Congreso 5o antologia.pdf

Vista previa de texto
PEDRO ANDRÉS RAVELA CASAMAYOU
estaré amenazado, le permitiré ver cómo
trabajo realmente e, incluso, le haré saber
de mis dificultades y problemas. Pero si el
supervisor va a calificar mi desempeño y
esa calificación luego afectará mi carrera,
mi actitud será diferente: intentaré mostrar
lo mejor de mi clase y evitaré exhibir las
dificultades. Puede que incluso me vea
tentado a montar una pequeña “obra de
teatro” con mi clase, para lograr la mejor
impresión en el supervisor.
Otro ejemplo de este problema de
superposición de finalidades, son los
mecanismos
de
autoevaluación.
La
autoevaluación tiene sentido en el marco
de una evaluación estrictamente formativa,
pero no en el marco de una evaluación
con consecuencias. En el caso de Chile,
en que la autoevaluación es uno de los
elementos del sistema, más del 90% de los
docentes se autoevalúa como “destacado”
en todas las áreas. No se puede esperar
otra cosa, si dicha autoevaluación tiene
como consecuencia un peso del 10% en su
calificación final.
En mi opinión, ambos tipos de evaluación
son necesarias, tanto la orientada al
aprendizaje profesional, como la orientada a
la categorización de los maestros en niveles
de desempeño profesional. Pero cada una
de ellas debe ser implementada a través de
dispositivos diferentes, con procedimientos e
instrumentos distintos.
contar con algún tipo de sistema que permita
establecer distinciones en función del nivel
de competencia profesional de cada
docente, es decir, distinguir entre profesores
destacados, maestros cuyo desempeño
es aceptable y educadores que tienen un
desempeño insuficiente. Algunas de las
principales razones son:
• Para la profesión docente es importante
definir con cierta claridad estas
categorías, porque establecen un norte
para el crecimiento profesional.
• Por el contrario, no hacer distinciones
entre los maestros tiene efectos
negativos para la profesión y para el
sistema educativo. Cuando da lo mismo
cumplir con todas las obligaciones,
invertir
tiempo
en
perfeccionarse,
preocuparse por los alumnos, preparar
las clases detalladamente, motivar a los
alumnos y hacer que aprendan; que
faltar frecuentemente a clase, dictarla
sin preocuparse de si los estudiantes
están aprendiendo o no y adoptar una
actitud burocrática ante la docencia,
la consecuencia es el desaliento
generalizado de quienes más se esfuerzan
y el deterioro de la profesión.
4.1. Evaluación docente, certificación y
carrera profesional
• Los sistemas con consecuencias tienen
un impacto más directo sobre el
comportamiento de los individuos, en la
medida en que dichas consecuencias
son deseadas por ellos. Un estudiante
necesita aprobar un curso, a un profesor
le interesa mejorar su condición salarial.
Es importante, tanto para el sistema
educativo como para la profesión docente,
• Establecer categorías de desempeño
permite identificar a los docentes más
48
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
