PARABOLAS PARA FORMAR EN VALORES.pdf

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¿A quién?
¿Al árbol, a tu amigo, a tu madre?
***
Cuenta la historia que hubo un cuarto rey mago, que llegó tarde a la cita de
Belén por quedarse a ayudar a un anciano. Cuando llegó, ya la Sagrada Familia
habían huído a Egipto. Hasta allá se fue en su búsqueda, pero tardó mucho en
llegar pues por el camino se demoró mucho ayudando a todos los necesitados que
encontraba. Perdió el contacto con el niño hasta que, a los treinta años, comenzó
a oir rumores y noticias de un gran profeta en Galilea. Desde el primer momento,
él adivinó que era Jesús y partió en su busca. Una vez más, se fue demorando por
el camino ayudando a los menesterosos, y sólo pudo encontrarse con Jesús
cuando subía hacia el calvario cargado con su cruz.
-Te he buscado durante toda mi vida -le dijo con ojos llorosos- y cuando
por fin te encuentro, te van a matar.
Jesús volvió hacia él su rostro ensangrentado y le dijo con una imposible
sonrisa:
-No necesitabas buscarme, porque tú siempre estuviste a mi lado.
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