INFORME NACIONAL SOBRE VIOLENCIA DE GENERO 2009.pdf


Vista previa del archivo PDF informe-nacional-sobre-violencia-de-genero-2009.pdf


Página 1...89 90 919293100

Vista previa de texto


capítulo 2 Convivencia escolar entre niños y niñas, espacios físicos y violencia escolar

El género y la sexualidad
La sexualidad es un componente fundamental de la vida y el desarrollo de cualquier ser humano, abarca no
solamente las prácticas sexuales, sino las identidades y
los roles de género, la orientación sexual, el erotismo,
el placer, el vínculo afectivo y la reproducción. Se experimenta y expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, roles y relaciones. Si bien la sexualidad
puede abarcar todas estas dimensiones, no siempre se
experimentan o se expresan todas17.
La sexualidad se construye a partir de la interacción de una compleja gama de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales. En esta interacción,
tiene un peso fundamental la autopercepción, pero
también las valoraciones que realizan las personas en
relación a la sexualidad.
La identidad sexual se empieza a construir desde la infancia y se refiere a la identificación de cada
persona con un determinado sexo. La identidad de
género, por su parte, abarca la identificación de cada persona con las actitudes, comportamientos, sentimientos que se asocian a cada uno de los sexos. La
identidad femenina y la identidad masculina están
definidas por un conjunto de características, cualidades y circunstancias históricas y culturales que determinan a cada género.
El ejercicio responsable de la sexualidad implica,
a su vez, el conocimiento y respeto de los derechos
sexuales. Por ello, es indispensable que niños y niñas
conozcan sus derechos, para que así puedan ejercerlos y hacerse responsables de sus propios cuerpos de
cara a la posibilidad de que deban enfrentar situaciones de abuso a lo largo de su vida.

laciones sexuales antes del matrimonio. Persiste una
percepción respecto a la sexualidad que distingue a
hombres de mujeres, en donde para las últimas existen mayores restricciones, fundamentalmente con
base en la valoración de la virginidad femenina como
una condición de dignidad. En este sentido, es claro que persiste también una suerte de “doble moral”
en que se enjuicia un mismo hecho dependiendo de
si se es hombre o mujer, de este modo, se espera de
los hombres un comportamiento sexual distinto del
de las mujeres, aunque se presupone también que ni
unos ni otras ejercerán la sexualidad con personas de
su mismo sexo (Gráfica 110).
En la misma línea de pensamiento, más de la
mitad del alumnado de sexto de primaria y de secundaria considera que es responsabilidad de las mujeres
evitar el embarazo, asumiendo que las consecuencias
del ejercicio activo de la sexualidad es “asunto” de las

Actitudes hacia la sexualidad
Como parte de una construcción social de género
que tiende a sancionar la actividad sexual para las
mujeres y a estimularla en los hombres, son notorias
las percepciones al respecto de niños y niñas de sexto de primaria y secundaria. Los niños de secundaria
son quienes más apoyan la idea de que los hombres
pueden tener relaciones sexuales a temprana edad,
misma con la que las niñas se muestran más en desacuerdo (Gráfica 109).
Por el contrario, prácticamente la mitad de niños y niñas de sexto de primaria y de secundaria está de acuerdo con que las mujeres no deben tener re17 Organización Mundial de la Salud. Working Definitions 2004.

129