Caja PDF

Comparta fácilmente sus documentos PDF con sus contactos, la web y las redes sociales.

Compartir un archivo PDF Gestor de archivos Caja de instrumento Buscar PDF Ayuda Contáctenos



120918 carrillo el generoso .pdf


Nombre del archivo original: 120918 carrillo el generoso.pdf
Título: 120918 carrillo el generoso
Autor: Operador

Este documento en formato PDF 1.4 fue generado por PDFCreator Version 1.2.3 / GPL Ghostscript 9.04, y fue enviado en caja-pdf.es el 19/09/2012 a las 13:42, desde la dirección IP 213.97.x.x. La página de descarga de documentos ha sido vista 802 veces.
Tamaño del archivo: 36 KB (1 página).
Privacidad: archivo público




Descargar el documento PDF









Vista previa del documento


CARRILLO EL GENEROSO
Quién escribe esto acababa de llegar al mundo cuando Santiago Carrillo llevaba peluca,
uno de los episodios más conocidos de la transición protagonizados por el líder comunista
español en los años ’70. La mítica foto de Carrillo, entonces ilegal, que entraba en España
desde el exilio, con una ataviado con una peluca en compañía del Toedulfo Lagunero, no falta
en cualquier reportaje periodístico sobre la transición a la democracia tras 40 años de ominosa
dictadura en nuestro país.
Este verano tuve la suerte de leer el libro de Javier Cercas “Anatomía de un instante”.
Es una radiografía de un instante durante el intento de golpe de estado del 23-F y todo el
ambiente previo que lo provocó. Narra con precisión el momento de la entrada en el Congreso
de Tejero acompañado de un grupo de guardias civiles. Es el momento en el que todos los
diputados se tiran al suelo. Bueno todos no, solo tres permanecieron en sus asientos. Adolfo
Suárez, presidente del gobierno; Gutiérrez Mellado, ministro de defensa y militar; y Santiago
Carrillo, líder del Partido Comunista de España, los antecesores de la actual Izquierda Unida. Él
y Suárez eran conscientes que tenían poco que perder, si el golpe triunfaba, eran serios
candidatos a pasar a mejor vida. Un hombre que perdió una guerra, tuvo que exiliarse y
regresó a la España que empezaba a construir una democracia con una generosidad como la
que demostró en los albores de la Constitución de 1978, tenía poco que temer ya.
Sitúense en aquellos años, tras una dictadura que inculcó a una generación que los
comunistas eran lo más parecido al diablo; y En plena Guerra Fría, donde el bloque soviético y
la URSS eran el enemigo oficial de los países occidentales, España incluida. Carrillo era el líder
de los comunistas españoles, que primero tuvo que conseguir que sus siglas, PCE y sus
símbolos, la hoz y el martillo fueran legales. Lo consiguió con grandes dosis de generosidad y
gracias a la complicidad de Suárez, un presidente que provenía de las tripas del franquismo,
del sindicato vertical y poco dudoso de ser contrario a la España oficial. No en vano fue
Gobernador Civil de Segovia a finales de los sesenta, cuando ser Gobernador suponía ser el
mandamás en la provincia. Carrillo supo ceder en aspectos sentimentales comos los símbolos,
aceptó la monarquía y la bandera rojigualda. También aceptó el juego democrático, que tan
mal resultado le dio después en las urnas, siendo siempre rebasado por el PSOE en todas las
contiendas electorales. Y fue una de las piezas fundamentales para conseguir la democracia
que consolidó la Constitución de 1978. Y todo con el fin de no vivir de nuevo una guerra civil o
un enfrentamiento entre españoles como el que sufrió en primera persona cuando era un
joven y que le costó un largo exilio.
En los últimos años éramos muchos los que disfrutábamos con sus reflexiones sobre la
actualidad en “La Ventana” de la Cadena SER junto con Rodolfo Martín Villa, antiguo ministro
de la época de Suárez, y también otro de los protagonistas de la Transición. Siempre con una
serenidad y una templanza que admiraba, y seguro que gracias a la experiencia de muchos
años y de quien tiene la conciencia tranquila haber hecho lo que debía en su momento. Ahora
tanto le debemos, que fuera tan generoso en épocas tan difíciles por el bien común. Sobre
todo cuando vemos como casi ninguna opción política actual cede un ápice en sus posiciones y
predomina el “cuanto peor; mejor”, es decir a ver si esto se hunde para entrar a gobernar yo,
aunque por el camino se queden muchos ciudadanos en la cuneta.

David Matarranz
@david_matarranz


Vista previa del documento 120918 carrillo el generoso.pdf - página 1/1

Documentos relacionados


Documento PDF 120918 carrillo el generoso
Documento PDF de la dictadura a la democracia
Documento PDF novena inmaculada concepcion
Documento PDF deladict
Documento PDF cuadernosdenegacion5 democracia
Documento PDF la guerra sucia en las sombras


Palabras claves relacionadas