asambleas y reuniones.pdf

Vista previa de texto
La moderación de asambleas y reuniones
— Cortar las discusiones reiteradas entre dos individuos, la
monopolización de la palabra y la repetición de razones por las mismas
personas, ya que impiden que se expresen las opiniones de los demás y
que se llegue a decisiones grupales que impliquen a todo el grupo.
— Solicitar que cada persona hable por sí misma y cuando se refiera a
otras personas que lo haga de un modo específico, diciendo a cuál se
refiere. De este modo se alcanzará mayor confianza.
— Asegurarse de que los acuerdos tomados sean por unanimidad en todo
el grupo, consultar a éste antes de establecer dónde hay un acuerdo.
— Realizar síntesis de lo expresado.
— Buscar los puntos de acuerdo, enumerarlos y devolverlos al grupo,
animar a continuar progresando en los temas.
— Animar a tomar decisiones, buscar nuevas soluciones y comprometerse
individualmente con los acuerdos grupales.
— Cuando se llega a un consenso conviene aclarar en forma de pregunta
todos los matices y aspectos acordados, en opinión de quien modera. En
lugar de una pregunta vaga, una pregunta con muchos detalles sobre el
consenso le devuelve al grupo un resumen de todo en lo que se va a
comprometer. Por eso habrá que insistir en que se responda a esa pregunta
para que asuman conscientemente el «pacto».
— En situaciones tensas o ante soluciones difíciles, puede recurrirse al
humor, al agradecimiento personal, al cambio de sitio o, por ejemplo, a
silencios de reflexión.
— En el medio de la reunión pueden introducirse pequeños descansos
para juegos, canciones u otras cosas animadas y relajantes que sean bien
aceptadas por el grupo.
— Cuando la moderadora desea intervenir en algún tema, puede rechazar
su papel de moderador/a durante la discusión de ese tema, y cederlo a
otra persona.
Antes de acabar la reunión, la moderadora o moderador debe proponer la
evaluación de la misma. En un capítulo posterior, específico de la evaluación,
ofrecemos algunos métodos concretos.
Exponemos ahora, a modo de fichas, las distintas situaciones y
herramientas que podemos emplear si tenemos que asumir la moderación.
Corresponsabilizar a todo el grupo en la consecución de los objetivos
Objetivo: evitar que el grupo delegue totalmente en quien modera la
responsabilidad de la marcha de la reunión y que sea la totalidad de sus
miembros quienes asuman una posición responsable sobre la consecución de
los objetivos en el tiempo marcado.
Al inicio de la reunión, deben exponerse los temas a tratar, el tiempo con
el que se cuenta, los objetivos a perseguir y el papel que asume la moderadora
o moderador.
Debe constatarse muy brevemente que el grupo está de acuerdo con el
plan de trabajo.
53
Evitar
reiteraciones y
monopolios de
palabra.
Hablar en primera
persona: «yo
pienso...».
Unanimidad.
Síntesis.
Buscar puntos de
acuerdo.
Tomar decisiones y
asumir
compromisos.
Aclarar el acuerdo.
Ayudar a superar
situaciones tensas.
Descansos para
distensión.
Renunciar
momentáneamente
a moderar.
