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©Campos Fonseca, Susan. “Diálogos en Ainulindalë: sobre el problema de pensar la música y la música como pensar".
En: Revista Humanitas, Vol. 3, 2008, Pontificia Universidad Javeriana, Cali-Colombia, 2008, pp.175-195.
creando disciplinas, escuelas y academias convencidas de que cada una de ellas era la
“mejor representante” del sonido de su tiempo; cuando en retrospectiva, lo único que han
aportado estos términos (y no se entienda esto en sentido despectivo) son soluciones
estéticas transitorias.
Es por eso que para esta investigación resulta fundamental considerar el cómo la
terminología que utilizamos para pensar la Música es ontoteología, cosmogonía,
preguntas sobre la cuestión de un más allá o más acá acotadas en una linealidad, en un
ser-en-el-tiempo desde nuestro-tiempo, desde un impreciso ser-ahí. Y por esa razón lo
que No nos dice el Ainulindalë es tan valioso, ya que nos dirige al pensar la Música en
relación a la sentencia heideggeriana donde: “La medida de lo impensado no conduce a
integrar lo pensado con anterioridad dentro de un desarrollo y una sistematización todavía
más altos y que lo superan, sino que exige la puesta en libertad del pensar transmitido
para que pueda entrar en su ser anterior todavía conservado.”10
II. 1. Ainulindalë: Voz y Vacío
¿Pero cómo explicar el problema del pensar la Música a través del Ainulindalë si el
relato mismo a sido reducido a definición, a representación, a sistematización, y con ello
su riqueza ha quedado opacada por un ser-fijado, como una mariposa disecada sostenida
por un alfiler? Motivo por el cual requiere de una consideración etimológica en su
contexto.
1. La traducción
Iniciemos con la etimología de la palabra Ainulindalë, que, proviene del "Quenya",
lengua creada por J.R.R. Tolkien para ser utilizada como alto élfico o lengua de los elfos
de Valinor, es decir, como “alta lengua” y como lengua antigua, otorgando la ilusión de
que la palabra posee un cierto ser-anterior-conservado relacionado con un algo
primigenio, ancestral. A este respecto, la fuente más completa del "Quenya" es el
Namárië, también llamado “Altariello nainië Lóriendessë”
(“El Lamento de
Galadriel"), poema que Tolkien incluiyó en The Lord of the Rings, The Fellowship of the
Ring, Libro 2, “Farewell to Lorién”.
Existe una versión musicada del poema, la cual fue realizada por Donald Swann en
1967 aproximadamente, versión que guarda similitud en su estructura melódica y
temática con el Cant de la Sibilla11, aspecto al que nos referiremos más adelante. A esto
debe sumarse que el Namárië es una especie de reminiscencia del Ainulindalë, algo que
se pone en evidencia cuando comparamos la etimología del término Ainulindalë como
“Música de los Ainur” o más literalmente “Canción de lo Sagrado”, con los versos
número 5, 6 y 7 del Namárië: “Andúnë pella, Vardo tellumar (de más allá del Oeste,
bajo las bóvedas azules de Varda), nu luini yassen tintilar i eleni (donde las estrellas
10
HEIDEGGER, Martin: Identidad y diferencia, (Introducción de Arturo Leyte), Barcelona, Anthropos,
1990, p. 111.
11
GÓMEZ, Maricarmen: “La Canción de la Sibila”, Goldberg Magazine Nº 12, 2000. Disponible en:
http://www.goldbergweb.com/es/magazine/essays/2000/09/133_2.php (consultado el 2 de marzo, 2007).
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