a comprender lo que
el otro plantea y a modificar sus propias posiciones al reconocer mejores argumentos y razones.
La problematización. Promover el desarrollo del juicio moral y de la conciencia crítica
a partir del análisis de situaciones problema que permitan reconocer las tensiones y dilemas
del entorno personal y social. En los enfoques de las asignaturas del campo, centrados en
el desarrollo de competencias, se destaca la importancia de las situaciones problema como
detonadoras de la experiencia educativa, ya que permiten a los alumnos superar visiones
neutrales o explicaciones únicas, reconocerse como sujetos implicados y plantearse desafíos
para transformar su entorno. La pedagogía de la pregunta y las técnicas de comprensión
crítica favorecen el logro de este principio.
Las situaciones problema son de distinta naturaleza. Algunas tienen la forma de estudio
de caso o discusión de dilemas, en donde se problematiza a partir de una situación (real
o hipotética). Otras se ubican en el plano práctico, pues implican la realización de una
tarea, proyecto o trabajo. Todas exigen al alumnado un papel activo en la identificación
de la tarea y en el compromiso por resolver el desafío que se plantea.
Guía para el maestro
