INFORME NACIONAL SOBRE VIOLENCIA DE GENERO 2009.pdf

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capítulo 2 Convivencia escolar entre niños y niñas, espacios físicos y violencia escolar
sexuales entre niños. Los y las docentes de secundarias técnicas, los(as) de escuelas ubicadas en comunidades de grado de marginación medio y los de
población urbana, son quienes más reconocieron la
presencia de agresiones sexuales entre hombres.
Al consultar a los y las docentes respecto de las
medidas que han tomado cuando se presentan agresiones sexuales entre hombres, mencionan haber hablado con el alumnado para hacerles ver el daño generado y la importancia del respeto mutuo. Algunos
prefieren informar al padre, madre o tutor(a) y al departamento de asistencia social, y hay quienes canalizan estos casos directamente con el personal directivo de la escuela.
En lo que se refiere a las agresiones sexuales entre niñas, una cuarta parte de docentes planteó que
se han presentado en sus escuelas. En tal caso, la principal medida adoptada ha sido tener una plática de
orientación con las alumnas involucradas. Hay quienes
mencionan que llaman al director o directora y una
proporción baja de docentes señalaron que ante una
situación así se debe imponer una sanción.
Al preguntar sobre el último caso de agresión
sexual en el que el profesorado tuvo que intervenir,
o que simplemente supo que ocurrió y dio su opinión
de cómo manejarlo, el 38.3% responde que no se
han dado casos y el 41.5 por ciento dice que no sabe
o no contesta. Es de destacar este último porcentaje
especialmente elevado y que puede estar revelando
el tabú existente en torno a estos temas.
Quienes reconocieron haber intervenido recientemente en casos de agresión sexual, detallaron que
se trató de conductas “impropias” de niñas, casos
de agresión verbal hacia niñas o hacia niños, grupos de alumnos que se manoseaban entre sí, faltas
de respeto como levantar la falda o bajar los pantalones, casos de abuso sexual por parte de familiares
como padre, abuelos, padrastros, entre otros. En general responden que sí dieron su opinión para manejar estas situaciones pero no se cuenta con más detalles al respecto.
Finalmente, se consultó a directores y directoras sobre la presencia de agresiones sexuales en las
escuelas a su cargo. Poco menos de la mitad del total
de directores y directoras menciona que en su centro
escolar no se han dado situaciones de agresión sexual
entre alumnos y alumnas. Lo anterior se modifica al
desagregar por modalidad de estudio, pues el 39.6
por ciento de directores(as) de primarias generales
dicen que no se han presentado estos casos frente al
61.6 por ciento de directores(as) de primarias indígenas que mencionan lo mismo. Esta información contradice lo reportado por los niños y niñas de 4º y 5º
de primaria, que mencionaron en mayor porcentaje
situaciones de posible agresión sexual en primarias
indígenas que en primarias generales.
En el nivel secundaria se encuentra que el más
alto porcentaje de directivos que dicen que no se han
dado situaciones de agresión sexual en su plantel corresponde a la modalidad de telesecundaria (56.9%),
seguido por el de secundarias técnicas (37.2%) y secundarias generales (25.8%).
Quienes mencionan que se han dado casos de
agresión sexual, han tomado medidas tales como hablar con ellos de respeto y de otros valores (esto se
menciona más en primarias generales que en indígenas), o citar a los padres y madres de familia. Esta última medida fue mencionada más por directoras que
por directores. Asimismo, se señaló que se desarrollan pláticas con el alumnado y los(as) maestros(as), o
indicarles a los(as) alumnos(as) que este tipo de problemas son penados por la ley.
Tanto en el caso de agresiones sexuales presentadas entre alumnas como entre alumnos, el personal directivo refirió que se ha tratado, principalmente, de agresiones verbales, específicamente al
mencionar lo que sucede entre las alumnas se refieren al uso de insultos y palabras altisonantes. En el
caso de agresiones entre alumnos, “el golpearse en
las partes bajas” tiene porcentajes significativos en
las respuestas de las directoras, y los directivos de
primaria general, secundaria técnica y grado de marginación alto.
Las mujeres
están más
expuestas a
ser víctimas de
abuso sexual,
así lo demuestra
un estudio
realizado con
adolescentes
de entre 12 y
17 años de dos
escuelas en
España, donde
se indica que
la agresión la
utilizan los
jóvenes tanto en
las relaciones
con su mismo
sexo, como con
el sexo opuesto,
pero, en este
último caso, casi
siempre tiene por
objeto intimidar
sexualmente
(Yubero, 2006).
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